El Comité Autónomo de la Regla Fiscal eleva el déficit de Colombia de 2026 al 7,8% del PIB, seis décimas por encima de lo que sostiene el Gobierno. La diferencia no es un tecnicismo contable: decide cuánto tendrá que pedir prestado un país donde Santander y BBVA tienen una parte relevante de su negocio.
Qué dice el Carf sobre el déficit de Colombia de 2026
Vamos por partes. El Carf es el comité independiente que vigila la regla fiscal, ese corsé legal que limita cuánto puede endeudarse el Estado colombiano cada año. En su informe de septiembre al Congreso de la República, advierte de algo que viene repitiendo desde mayo: los escenarios oficiales dependen de medidas que nadie ha definido. El Ministerio de Hacienda proyecta un ajuste de 21,7 billones de pesos; el Comité cree que solo 9,7 billones son viables, el 0,4% del PIB.
Entre los dos escenarios median 12 billones de pesos de diferencia. El propio Comité lo resume en una frase: el único supuesto que separa a las dos entidades es cuánto del bloqueo preventivo puede convertirse de verdad en menos gasto durante el segundo semestre del año.
Conviene recordar que el Carf no es un actor decorativo. Su función es vigilar que el Estado no se salte el techo de deuda que él mismo se ha impuesto, y sus informes van directos al legislativo. Cuando corrige al alza la previsión oficial, el mercado lo interpreta como una señal: la senda que defiende el Gobierno es, en el mejor de los casos, optimista.
Y la película no termina en 2026. Para 2027, Hacienda proyecta un déficit del 9,4% del PIB y el Carf lo eleva al 9,5%. En junio, el propio Comité calculaba un 7,4% para este ejercicio; tres meses después revisa cuatro décimas al alza. La corrección va siempre en la misma dirección.
Por qué el ajuste colombiano llega hasta Madrid
Aquí entra España. Santander y BBVA figuran entre los principales bancos privados del país, y su balance está ligado a la deuda soberana colombiana. Cuanto más le cuesta financiarse al Estado, más caro se financia todo lo demás, porque el bono público marca el suelo del precio del dinero en la economía. Ambos grupos llevan más de tres décadas en el país y España figura entre los principales inversores extranjeros en suelo colombiano.
Un déficit del 7,8% del PIB igualaría el de 2020, el año central de la pandemia, y cerraría 2026 entre los peores de las últimas décadas.
El dato se hizo público el 30 de septiembre. En julio, los ingresos tributarios alcanzaron 31,88 billones de pesos y el acumulado del año llegó a 197,4 billones. Traducido: si la recaudación no repunta, ese hueco solo se cierra con más deuda o con menos gasto, y ambas cosas tienen un precio que terminan pagando empresas y hogares.

Sobre el Presupuesto que presentó el Ministerio, el Carf reconoce que el proyecto admite el desequilibrio de forma ‘más realista’ que los anteriores. Pero añade una advertencia que interesa a cualquier acreedor: eso vuelve urgente aprobar medidas estructurales y permanentes para estabilizar la deuda y volver a la regla fiscal. El primer borrador del presupuesto de 2027, presentado el 29 de julio, no era consistente con las metas, según el Comité.
Hay un detalle que casi nadie subraya. El propio Comité avisa de que 2026 cerraría con uno de los déficits fiscales más elevados de las últimas décadas, comparable al de 2020. La diferencia es que entonces había una emergencia sanitaria global que justificaba el gasto; ahora el problema es que los ingresos no acompañan.
El precedente que conviene mirar
No es un episodio insólito. Cuando un órgano independiente corrige al alza la previsión oficial de déficit, el mercado no espera a confirmarlo: encarece la financiación soberana casi de inmediato. Ese encarecimiento viaja después, con retraso, a los tipos que pagan empresas y familias. La banca española conoce bien el mecanismo.
Para España, la clave es que Colombia es uno de los mercados donde Santander y BBVA compensan parte del estancamiento europeo. Un deterioro fiscal sostenido no implica una retirada, pero sí puede obligar a revisar provisiones y a mirar con más lupa la exposición soberana. Conviene seguir el cierre definitivo de 2026: si el Carf acierta, el país terminará el año con uno de los déficits más altos de su historia reciente.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: El Comité Autónomo de la Regla Fiscal de Colombia eleva el déficit previsto para 2026 al 7,8% del PIB, seis décimas por encima del cálculo del Ministerio de Hacienda.
- Datos importantes: Hacienda planea un ajuste de 21,7 billones de pesos y el Carf cree factibles 9,7. Para 2027 proyecta un 9,5% del PIB y el déficit de 2026 igualaría el de 2020.
- Resumen: La tensión fiscal colombiana golpea los intereses de Santander y BBVA, dos bancos españoles con presencia consolidada en el país.

