Vivas denuncia las ‘razones ocultas’ del Gobierno en la crisis migratoria de Ceuta

El presidente ceutí sitúa el foco en la falta de contundencia del Ejecutivo frente a Marruecos y pide a Bruselas un mecanismo de actuación inmediata. En la ciudad siguen entre 10.000 y 15.000 personas más de 50 días después.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha denunciado este lunes las ‘razones ocultas e inconfesables’ que, a su juicio, explican el ‘comportamiento incomprensible e inaceptable’ del Gobierno ante la crisis migratoria del 30 y 31 de julio.
  • ¿Quién está detrás? El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta (PP), arropado por el presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, durante su visita a la ciudad.
  • ¿Qué impacto tiene? Entre 10.000 y 15.000 personas siguen en Ceuta más de 50 días después, sin calendario público de devoluciones por parte del Ejecutivo.

Juan Jesús Vivas (PP) ha denunciado las ‘razones ocultas e inconfesables’ del Gobierno en la crisis de Ceuta y exige respuestas.

Qué hay detrás del silencio del Gobierno ante Marruecos

La entrevista fue en Antena 3, esta misma mañana, sin papeles sobre la mesa y con el tono de quien ya no espera nada del Ministerio del Interior. Vivas no se ha quedado en la crítica de gestión. Ha apuntado directamente a la existencia de ‘razones ocultas e inconfesables’ que explicarían por qué el Ejecutivo no ha actuado con la contundencia que reclama la ciudad autónoma.

Entre 10.000 y 15.000 personas permanecen todavía en Ceuta desde el episodio del 30 y 31 de julio. Han transcurrido más de 50 días y, según el presidente ceutí, no se ha producido ‘ningún avance significativo en la devolución’. La ciudad, sostiene, vive ‘sometida a una olla de presión que en cualquier momento puede estallar’.

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La tesis popular viene sosteniéndose desde el primer día. El presidente ceutí insiste en que lo ocurrido no fue una crisis migratoria al uso, sino ‘una vulneración de la integridad territorial de España con fines políticos’. Marruecos, en esa lectura, no es un actor colateral: ‘Siempre hemos dicho que Marruecos estaba detrás de lo que había ocurrido’, ha recalcado.

El sello europeo de Ceuta y la respuesta a Yahya Yahya

Durante su visita a Ceuta, el presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, sirvió para ratificar ‘de manera rotunda e indiscutible’ el carácter europeo de Ceuta y Melilla. Vivas ha defendido que la implicación de la Unión Europea en materia migratoria resulta ‘imprescindible’ y ha reclamado un mecanismo de ‘actuación inmediata’ frente a los ataques a la integridad territorial que utilizan la presión migratoria como palanca política.

Juan Jesús Vivas PP

En paralelo, el presidente del Comité de Liberación de Ceuta y Melilla, Yahya Yahya, sostuvo que un desplazamiento de Felipe VI a las ciudades autónomas tendría consecuencias negativas. La respuesta de Vivas fue tajante: ‘La única motivación de este sujeto es aprovechar las circunstancias para ganar cierta relevancia y notoriedad’. Frente a ese planteamiento reivindicó el pronunciamiento del Parlamento Europeo, que a su juicio tiene ‘un valor histórico’ y pesa mucho más que esas declaraciones. Y remachó: ‘Ceuta y Melilla son España porque así lo acredita el derecho, porque lo avala la historia y porque lo quieren sus ciudadanos’.

Lo que Moncloa trata como un problema de orden público, el PP lo eleva a cuestión de integridad territorial y de frontera europea.

El Eje del Poder Popular

La dirección nacional ha leído la intervención de Vivas como un refuerzo del argumentario que viene desplegando desde el mes de agosto: la frontera sur no es un asunto de orden público, sino de soberanía. Fuentes de la cúpula popular consultadas por este medio subrayan que el objetivo es sostener el marco europeo como escudo jurídico y político frente a Moncloa, y evitar que el debate derive en un pulso partidista de corto recorrido. Los barones territoriales comparten ese encuadre, porque les afecta en cada crisis de llegadas a Canarias, al Estrecho o al Levante.

El aterrizaje en los territorios populares es directo. Ceuta y Melilla son las dos únicas ciudades autónomas de España y ambas están gobernadas por el PP. El desembarco de personas sin calendario de retorno tensiona los servicios sociales, la sanidad, la policía local, y el puerto del Tarajal, una infraestructura clave para una economía que vive del tránsito de mercancías y personas. Melilla, con idéntica naturaleza fronteriza, observa el pulso ceutí como un precedente: lo que se conceda en Ceuta acabará replicándose en el resto de la frontera sur. Y el estatuto de autonomía ceutí convierte la competencia migratoria en una reclamación crónica de más medios al Estado, con el Senado como escenario natural para exigir cuentas al Gobierno.

Ninguna de las dos capitales decide esto por sí sola: el próximo movimiento se jugará en Bruselas y en la Carrera de San Jerónimo. El PP quiere convertir el pronunciamiento del Parlamento Europeo en un marco jurídico estable que obligue al Ejecutivo a moverse, y mantiene abierta la vía parlamentaria para forzar explicaciones del ministro correspondiente. El precedente de mayo de 2021, cuando Ceuta registró miles de entradas en apenas 48 horas, se cerró sin que Bruselas articulara un mecanismo permanente de respuesta. Hasta que exista calendario de devoluciones, el Gobierno seguirá siendo el único actor sin réplica pública a una crisis que ya acumula más de 50 días.

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🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: La crisis de Ceuta fue una vulneración de la integridad territorial de España con fines políticos, no un fenómeno migratorio ordinario.
  • Protagonista: Juan Jesús Vivas (presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta).
  • Próximo hito: Devolución pendiente de las entre 10.000 y 15.000 personas que siguen en la ciudad, sin calendario público del Ejecutivo.