3El aviso de la industria: llenar antes del frío para evitar sustos
El aviso que estos días lanzan distribuidores de gasóleo y administradores de fincas es, más que un consejo, una advertencia: quien tenga calefacción de gasóleo y no haya llenado todavía el depósito, mejor que no espere a que llegue el frío. La razón es doble. Por un lado, logística: en cuanto caen las temperaturas se multiplican los pedidos, las cisternas se saturan y los plazos de entrega se estiran. Por otro, precio: el gasóleo C soporta el encarecimiento casi íntegro porque, a diferencia del diésel de automoción, no cuenta con rebaja fiscal alguna mientras las ayudas al carburante se retiran por tramos y expiran a final de mes. Aún no aprieta el frío, y ese es justo el margen que queda para anticiparse.
Las cifras explican por qué nadie quiere quedarse con el depósito a medias. En Lugo, el litro de gasóleo C ha pasado de 0,90 euros en junio a 1,50 a mediados de septiembre, un 66,6% más en apenas tres meses. En Salamanca la media provincial ronda los 1,567 euros por litro: llenar 1.000 litros cuesta unos 1.567 euros y un depósito de 2.000 se va a 3.134. En León la referencia es de 1,584 euros, un 56,7% más que hace un año. El golpe es especialmente duro en las comunidades de vecinos, donde la calefacción puede representar hasta la mitad del presupuesto anual: una comunidad media de 28 viviendas que repostaba 18.000 litros al año pagaba 16.200 euros con los precios de la campaña anterior y ahora afrontaría cerca de 27.000. Ya hay edificios que han aprobado derramas de 500 euros por propietario para poder repostar.
