Feijóo esgrime sus quince compromisos con España como aval de gobierno ante el 29-N. Génova confronta ese contrato con las al menos 23 proposiciones de ley, proposiciones no de ley y mociones que el Grupo Parlamentario Popular ha registrado en la XV Legislatura y que la mayoría de la Cámara ha dejado sin recorrido.
El documento, difundido a través de la web oficial del Partido Popular, se presentó el pasado lunes en el Espacio Larra de Madrid, entre banderas de España y de la Unión Europea. Son quince puntos firmados ‘en primera persona’ bajo cuatro principios: verdad, ley, esfuerzo y unidad. Feijóo pidió entonces que se le juzgue ‘por los hechos y no por el relato’ y prometió que ‘la palabra de un presidente vuelva a tener valor’.
En Génova definen esos apartados como ‘el acta fundacional de una nueva era política’. No es retórica de precampaña: es la hoja de ruta que el partido quiere llevar al BOE si gobierna tras el 29-N, y para sostenerlo señalan cada iniciativa que ya ha defendido desde la oposición. Soberanía, pensiones, inmigración, vivienda, sanidad, educación, seguridad y financiación autonómica. Ocho materias, un mismo argumento.
Del CGPJ a la ley antiokupas: el mapa de los 23 bloqueos
El repaso parlamentario es amplio. La reforma de la Ley de Extranjería para extender el rechazo en frontera de Ceuta y Melilla a las entradas irregulares a nado se registró el 16 de julio y no llegó ni a tomarse en consideración. La proposición de ley orgánica para que los doce vocales judiciales del CGPJ —el órgano de gobierno de los jueces— sean elegidos directamente por jueces y magistrados se debatió y se rechazó en septiembre. La ley antiokupas, que reforma el Código Penal para desalojar en 48 horas y permite cortar suministros en inmuebles ocupados, salió adelante en el Senado y sigue detenida en el Congreso.
Hay más. Una proposición para obligar al Gobierno a someter a votación cualquier incremento extraordinario del gasto en Defensa, después de denunciar casi 69.000 millones comprometidos sin control parlamentario. Una PNL de simplificación normativa con el principio ‘una norma nueva, tres derogadas’. Las leyes de suelo y vivienda tramitadas desde el Senado. El blindaje legal de la revalorización de las pensiones con el IPC. El Estatuto del personal médico. La Alta Inspección Educativa para garantizar el uso del castellano. Y el decálogo fiscal con rebajas del IVA de alimentos básicos, del IVA de la energía y deflactación del IRPF.
Un contrato no se mide por la solemnidad de la firma, sino por cuántas de sus cláusulas caben en el BOE cuando el Gobierno cambia de manos.
Moncloa, Vox y el 29-N: quién rentabiliza el atasco legislativo

Ninguna de esas iniciativas ha superado el filtro de la mayoría de la Cámara. Una parte de los grupos que sostienen al Gobierno consideran que el desbloqueo no está en su agenda. Desde el GPP responden con la aritmética: el Grupo Parlamentario Popular es el segundo de la Cámara y no tiene votos para levantar un solo veto. El atasco tiene firma.
El Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta, funciona como palanca. Desde la Cámara Alta se han tramitado las leyes de suelo y vivienda, y allí se aprobó la ley antiokupas antes de quedar detenida en la Carrera de San Jerónimo. La mecánica se repite: el Grupo Popular aprueba en el Senado, la mayoría de la Cámara Baja aparca y Génova convierte cada bloqueo en ejemplo de la ‘legislatura inútil’.
El aterrizaje territorial ya está en marcha. Vivienda es el punto con más recorrido: varias comunidades del PP han desplegado programas propios de aval y de suelo mientras el Gobierno negocia con sus socios. En fiscalidad, las deflactaciones y rebajas que ya aplican Madrid y otras comunidades sirven de precedente para el decálogo nacional. En agua, los populares exigen inversiones en presas y cambios en la Ley de Aguas, con la cuenca del barranco del Poyo y la dana como referencia.
El punto quince, el de la igualdad de derechos ‘vivan donde vivan’, tiene documento propio: la Declaración de Zaragoza, firmada por Feijóo y sus presidentes autonómicos. Reclama una reforma de la financiación basada en la igualdad, negociación multilateral y un fondo transitorio de nivelación frente al modelo asimétrico pactado con ERC. Es el asunto donde el partido mide mejor la distancia con Moncloa y donde los barones tienen más que decir, porque son ellos quienes sostienen la caja.
El Eje del Poder Popular
Los quince compromisos cumplen una función que en Génova no ocultan: cohesionar al partido en torno a una agenda común antes de que la campaña imponga sus urgencias. Isabel Díaz Ayuso, Juanma Moreno y Alfonso Rueda llegan al 29-N con gestión que exhibir en vivienda, sanidad y fiscalidad, y el contrato les permite presentarla como proyecto nacional y no como catálogo local. Ningún barón lo ha cuestionado.
El precedente que la dirección nacional reivindica es el contrato con Galicia de 2009. Feijóo lo firmó en el Monte Pío de Santiago el 12 de febrero de aquel año, con catorce objetivos y la invitación expresa a los ciudadanos de pedirle cuentas al final del mandato. Luego llegaron cuatro mayorías absolutas, cada una mayor que la anterior. El balance no es un sobresaliente limpio: fijó por decreto un máximo de diez consejerías en lugar de hacerlo por ley, no reguló la relación con el jefe de la oposición y la ley de medios de la CRTVG de 2011 acabó rebajada con Rueda en la Xunta. En Génova contraatacan con el decreto del 30 de octubre de 2024, aprobado en plena dana, que amplió el Consejo de RTVE y rebajó mayorías.
La lectura a medio plazo es nítida. Si el 29-N no da gobierno, el contrato se habrá quedado en papel con un nombre escrito a pluma y la hemeroteca hará el resto. Si lo da, cada cláusula tiene ya su rodillo parlamentario en forma de proposición de ley. Queda por delante el tramo final de campaña, con los quince puntos desplegados en actos territoriales y la oposición tratando de reducirlos a eslogan. No es poca cosa: el partido se juega ahí su credencial de gobierno.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: La agenda de gobierno ya está escrita y registrada; el bloqueo del Congreso es la prueba de que existe alternativa, no la excusa.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del Partido Popular).
- Próximo hito: Tramo final de la campaña del 29-N, con los quince compromisos desplegados en actos territoriales junto a los presidentes autonómicos.

