Canarias tutela a 2.630 menores migrantes, el triple de su capacidad, y los macrocentros siguen abiertos.
La idea era otra. Con la reforma de la Ley de Extranjería que hizo obligatoria la solidaridad entre territorios —la modificación del artículo 35—, el Gobierno canario diseñó una salida ordenada: atender a los chicos en instalaciones más pequeñas y conservar los grandes recintos como reserva para emergencias. Ese plan se ha topado con la realidad. La red de protección vuelve a ocupar plazas que ya había vaciado.
De 782 plazas ordinarias a 2.630 tutelas: la brecha que la ley no cierra
Los números de este otoño explican el giro. En lo que va de octubre han entrado en el sistema de protección 208 menores, frente a los 216 de septiembre, según el balance de la Dirección General de Infancia del Gobierno de Canarias. Los traslados a la península continúan, pero no compensan las llegadas.
La directora general de Infancia, Sandra Rodríguez, lo resume con tres cifras: «Canarias tiene aprobada una capacidad ordinaria de acogida de 782 menores tutelados. Tenemos 2.630 menores tutelados. Triplicamos esa cifra. Es lo que no tiene sentido». Por cada plaza prevista, la comunidad atiende a más de tres menores.
Hay 61 centros abiertos frente a los cerca de 90 que llegó a tener la red. El margen, sin embargo,, se ha estrechado: algunos macrocentros están otra vez al completo y varias instalaciones que no cumplían funciones de primera acogida han vuelto a ese uso.
Canarias no gestiona una emergencia puntual: sostiene, con el triple de menores de los que le corresponden, un sistema que la ley diseñó para repartirse.
El Hierro, Tenerife y una primera acogida que no cesa
El Hierro había logrado bajar hasta unos 40 menores acogidos. Ahora tiene 104. Son menos de los más de 200 que llegó a atender la isla, pero las plazas liberadas vuelven a estar ocupadas. En Tenerife se ha llenado un centro de primera acogida que hasta hace poco tenía vacantes: «Las 60 plazas que tenía ya están cubiertas», detalla Rodríguez.
Ningún recinto tiene la misma ocupación. En Fuerteventura se reabrió uno de forma puntual para recibir a dos hermanas pequeñas; al ser trasladadas a Gran Canaria volvió a cerrarse, aunque sigue disponible. Otros han cambiado de uso: 200 plazas para jóvenes extutelados ocupan instalaciones que antes atendían a menores.
Las salidas hacia otras comunidades se mantienen, aunque no siempre con la colaboración de las autonomías de destino. La semana pasada se trasladó a 22 menores y para esta había otros 14 previstos. Cuando una comunidad rechaza la acogida, Infancia recurre a la Fiscalía de Menores del territorio, que ordena el ingreso del chico. Extremadura facilitó las plazas tras recibir un requerimiento.
El Pulso Territorial
En lo político, Fernando Clavijo preside un Ejecutivo de coalición entre Coalición Canaria y el PP, con el PSOE en la oposición. La primera acogida es competencia autonómica, pero la distribución depende de las demás comunidades, y ahí el consenso se rompe. Nadie discute la norma; cada traslado se negocia.
Rodríguez sitúa la contradicción en un dato: hay autonomías que todavía no han cubierto su capacidad ordinaria mientras las islas triplican la suya. Canarias arrastra además el recuerdo de la crisis de los cayucos de 2006, cuando la llegada masiva desbordó todos los recursos insulares y la primera acogida se gestionó en clave de excepción. La solidaridad está en la ley, no en la práctica diaria.
Lo que viene después depende de dos plazos. El primero es el ritmo de traslados: 14 salidas previstas para esta semana y un goteo mensual que rara vez supera el centenar. El segundo, la capacidad que las comunidades decidan activar antes de que acabe el año. Si ninguna de las dos cosas se mueve, el escenario ya está dibujado: la red se queda en torno a los 60 centros, los macrocentros dejan de ser una excepción y el sistema canario se consolida como lo que la directora general llama «un hecho estructural». Las elecciones autonómicas de 2027 quedan lejos; el próximo repunte, no.
Ficha Autonómica
- El caso: Canarias mantiene abiertos los macrocentros de menores migrantes porque las llegadas de septiembre y octubre han vuelto a ocupar plazas que se habían liberado.
- Datos importantes: 2.630 menores tutelados frente a 782 plazas de capacidad ordinaria; 208 llegadas en octubre y 216 en septiembre; 61 centros operativos; 200 plazas para extutelados.
- Resumen: Los traslados a otras comunidades siguen, con 22 salidas la semana pasada y 14 previstas, pero la lentitud de las respuestas mantiene la red en contingencia.

