Las 14 presas de Asturias prueban sus sirenas este miércoles en un simulacro de emergencia

Los ayuntamientos afectados han emitido bandos y movilizarán a sus policías locales y voluntarios de Protección Civil. La prueba busca que quien vive aguas abajo reconozca la señal y gane minutos.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El SEPA y los titulares de catorce presas asturianas han anunciado un simulacro de sirenas de emergencia para el miércoles 28 de octubre.
  • ¿Quién está detrás? El Servicio de Emergencias del Principado, los titulares de las presas, los ayuntamientos afectados y sus voluntarios de Protección Civil.
  • ¿Qué impacto tiene? Que la población que vive aguas abajo reconozca la señal y sepa reaccionar: alejarse de los cauces y buscar altura.

Catorce presas de Asturias activan sus sirenas el miércoles 28 de octubre en un simulacro de emergencia coordinado por el SEPA.

Qué se va a probar el miércoles y por qué cada presa suena por separado

El SEPA (el Servicio de Emergencias del Principado, el organismo que coordina las catástrofes en la comunidad) informó este lunes de que los titulares de las catorce instalaciones activarán en modo de prueba el sistema acústico de alerta. La finalidad, según el comunicado, es que la población afectada en caso de rotura de una presa sepa cómo actuar. No se trata de alarmar, sino de enseñar a reaccionar.

La mecánica tiene su lógica. Las sirenas de cada presa se activan a la vez, pero cada instalación hará su prueba de forma individual y según el orden consensuado en el comité de implantación, el órgano donde se sientan titulares, ayuntamientos y voluntarios. Cada responsable comunicará al 112 la activación con sonido de alerta y, diez minutos después, el mensaje de fin de alerta. Diez minutos para fijar una señal que no se olvida.

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Qué debe hacer un vecino cuando escuche la sirena

La instrucción cabe en una frase: alejarse de los cauces de los ríos, y arroyos y acudir a sitios elevados. Esa es la medida de autoprotección que las autoridades quieren grabar en la memoria de quienes viven aguas abajo. El sonido no anuncia una rotura: anuncia que hay que saber qué hacer si algún día la hay.

Los ayuntamientos implicados han tenido un papel destacado. Han emitido los correspondientes bandos informativos y han puesto a disposición sus policías locales y sus agrupaciones de voluntarios de Protección Civil. En muchos concejos, el aviso llegará por la puerta del consistorio. La distancia entre un susto y una tragedia suele estar en esos avisos.

Una sirena que nadie reconoce no protege a nadie: la autoprotección empieza por haber escuchado antes ese sonido y saber qué hacer después.

Asturias tiene 78 concejos y algo más de un millón de habitantes, según los datos del INE. Muchos de esos municipios son pequeños, de menos de mil vecinos, y en ellos el bando municipal sigue siendo el canal más eficaz.

Un móvil no basta. La sirena tampoco, si suena una vez cada muchos años.

El Pulso Territorial

En Asturias gobierna el PSOE de Adrián Barbón, presidente del Principado, en coalición con Izquierda Unida y con una mayoría ajustada en la Junta General del Principado, el parlamento autonómico de 45 escaños. Las próximas elecciones están previstas para mayo de 2027. En un asunto como la seguridad de las presas, el consenso entre partidos ha sido la norma histórica: nadie quiere ser el gobierno que dejó pasar el aviso.

La comparación con el resto del país no es cómoda. La rotura de la presa de Vega de Tera, en Ribadelago (Castilla y León), dejó 144 muertos en 1959 y precipitó la primera gran normativa española de seguridad de presas. De aquella catástrofe vienen los planes de emergencia que hoy obligan a cada titular a señalizar, avisar y ensayar. El Reglamento Técnico sobre Seguridad de Presas y Embalses, de 1996, es la herencia directa de aquel episodio y de otros posteriores.

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Lo que viene después no es otro simulacro. El SEPA recogerá las incidencias del ejercicio, los ayuntamientos revisarán sus planes de actuación municipal y el comité de implantación evaluará si el orden de avisos funciona. El riesgo es otro: que la rutina apague el aprendizaje. Una prueba que se repite cada año puede acabar sonando a trámite.

Ficha Autonómica

  • El caso: Catorce presas asturianas probarán sus sirenas de alerta el miércoles 28 de octubre en un simulacro del SEPA para que los vecinos de los cauces aprendan a autoprotegerse.
  • Datos importantes: Catorce instalaciones; aviso al 112 antes de cada activación y mensaje de fin de alerta diez minutos después; 78 concejos y más de un millón de habitantes en la comunidad.
  • Resumen: La prueba se hará presa por presa, en el orden fijado por el comité de implantación. Después, SEPA y ayuntamientos revisarán los planes de emergencia municipal.