Adiós a los postres complicados: tarta helada de frutos del bosque en Thermomix y sin horno

Se monta en un molde rectangular con capas de galletas de barquillo y dulce de leche, compota de frutos rojos y nata montada. Veinte minutos de Thermomix y a la nevera o al congelador, sin encender el horno.

Hay postres que intimidan antes de encender nada, y la tarta helada de frutos del bosque no es uno de ellos. Veinte minutos, cero horno y un molde. El único riesgo real está en la nata.

Yo tardé tres intentos en entenderlo. La primera vez batí la nata hasta que parecía mantequilla y la tarta quedó con textura de arenilla. La segunda monté las capas con la compota todavía caliente y la nata se deshizo dentro del molde. De sabor, las dos estaban buenas: el dulce de leche perdona casi todo.

La receta base es de ThermoRecetas, firmada por Alicia Tomero, y tiene la virtud de las buenas recetas de verano: se prepara con antelación y sale del congelador como si la hubiera montado un obrador. Ocho raciones, unas 430 calorías por ración y un molde alargado. Nada más.

Publicidad

El secreto del éxito

  • Nata muy fría y batido vigilado: conviene que la nata pase al menos 12 horas en la nevera antes de montarla. Con la mariposa puesta, 1 minuto a velocidad 3,5 y el vaso a la vista: en cuanto forme picos firmes, se saca.
  • La compota, siempre fría: sale del vaso a 120 ºC y hay que dejarla templar del todo, unos 30 minutos repartida en un plato ancho. Si se monta caliente, derrite la capa de nata.
  • Film y prensado suave: forrar el molde con film que sobre por los lados permite desmoldar sin sustos. Cada capa se asienta con el dorso de una cuchara, sin apretar de más.

Ingredientes

  • 400 g de dulce de leche (un bote)
  • 120 g de galletas de barquillo rellenas de nata (un paquete)
  • 300 g de frutos del bosque congelados
  • 500 ml de nata para montar, muy fría
  • 50 g de mermelada de fresa
  • 150 g de azúcar (100 g para la nata y 50 g para la compota)
  • Frambuesas frescas para decorar (opcional)

Empieza por la nata, que es lo único que se estropea si te despistas. Coloca la mariposa en el vaso, añade los 500 ml de nata recién salida de la nevera y 100 g de azúcar, y programa 1 minuto a velocidad 3,5. Si al levantar la mariposa la nata forma picos firmes, está lista. Si no, añade tandas de 10 segundos sin dejar de mirar el vaso.

Pasa la nata a un bol, tápala y déjala en el frío. Lava el vaso. En un cuenco amplio, rompe las 120 g de galletas de barquillo con las manos —trozos de dos centímetros, no las tritures— y mézclalas con los 400 g de dulce de leche hasta obtener una pasta espesa y pegajosa. Ahí no hay técnica que valga.

Vuelve al vaso para la compota. Pon los 300 g de frutos del bosque congelados, los 50 g de azúcar restantes y los 50 g de mermelada de fresa. Programa 20 minutos, 120 ºC, velocidad 1. Quedará una salsa brillante, algo densa. Pásala a un plato extendido: así enfría en la mitad de tiempo.

La nata no perdona la impaciencia: un minuto de más en el vaso y la tarta entera cambia de textura.

Forra un molde alargado y rectangular con film, dejando que sobre por los lados. Extiende la mitad de la mezcla de galleta y dulce de leche en el fondo y presiónala con el dorso de una cuchara. Encima, la compota ya fría, bien repartida hasta las esquinas. Después, la nata montada, con movimientos suaves para no bajarla. Y cierra con el resto de la mezcla de galleta, alisando la superficie.

Tapa con el film sobrante y decide: nevera, mínimo 3 horas, para una tarta cremosa; congelador, al menos 4 horas, para el formato helado. Yo lo tengo claro. Helada.

Sácala diez minutos antes si viene del congelador, tira del film para desmoldarla y decora con frambuesas frescas. Un cuchillo largo pasado por agua caliente y limpio entre corte y corte deja las raciones perfectas.

Publicidad
tarta helada thermomix

Variaciones y maridaje

Para beber, un moscatel de Alejandría bien frío o un cava semi-seco funcionan mejor que un tinto: la acidez del espumoso corta la grasa de la nata y el azúcar del dulce de leche. La mayoría de los comensales prefiere la versión helada, aunque servida desde la nevera y con un café solo al lado también cumple.

Si el gluten es un problema, basta con cambiar las galletas de barquillo por una versión sin gluten; el resto de los ingredientes no lo lleva, aunque conviene leer la etiqueta del dulce de leche y de la mermelada por si aparecen trazas.

Aguanta hasta un mes en el congelador si la envuelves con film y una capa de papel de aluminio. Para sacar una ración suelta, mejor cinco minutos fuera del frío y un cuchillo caliente que un golpe de microondas, que reblandece la nata.

Sin Thermomix también sale: monta la nata con varillas eléctricas bien frías y cocina los frutos del bosque en un cazo a fuego medio entre 15 y 20 minutos, removiendo. El resultado es el mismo, solo cambia el tiempo de fregado.