La Operación Gran Fénix arrancó en el puerto de Algeciras y ha dejado 21 detenidos y 1.765 millones de dólares en cocaína incautada. El golpe lo firman la agencia Europol, la Guardia Civil y la Policía Nacional de España junto a la policía de Ecuador.
Desde 2019, la organización compraba la cocaína en laboratorios de Colombia, la desplazaba por Ecuador y la enviaba por mar a Europa, escondida entre fruta, cacao, marisco y madera. El operativo se ejecutó este jueves con 23 allanamientos simultáneos y 130 policías desplegados. El balance: 19 ciudadanos ecuatorianos detenidos y dos servidores policiales en servicio activo, un dato que inquieta especialmente.
Qué ha pasado: de un contenedor en Guayaquil a 21 detenidos
La investigación se originó en octubre de 2024, cuando las autoridades localizaron cerca de 13.000 paquetes de cocaína en el puerto de Algeciras. El contenedor había salido de una terminal portuaria de Guayaquil. Desde ese punto, los investigadores relacionaron 14 incautaciones repartidas entre Ecuador, España, Bélgica, Portugal y Países Bajos.
Esas operaciones suman unas 42,5 toneladas de cocaína, valoradas en 1.680 millones de dólares. A esa cifra se añaden los 630 kilos y la tonelada y media intervenidos esta semana, lo que eleva el total a 1.765 millones de dólares en droga incautada.
Por qué Algeciras sigue siendo la puerta grande de la cocaína europea
El detalle que casi nadie cuenta es el entramado empresarial. La investigación ha identificado al menos 15 empresas exportadoras de fruta, cacao, marisco y madera que servían de tapadera para ocultar los cargamentos. Eran sociedades con apariencia legítima, con facturas y contenedores reales, lo que complica muchísimo la labor de los controles portuarios.
La estructura operaba en Guayas, Los Ríos y Pichincha, y mantenía conexiones con ciudadanos radicados en Europa y en Emiratos Árabes Unidos. Según la investigación, tenía vínculos con la mafia balcánica y con la mocromafia, la red de narcotráfico de origen magrebí asentada en los Países Bajos que lleva años horadando los puertos del norte de Europa.

De un solo contenedor abierto en Algeciras en octubre de 2024 ha salido una red con catorce incautaciones en cinco países.
Para España, el aviso es doble. Los puertos andaluces siguen siendo la vía preferente para introducir cocaína en el continente, pero la respuesta ya no se juega solo en aguas del Estrecho. Se juega también en despachos, facturas y sociedades instrumentales, donde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado necesitan tiempo, jueces y cooperación internacional.
Y aquí está la clave: el operativo no termina con las detenciones. Los agentes han incautado terminales móviles, dispositivos de almacenamiento informatico y documentación empresarial y financiera. Ese material es el que permite seguir el rastro del dinero, la parte de la cadena que más cuesta reconstruir y la que de verdad desarticula una organización.
El patrón que se repite en el crimen organizado transnacional
Conviene recordar cómo funciona este modelo. La organización cerraba el círculo completo: adquiría la cocaína en laboratorios de Colombia, la trasladaba a Ecuador y la enviaba por vía marítima hacia Europa, donde otra parte de la estructura se encargaba de recibirla y distribuirla. Es el patrón clásico del crimen organizado transnacional: producción en un continente, tránsito en otro y consumo en un tercero.
Lo relevante es la escala. Pasar de un contenedor a catorce incautaciones en cinco países significa que la red tenía capacidad logística y financiera para operar durante años sin que ninguna policía cerrara el cerco. Las quince exportadoras son precisamente eso: una infraestructura comercial legítima en apariencia, mucho más difícil de detectar que un alijo escondido en una embarcación.
Entre los detenidos figura Jackson Felipe Zambrano, señalado como uno de los principales financistas de ‘Pipo’ desde 2022. Dos de los arrestados son servidores policiales en servicio activo, lo que apunta a un problema de infiltración institucional en origen y obliga a revisar los protocolos internos.
Lo que conviene seguir ahora es la fase judicial y el rastro del dinero. La documentación financiera intervenida abre la puerta a imputaciones contra todo el entramado societario, y la cooperación entre Ecuador y España, con Europol como marco, se ha convertido en una pieza imprescindible. El punto de partida, un contenedor en un puerto andaluz, resume a la perfección por dónde entra el problema en Europa.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: Una red de cocaína activa desde 2019 fue desarticulada en una operación conjunta de Ecuador, Europol, la Guardia Civil y la Policía Nacional de España.
- Datos importantes: Un contenedor intervenido en Algeciras en octubre de 2024 originó la investigación: 14 incautaciones, 42,5 toneladas y 1.765 millones de dólares.
- Resumen: El caso confirma a los puertos españoles como puerta de entrada de la cocaína europea y refuerza el papel de España en la cooperación policial.

