El convenio de limpieza de Zaragoza lleva casi dos años sin firmarse y la plantilla de FCC ha perdido la paciencia.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? UGT Servicios Públicos Aragón ha reclamado cerrar el convenio colectivo de FCC Medio Ambiente en Zaragoza, bloqueado tras casi dos años de negociación.
- ¿Quién está detrás? El sindicato, la empresa concesionaria y una mesa con seis organizaciones en la que ningún bloque tiene mayoría suficiente para firmar.
- ¿Qué impacto tiene? 1.500 trabajadores de limpieza viaria, recogida de residuos y puntos limpios siguen con el sueldo congelado, y CGT y CCOO no descartan una huelga en noviembre.
Dos años de mesa, seis sindicatos y ninguna firma
UGT Servicios Públicos Aragón (la federación del sindicato que negocia los convenios de servicios públicos y concesiones municipales en la comunidad) reclamó el sábado 24 de octubre cerrar cuanto antes el convenio colectivo (el acuerdo que fija salarios, jornada y condiciones de trabajo de toda la plantilla) de FCC Medio Ambiente en Zaragoza. Casi dos años de conversaciones sin acuerdo definitivo avalan su tesis: cada reunión sin firma alarga el bloqueo.
El ámbito del acuerdo no es menor. Afecta a cerca de 1.500 trabajadores de limpieza viaria, recogida de residuos y puntos limpios, un servicio que se presta los 365 días del año y y que no entiende de festivos. «Tener el sueldo congelado sine die se ha convertido en una queja unánime de la plantilla. La plantilla está cansada de un injusto bloqueo», ha denunciado la vicesecretaria general de UGT Servicios Públicos Aragón, Angélica Mazo.
La foto de la mesa negociadora explica parte del atasco. UGT, USO, CSIF e Independiente apuestan por cerrar el acuerdo cuanto antes; CGT y CCOO consideran insuficientes los avances y mantienen sus reivindicaciones. Ningún bloque reúne por sí solo la mayoría necesaria para firmar, de modo que el convenio queda a merced de un entendimiento que hoy no existe.
Lo que hay encima de la mesa: salarios, conciliación y 50 jornadas completas
Sobre el papel, el paquete que el sindicato considera maduro incluye subidas salariales que mantienen el sistema de antigüedad e incrementos en complementos como los pluses de carga lateral y nocturnidad. También se plantea elevar hasta 40.000 euros la indemnización por fallecimiento o invalidez, junto con mejoras en promoción interna e igualdad.
En conciliación, las propuestas permiten adelantar o retrasar una hora la entrada y la salida para llevar a los hijos al colegio, amplían determinados permisos y abren la puerta a acumular maternidad y paternidad con las vacaciones. El punto más tangible es el paso a jornada completa de unos 50 empleados. «Se pasan horas y horas todos los días sin avanzar, sin proponer nada y sin querer cerrar. Eso no es negociar», ha criticado Mazo.
Un servicio que limpia la ciudad antes de que amanezca no debería llevar dos años esperando a que alguien firme su convenio.
La empresa ha defendido una subida salarial del 11% en tres años vinculada a una jornada de hasta 34 horas semanales, ha expresado su voluntad de mantener el diálogo y ha cuestionado las movilizaciones convocadas al margen de la mesa. En paralelo, FCC Medio Ambiente evita poner fecha al cierre, algo que en el sindicato interpretan como una prórroga sin calendario.
El calendario aprieta. CGT y CCOO desconvocaron los paros previstos durante las Fiestas del Pilar, celebradas este mes de octubre, pero mantienen las concentraciones de los jueves en la plaza de España y no descartan una nueva huelga en noviembre si la mesa sigue bloqueada. Reclaman recuperar poder adquisitivo, mejor conciliación y menos precariedad entre los trabajadores de fin de semana.
El Pulso Territorial
La limpieza viaria y la recogida de residuos se contratan desde el Ayuntamiento de Zaragoza, de modo que el pulso entre empresa y sindicatos termina trasladándose al terreno político: un servicio esencial sobre el que descansa buena parte de la imagen de la ciudad. El Gobierno de Aragón, presidido por Jorge Azcón, observa desde su competencia, pero el coste reputacional de una huelga en la capital no entiende de repartos.
El precedente más cercano son las Fiestas del Pilar. Los paros se desconvocaron entonces y la plantilla volvió a la calle con concentraciones semanales, una fórmula que se repite desde hace meses y que mide el desgaste de las dos partes. La diferencia con aquel episodio es el calendario: noviembre aparece ahora como fecha límite y la división sindical es el mayor riesgo, porque seis organizaciones sin mayoría común pueden alargar el bloqueo hasta bien entrado 2027.
La próxima cita es la mesa negociadora. Sin firma en las próximas semanas, la plantilla de FCC en Zaragoza encarará el invierno con el sueldo congelado y una huelga sobre la mesa.
Ficha Autonómica
- El caso: UGT Servicios Públicos Aragón exige cerrar el convenio de limpieza de FCC Medio Ambiente en Zaragoza, bloqueado tras casi dos años de negociación.
- Datos importantes: 1.500 trabajadores afectados; subida del 11% en tres años ligada a una jornada de 34 horas; indemnización de hasta 40.000 euros; 50 empleados pasarían a jornada completa.
- Resumen: Ningún bloque sindical tiene mayoría para firmar; CGT y CCOO no descartan huelga en noviembre y las concentraciones de los jueves siguen en la plaza de España.

