El jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, entregó el jueves a Vladímir Putin en Moscú un mensaje personal del líder supremo iraní, Jamenei, y negoció la construcción de un gasoducto para importar gas ruso, según la televisión estatal IRIB.
La reunión no se anunció por anticipado. Rezaei la describió como un intercambio de puntos de vista extremadamente importante que abordó la situación posterior a la guerra y la seguridad regional, de acuerdo con la versión difundida por la agencia IRNA. Ambas partes hablaron de «fortalecer los lazos» bilaterales.
El encuentro llega una semana después de que Putin recibiera en Moscú al presidente iraní, Masud Pezeshkian, durante la cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas. Aquella cita sí tuvo carácter público; la de este jueves, no.
El contenido exacto del mensaje de Jamenei no se ha hecho público. IRIB no difundió su texto y ninguna fuente oficial iraní o rusa lo ha reproducido hasta ahora. Sí trascendió el marco: los efectos de la guerra sobre la seguridad de la región.
Qué se sabe del mensaje de Jamenei a Putin
La guerra de Irán comenzó a finales de febrero. Su fase más intensa duró casi 40 días e incluyó, según Teherán, ataques de Estados Unidos e Israel contra infraestructuras críticas, entre ellas plantas de procesamiento de gas. Irán respondió contra lo que describió como instalaciones militares estadounidenses en Oriente Próximo.
Durante ese periodo, ambos bandos impusieron bloqueos simultáneos del estrecho de Ormuz, la vía marítima clave para el comercio mundial de gas y petróleo. Testigos y periodistas sobre el terreno informaron de que los ataques también alcanzaron objetivos civiles.
Rusia no ha actuado como mediador pese a ofrecerse en octubre: Pakistán y Catar son quienes llevan la interlocución.
Según el relato de Rezaei, Putin subrayó la necesidad de mecanismos regionales de seguridad y calificó de inaceptable «cualquier injerencia de potencias externas» en la resolución del conflicto. Moscú mantiene además un historial de apoyo a Teherán, al que habría facilitado inteligencia y equipamiento durante la guerra, mientras Irán sostuvo a Rusia en Ucrania y le proporcionó tecnología de drones Shahed, clonada después en los aparatos Geran.
El gasoducto: qué busca Irán con el gas ruso
Del mensaje poco más se sabe; del gasoducto, algo más. Rezaei afirmó que en la reunión «se discutió la construcción de gasoductos desde Rusia a Irán». El objetivo, explicó, es cubrir el déficit de gas iraní y, al mismo tiempo, facilitar la venta de gas ruso a países vecinos.
Irán es uno de los mayores productores mundiales de gas natural, pero arrastra una escasez crónica del combustible que se agravó con la guerra. Rusia, por su parte, busca rutas alternativas para colocar su gas lejos del mercado europeo.
Rasht–Astara, el préstamo de 1.000 millones y el corredor norte-sur
La cita también sirvió para desbloquear infraestructura. «El Consejo Supremo de Seguridad Nacional ha aprobado el acuerdo ejecutivo para la construcción del ferrocarril Rasht–Astara con participación rusa», dijo Rezaei, citado por IRNA. El ministro de Carreteras y Desarrollo Urbano firmará el contrato en nombre de Irán «en breve», añadió.
Son algo más de 160 kilómetros. Ese tramo es el último eslabón que falta en la ruta occidental del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (la red ferroviaria y marítima que pretende unir Rusia con los puertos iraníes del golfo Pérsico).
En paralelo, informaciones de la agencia semioficial Fars señalan que Rusia ultimó los preparativos de un préstamo de 1.000 millones de dólares a Irán, aunque la transferencia sigue retrasada. Ese montante sería el primer tramo de un crédito previsto de 20.000 millones, y varios expertos vinculan el frenazo a los retrasos del propio ferrocarril.
«Estamos dispuestos a facilitar los recursos de crédito necesarios», declaró Putin en el club de debate Valdai el 1 de octubre. «La cuestión es que nuestros amigos iraníes completen su parte en esta fase».
Tras la reunión, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso emitió un aviso de viaje para recomendar a los ciudadanos rusos no visitar Irán ni Oriente Próximo mientras persista el riesgo de reanudación de la guerra.
El impacto para España y Europa
El eje Moscú-Teherán importa en Bruselas por tres vías. La primera es energética: un gasoducto ruso hacia Irán refuerza la posición de Moscú fuera de Europa y complica la estrategia de desvinculación del gas ruso aprobada por la UE. La segunda es militar: Irán sigue siendo proveedor clave de tecnología de drones para Rusia, mientras España participa en las misiones de la OTAN en el flanco este.
La tercera es comercial. Un corredor norte-sur operativo desviaría tráficos que hoy transitan por Suez y el Mediterráneo, donde los puertos españoles compiten por el transbordo de mercancías. Y un nuevo bloqueo de Ormuz volvería a encarecer el gas natural licuado que España importa.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? Rezaei entregó el jueves en Moscú un mensaje personal de Jamenei a Putin y ambos trataron un gasoducto con gas ruso.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? Mohsen Rezaei, el líder supremo iraní Jamenei, Vladímir Putin y el presidente iraní Masud Pezeshkian.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Irán firmará «en breve» el contrato del ferrocarril Rasht–Astara; el préstamo ruso de 1.000 millones sigue sin transferirse.

