Polonia convoca siete subastas de renovables por 76 TWh y 6.500 millones

El mayor lote, de 53,25 TWh, se adjudica el 10 de noviembre y está reservado a plantas fotovoltaicas y eólicas terrestres de más de 1 MW. La convocatoria se apoya en el reglamento de 2022 que fija volúmenes y precios máximos hasta 2027.

La oficina reguladora polaca URE ha convocado siete subastas de renovables para el próximo noviembre, con más de 76 TWh en juego y casi 25.000 millones de zlotys que deberán acelerar la retirada del carbón del sistema eléctrico polaco.

Siete rondas, 76 TWh y un techo de precio fijado por decreto

Las pujas se abren el 2 de noviembre y se cierran el 10. Son siete subastas en nueve días y todas se resuelven con un único criterio: el precio. La URE, la oficina que regula el mercado energético polaco, ha reservado apoyo para algo más de 76 TWh de electricidad renovable, un volumen valorado en casi 25.000 millones de zlotys, alrededor de 6.500 millones de euros. Del total, 64,5 TWh y algo más de 17.900 millones de zlotys quedan para fotovoltaica y eólica terrestre.

El lote más grande llega en la última puja. La subasta AZ/7/2026, prevista para el 10 de noviembre, reserva 53,25 TWh a proyectos de fotovoltaica y eólica terrestre de más de 1 MW. Dos tercios del volumen se deciden, por tanto, en una sola sesión y entre instalaciones de escala industrial.

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Nada de esto es improvisado. Un reglamento gubernamental de 2022 fija los volúmenes y valores máximos que Polonia puede adjudicar cada año hasta 2027, y los precios máximos de puja los establece un reglamento de noviembre de 2023 del Ministerio de Clima y Medio Ambiente. El regulador subasta dentro de un techo decidido de antemano.

El contexto pesa. Polonia sigue siendo uno de los sistemas eléctricos más carbonizados de la Unión Europea y lleva una década intentando cambiar esa fotografía. Cada teravatio hora adjudicado aquí es un teravatio hora que no sale de una central de carbón.

La letra pequeña: solo precio, solo instalaciones nuevas

Dos condiciones definen quién puede jugar. La primera: las ofertas se evalúan exclusivamente por precio, sin puntos extra por almacenamiento, por cadena de suministro europea ni por impacto social. La segunda: solo pueden participar instalaciones nuevas, lo que deja fuera repotenciaciones y plantas ya construidas. El objetivo es capacidad adicional, no subvencionar lo que ya está en pie.

subasta fotovoltaica

📊 Impacto ecológico en cifras

  • Energía subastada: más de 76 TWh de electricidad renovable, de los que 64,5 TWh se reservan a fotovoltaica y eólica terrestre.
  • Volumen principal: 53,25 TWh se adjudican el 10 de noviembre en la subasta AZ/7/2026 para plantas de más de 1 MW.
  • Apoyo comprometido: casi 25.000 millones de zlotys, unos 6.500 millones de euros, destinados a instalaciones nuevas.
  • Equivalencia: desde 2016 el mecanismo ha contratado casi 307 TWh, cuatro veces el volumen que sale a puja en esta ronda.

Una subasta no reduce emisiones por el hecho de existir: las reduce cuando alguien puja por debajo del techo y construye lo adjudicado.

Queda el riesgo clásico de toda puja con techo. Si el coste de los módulos, de los aerogeneradores o de la financiación se mueve por encima del máximo permitido, los promotores no ofertan y la ronda se queda corta. La letra pequeña manda.

El precedente de 2025: 98 ofertas, 76 adjudicadas y una foto muy solar

La ronda equivalente del año pasado mide el apetito del sector. En la subasta AZ/7/2025, celebrada el 9 de julio de 2025, la URE recibió 98 ofertas y seleccionó 76, con precios de entre 100,00 y 329,68 zlotys por MWh, según los resultados que el regulador publicó dos días después. El reparto de toda la ronda de 2025 fue revelador: de las 129 ofertas ganadoras, 126 eran de fotovoltaica y solo tres de eólica terrestre, con 1,67 GW asignados a solar.

Ese desequilibrio tiene explicación técnica y regulatoria. La energía solar fotovoltaica polaca se ha vuelto competitiva y modular, mientras la eólica terrestre sigue atenazada por las restricciones de distancia a las viviendas que durante años bloquearon el sector. Sin parques eólicos nuevos, el mix no se equilibra: la solar produce mucho en verano y a mediodía, justo cuando el sistema menos lo necesita en los picos de invierno.

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La foto acumulada tampoco es menor. Las subastas celebradas desde 2016 han contratado cerca de 307 TWh de electricidad renovable por un valor próximo a 77.000 millones de zlotys, siempre según el regulador. Es la arquitectura que ha convertido el apoyo público en capacidad instalada durante una década.

La lectura para el resto de Europa es directa. El marco comunitario empuja en la misma dirección con un objetivo del 42,5% de renovables para 2030, recogido en la directiva (UE) 2023/2413, y España diseña sus propias subastas con precio de reserva y cupos por tecnología. La diferencia está en el punto de partida: aquí no se trata de sustituir gas por sol, sino de retirar carbón.

Y ahí está el detalle que cambia todo. Una convocatoria de 76 TWh no descarboniza nada por sí sola; lo hace la capacidad que se conecte después. El calendario está fijado y el techo de precio también. Lo que falta por saber es cuántos promotores aceptan jugar con esas reglas y cuánta de esa capacidad estará operativa antes de que el reglamento de 2022 agote su horizonte en 2027.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: hasta 76 TWh de electricidad renovable y 64,5 TWh reservados a solar y eólica terrestre, volumen que desplaza generación de carbón.
  • Modelo que cambia: la subasta pública con techo de precio se consolida como la vía para transformar apoyo regulatorio en capacidad instalada nueva y verificable.
  • Para las próximas generaciones: Polonia dimensiona por contrato, y no por promesa, el parque renovable que definirá su mix eléctrico en la década de 2030.