Zelenski cifra en 27.000 millones el agujero de financiación de defensa de Ucrania y da dos meses a Bruselas

Kiev avisa de que si no firma pedidos de drones en octubre y noviembre, sus unidades entrarán en 2027 con material escaso. Bruselas desbloquea 6.600 millones del fondo de paz, pero Hungría sigue controlando el calendario del préstamo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Zelenski cifra en 27.000 millones de dólares el agujero de su presupuesto de defensa y advierte de que, si no se cierran pedidos y pagos en octubre y noviembre, faltarán drones y misiles en enero y febrero de 2027.
  • ¿Quién está detrás? La Comisión Europea, que debe adelantar el segundo tramo de un préstamo de 90.000 millones; el Consejo, que acaba de cerrar 6.600 millones del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz; y Hungría, que ya retrasó el desembolso anterior.
  • ¿Qué impacto tiene? España aporta al Fondo en función de su renta nacional bruta y su industria de drones y municiones puja por los contratos de compra conjunta europea.

La financiación de defensa de Ucrania se enfrenta a un agujero de 27.000 millones de dólares que Zelenski quiere cerrar en apenas dos meses. Si octubre y noviembre pasan sin pedidos firmados ni pagos, el ejército ucraniano entrará en enero con menos drones y menos misiles de los que necesita. Lo dijo el propio presidente ucraniano el viernes, en una conversación con periodistas celebrada por WhatsApp.

El desfase no es nuevo. Kiev lo reconoció en agosto, después de verse obligada a adelantar gasto militar previsto para el segundo semestre por el retraso de Hungría en el préstamo europeo de 90.000 millones de euros. Europa ha comprometido ya 30.000 millones este año dentro de ese mismo préstamo, según la información publicada por Politico Europe. Suficiente para aguantar. Insuficiente para planificar.

Octubre y noviembre: el calendario pesa más que los discursos

Zelenski puso cifra al detalle: un tercio del dinero que falta, más de 9.000 millones, está destinado a drones que Ucrania necesita para enero, febrero y marzo. ‘La mayor parte de este dinero es para nuestros drones, nuestros misiles y suministros para nuestros soldados’, explicó. En la lista de compras pendientes figuran drones de fibra óptica, drones de alcance medio, e interceptores, según detalló el exministro de Defensa Mykhailo Fedorov a Politico Europe en junio. Y el aviso es literal: ‘si no los pedimos y los pagamos en octubre y noviembre, tendremos problemas serios en enero y febrero’.

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El mensaje a Bruselas es una petición de tesorería, no de estrategia. Ucrania quiere que la Comisión adelante el segundo tramo del préstamo. ‘Insto a la Comisión Europea a que proporcione antes el segundo tramo de los 90.000 millones’, dijo. El motivo es mecánico: sin contrato firmado no hay línea de producción, y sin línea de producción no hay entrega en enero.

Bruselas libera 6.600 millones del fondo de paz mientras Budapest guarda la llave

Ucrania UE

La respuesta europea llegó ese mismo viernes. Los Estados miembros cerraron las condiciones para desembolsar 6.600 millones del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz, el instrumento con el que la UE financia armamento sin tocar el presupuesto comunitario. Lo confirmó la Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, en un comunicado difundido desde Bruselas.

El reparto tiene tres patas: 900 millones para la misión de asistencia militar europea a Ucrania, 1.000 millones para nuevas compras conjuntas de equipamiento y 4.700 millones para reembolsar a los Estados que ya han entregado material. Kallas precisó que varios socios ya han anunciado que redirigirán su parte a Kiev.

Ucrania no se queda sin armas por falta de fábricas, sino porque el dinero europeo llega siempre un trimestre tarde.

Zelenski calificó la ronda diplomática de la semana como positiva y constructiva, y sostuvo que todos sus interlocutores entienden que Ucrania no puede quedar sola y que hay que invertir más en drones y misiles de fabricación ucraniana. La lectura de este medio es menos amable: el consenso existe en el discurso y se rompe en la caja.

El Eje del Poder Europeo

El reparto vuelve a partir Europa en dos. Berlín y París empujan la compra conjunta y el adelanto del préstamo porque consideran que la defensa europea se juega en Ucrania y que cada mes de retraso encarece la factura. Los frugales del norte (Países Bajos, Austria, Dinamarca, Suecia y Finlandia) no discuten el objetivo, pero exigen control sobre cada desembolso.

Visegrado, con Budapest a la cabeza, mantiene la llave: la política exterior y de seguridad común sigue funcionando por unanimidad, de modo que un solo Estado puede frenar un paquete entero. Roma y Madrid, en el bloque del sur, apoyan la financiación y piden que el esfuerzo militar no se contabilice como déficit nacional ante Bruselas, según fuentes diplomáticas consultadas por este medio.

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Para España hay tres consecuencias medibles. La primera es contable: la aportación al Fondo se calcula en función de la renta nacional bruta, así que cada tramo nuevo se descuenta del margen que la regla de gasto (el límite que Bruselas impone al aumento del gasto público nacional) deja al Gobierno. La segunda es industrial: la puja por contratos de drones, municiones e interceptores abre a las compañías españolas del sector su mayor ventana de negocio en décadas, con la compra conjunta europea como escaparate. La tercera es política: el Ejecutivo tendrá que explicar en el Congreso por qué sube el gasto militar y recorta otras partidas, con la oposición reclamando más concreción en el calendario de inversiones.

El precedente más útil no está en Kiev, sino en Bruselas. En diciembre de 2023 Hungría bloqueó el gran paquete financiero para Ucrania y lo levantó dos meses después, previa negociación. Entre medias, Kiev racionó munición en el frente. En 2024 el atasco se trasladó a Washington: el retraso del Congreso estadounidense provocó escasez de proyectiles de artillería durante semanas. El cuello de botella ha cambiado de orilla; la lección, no.

Quedan dos meses y ninguna firma. Si los pedidos de drones con cargo al tramo de enero no se cierran en noviembre, la cuenta atrás se agota sola y el debate saltará a las capitales en plena negociación presupuestaria. La próxima cita relevante es el Consejo Europeo de diciembre, donde la financiación de la defensa ucraniana volverá a la mesa. Hasta entonces, cada semana sin desembolso es una semana menos de producción.