Stellantis Vigo es la tercera planta automovilística de Europa por volumen de producción, solo superada por dos factorías de Skoda y Volkswagen. La fábrica de Balaídos superó los 550.000 vehículos en 2025 y acumula cerca de 295.000 unidades en el primer semestre de este año.
De Mladá Boleslav a Balaídos: el podio europeo de la producción
El liderazgo continental sigue en manos de la planta checa de Skoda en Mladá Boleslav, que cerró 2025 con 605.600 vehículos y un crecimiento cercano al 5%, según el balance anual de la compañía. La segunda plaza es para Volkswagen en Wolfsburg, en Alemania, con algo más de 570.000 unidades. Y la tercera, por segundo año consecutivo, para la ría de Vigo.
El dato no es menor. Balaídos no solo revalidó su puesto en el podio: creció un 7%, por encima del ritmo de la propia líder checa. Lo hizo, además, con una gama poco habitual en el automóvil europeo, porque de sus líneas salen ocho modelos de distintas marcas, de combustión y eléctricos, según el balance anual de la compañía.
Con ese ritmo, y si el segundo semestre no se tuerce, la factoría olívica podría acercarse a los 600.000 coches al cierre de este ejercicio. La propia compañía sitúa 2026 como un año valle, es decir, un ejercicio de producción más baja, marcado por la electrificación de las instalaciones y por la llegada de nuevos vehículos a partir de 2027, lo que obliga a reorganizar líneas y turnos.
España coloca otras dos plantas en el mapa continental. La factoría de Stellantis en Zaragoza fabricó algo más de 300.000 vehículos el año pasado y figura entre las diez mayores de Europa, con varios modelos nuevos adjudicados, entre ellos los de la marca china Leapmotor, ya en producción en serie. La planta de Seat en Martorell, en Barcelona, ocupa la cuarta plaza, con más de 470.000 unidades.
El mapa lo domina, en cualquier caso, el Grupo Volkswagen, con las dos primeras posiciones —Skoda es una de sus marcas— y también la cuarta. Los datos de producción llegan en los mismos días en que la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) ha dado a conocer las ventas acumuladas hasta agosto en la Unión Europea: Volkswagen Group concentra el 25,7% de las matriculaciones, rozando los dos millones de entregas, mientras Stellantis firma una cuota del 15,9%, con 1,20 millones de unidades y un alza del 5,2%. Renault se queda en tercer lugar, por encima de las 781.000 unidades.
Vigo es el tercer taller de automóviles de Europa y, a la vez, una planta que depende de decisiones que se toman muy lejos de la ría.
La ofensiva china y el año valle de Balaídos

Entre los constructores que más crecen en Europa hay dos nombres que conviene retener. BYD elevó sus ventas en la UE un 163% y Chery Automobile, matriz de firmas como Omoda, Jaecoo, Ebro y Lepas, un 250,9%. Son grupos que compiten en los mismos segmentos que los modelos que salen de Balaídos y que han convertido el precio y la electrificación en su principal argumento comercial.
Para Vigo, la fotografía describe una paradoja conocida. Cuanto mejor le van las cosas a la planta, más depende su futuro de decisiones que se toman lejos de la ría: en las sedes del grupo y en Bruselas. El volumen manda en los rankings. Y no siempre basta.
La factoría arrastra, eso sí, una mochila que ninguna cifra de producción resuelve: el empleo industrial y su industria auxiliar. Cada coche que sale de la línea mueve componentes, trenes de neumáticos, vidrio, y logística y transporte. Lo que en el balance de un grupo multinacional es una línea más, en el área metropolitana de Vigo es el sostén de miles de familias y de un entramado de proveedores repartido por toda la provincia de Pontevedra.
El Laboratorio Gallego
El dato de producción llega en un momento de estabilidad institucional en la comunidad. El PPdeG gobierna la Xunta de Galicia con mayoría absoluta desde 2009, con Alfonso Rueda al frente del ejecutivo autonómico, mientras el BNG de Ana Pontón se ha consolidado como primera fuerza de la oposición, por delante del PSdeG. La industria es uno de los pocos terrenos en los que las tres formaciones coinciden en el diagnóstico, aunque discrepen en los instrumentos.
La dimensión nacional es evidente. Galicia lleva años usando Balaídos como argumento en Madrid y en Bruselas: suelo industrial, energía competitiva, conexiones ferroviarias y fondos europeos para la electrificación son reclamaciones recurrentes de la política industrial gallega, y también un asunto de fondo en el debate nacional sobre el reparto de las ayudas al vehículo eléctrico. La conexión no necesita adornos. Si la tercera planta de Europa se queda sin modelos, España pierde producción y Galicia pierde peso.
La proyección inmediata está en las líneas de montaje, no en el Parlamento de Galicia. Con nuevos modelos a partir de 2027, cualquier frenazo en el ritmo de fabricación se notará primero en la industria auxiliar y después en los datos del IGE, el Instituto Galego de Estatística. La incógnita es doble: si el coche eléctrico despega al ritmo que exige la normativa europea y si Bruselas mantiene el pulso arancelario con unos fabricantes chinos que crecen al 163% y al 250,9% en el mercado comunitario.
Ficha del Caso
- El caso: La planta de Stellantis en Vigo revalida su tercer puesto europeo por volumen de fabricación y afronta un ejercicio de transición hacia la electrificación de sus líneas.
- Datos importantes: Más de 550.000 vehículos en 2025 y un crecimiento del 7%; cerca de 295.000 en el primer semestre de 2026; ocho modelos en producción; por delante, Skoda Mladá Boleslav (605.600) y Volkswagen Wolfsburg (más de 570.000). Stellantis firma el 15,9% de las ventas de la UE hasta agosto.
- Resumen: Galicia consolida su peso industrial en Europa en plena reconversión del sector, con nuevos modelos previstos a partir de 2027 y la ofensiva de los fabricantes chinos como principal incógnita.

