PSN, Geroa Bai, Contigo Zurekin y EH Bildu han cerrado el acuerdo fiscal que acompañará a los presupuestos de Navarra de 2027. El paquete incluye seis cambios normativos: deducciones a la compra de primera vivienda, rebajas progresivas del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y una deflactación asimétrica del IRPF.
El consejero de Hacienda, José Luis Arasti, había descrito el acuerdo como ‘próximo a cerrarse’ horas antes del cierre definitivo. Las cuatro formaciones encajaron los últimos flecos y el texto queda pendiente de ratificación por un Consejo de Gobierno extraordinario, que debe aprobarlo antes de su incorporación al proyecto presupuestario. El Gobierno de Navarra remitirá después las medidas a la Cámara foral para su tramitación parlamentaria.
Una deflactación del IRPF con el corte en 51.266 euros
La primera pata afecta al IRPF. La tarifa se deflactará de forma asimétrica: el porcentaje será mayor para las rentas más bajas y menor a partir de 51.266 euros anuales, el punto de corte fijado por los negociadores. El mecanismo evita que un contribuyente pague más impuestos por la subida de precios cuando su capacidad de compra no ha mejorado.
El criterio que sostiene el diseño escalonado es que el encarecimiento de bienes básicos y carburantes pesa más sobre las economías modestas. Navarra aplicará un alivio progresivo, con más margen para quienes ingresan menos, frente a las deflactaciones lineales de ejercicios anteriores.
La medida fue una reclamación sostenida de Contigo Zurekin y contó con el respaldo de Geroa Bai. Su portavoz, Pablo Azcona, vinculó el paquete a ‘la inflación y la vivienda’ y advirtió de que ‘la subida de los precios sigue teniendo efectos muy concretos’ en alimentos, energía y gastos cotidianos, con especial incidencia en rentas medias y bajas, autónomos y pequeños comercios.
El acuerdo reparte sus seis medidas entre la deflactación del IRPF, la vivienda, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, las pensiones mínimas, el patrimonio y el alquiler.
Del 3% para la primera vivienda al 16% para los grandes tenedores
El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que grava la compra de vivienda usada, baja del 6% actual al 3% cuando la operación corresponda a una primera vivienda habitual, y al 2% en el ámbito rural. La escala sube después según el patrimonio del comprador: 6% para quienes ya posean dos o tres inmuebles, 8% entre tres y cinco, en torno al 10% entre cinco y diez y alrededor del 16% para los grandes tenedores. La propuesta partió de Contigo Zurekin y toma como referencia el modelo progresivo vigente en Catalunya.
En paralelo, la reforma introduce una deducción por compra de primera vivienda para menores de 35 años, con límites de renta y de cuantía anual. La concibió Geroa Bai y el texto final incorpora una condición añadida por Contigo Zurekin: quien se acoja no podrá vender el inmueble a precio libre durante 15 años, solo al precio de compra actualizado con el IPC. Si incumple, deberá devolver la deducción.
Pensión mínima, patrimonio y alquiler: el cierre del acuerdo
El cuarto bloque procede del pacto entre el Ejecutivo foral y EH Bildu. La pensión mínima se sitúa en 16.660 euros anuales, equivalentes a 1.190 euros al mes en catorce pagas, mediante una modificación de las deducciones fiscales. El acuerdo compromete además al Gobierno a analizar la expropiación forzosa cuando familias vulnerables que residan en inmuebles de grandes tenedores estén en riesgo de desahucio, y a impulsar vivienda pública y asequible en el entorno rural.
El texto incluye un marco legislativo para que las instalaciones eólicas y fotovoltaicas tributen, una red de refugios climáticos y más control sobre los proyectos de biometanización. A eso se suman cambios en sanidad, cuidados, igualdad, siniestralidad laboral, cooperación transfronteriza y educación, con la extensión del modelo D de enseñanza en euskera, y el compromiso de destinar los remanentes de 2025 y 2026 a inversiones acordadas entre las partes.
En patrimonio, el gravamen a las grandes fortunas de los tramos altos del Impuesto de Patrimonio deja de prorrogarse ejercicio a ejercicio y se consolida en la normativa. La deducción por alquiler eleva su umbral de renta de 30.000 a 35.000 euros brutos anuales, de modo que los inquilinos hasta esa cifra mantienen el acceso a una rebaja que en algunos supuestos alcanza el 20%.
Navarra ejerce esta capacidad normativa por su régimen foral. El Convenio Económico con el Estado le permite regular y recaudar los tributos concertados —IRPF, Patrimonio y Transmisiones Patrimoniales entre ellos— y aportar después al Estado una cantidad por las competencias no asumidas. Esa singularidad explica que la reforma se cierre en clave interna entre cuatro grupos y no dependa de Madrid.
El precedente inmediato está en el propio texto: el gravamen a las grandes fortunas se prorrogaba año a año y ahora queda consolidado, un cambio de técnica que la Consejería de Hacienda deberá trasladar al articulado. El calendario sitúa la aprobación en el Consejo de Gobierno extraordinario y la tramitación posterior en el Parlamento de Navarra, paso previo a su entrada en vigor con el ejercicio 2027.

