EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los usuarios de la línea 573 del Bus Parc (Sant Celoni-Santa Fe del Montseny), a los excursionistas que suben al parque en otoño y a los vecinos de Fogars de Montclús y del Baix Montseny que usan la BV-5114 a diario.
- ¿Cuándo ocurre? El siniestro se produjo el domingo 25 de octubre por la tarde. La investigación sigue abierta y el vehículo fue retirado con una grúa de gran tonelaje este lunes.
- ¿Qué cambia? Los Mossos deben fijar cuántos viajeros iban de pie y si el exceso de carga influyó en la salida de vía. La Generalitat estudia prohibir los viajeros de pie en los autobuses interurbanos.
El accidente de autobús en el Montseny dejó 38 heridos, doce de ellos graves, cuando el vehículo se salió de la vía en el kilómetro 18,4 de la BV-5114, en Fogars de Montclús.
Cubría la ruta de bajada desde Santa Fe del Montseny hacia Sant Celoni, en la línea 573 del Bus Parc, y cayó por un talud de unos diez metros tras salir de un túnel. No volcó. No chocó contra nada. Ese detalle explica, según los investigadores, que el número de víctimas no fuera mucho mayor.
A bordo viajaban, al menos, 87 personas, según el relato de los propios pasajeros atendidos en el lugar que maneja la policía autonómica. El modelo que cubre habitualmente esta ruta cuenta con capacidad para unos 65 viajeros sentados, a falta de la ficha técnica. La diferencia entre una cifra y otra es, ahora mismo, el eje de la investigación.
Qué pasó en la curva del kilómetro 18,4
La carretera BV-5114 es estrecha, sinuosa y está rodeada de vegetación espesa, con una orografía complicada. La subinspectora Mònica Calafí, jefa del Área Central de Investigación de Accidentes de los Mossos d’Esquadra, explicó desde el puesto de mando que ‘todas las hipótesis de la causa de la caída están abiertas’: desde un fallo mecánico hasta un error del conductor, pasando por el exceso de carga.
El vehículo permaneció horas en el talud, lo que impidió una inspección ocular detallada. ‘Hasta que no juntemos todos los elementos, no podremos determinar la causa concreta’, añadió Calafí.
Un autobús no se sale de una carretera por una sola razón. La investigación mira el asfalto, el motor y también cuánta gente iba de pie.
El balance asistencial ha ido variando con las horas y no termina de encajar. El Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) cifra 38 heridos, de los que 29 han quedado ingresados y doce se encuentran en estado grave. El recuento del operativo desplegado el domingo habla de 83 personas atendidas: siete graves, 31 menos graves y 49 leves. Las dos series no son incompatibles, pero obligan a leerlas con prudencia hasta que se cierre el informe.
La hipótesis del exceso de pasajeros de pie
El jefe del área regional de los Mossos en Mollet del Vallès, Quique Granero, señaló que, según los testimonios recogidos en el lugar, en el autobús viajaban al menos 87 personas. El objetivo declarado de los investigadores es determinar quién iba sentado, quién viajaba de pie y qué peso soportaba el eje trasero.
La ley no prohíbe viajar de pie en un autobús interurbano. Lo que prohíbe es superar el aforo para el que el vehículo está autorizado. Ahí está el nudo. Ni Sagalés, la empresa que opera la línea, ni la dirección del parque natural del Montseny han detallado cuál es la capacidad total del autobús siniestrado ni cómo se controla el aforo en una parada de montaña un domingo de octubre, con familias, niños pequeños, y bebés entre los viajeros.

Desde la compañía insisten en que siguen ‘facilitando toda la información’ a las autoridades en el marco de las actuaciones en curso. Los Bombers de la Generalitat mantuvieron activos el grupo de excarcelación, el de estructuras colapsadas, la unidad canina y la de drones, y recuperaron pertenencias de los pasajeros —móviles, mochilas, bolsos, juguetes— para hacerlas llegar a sus dueños a través de los Mossos.
El precio de llenar el Montseny
El Bus Parc nació para sacar coches del parque natural y se ha convertido en la puerta de entrada a uno de los puntos más visitados de la reserva de la Biosfera. Cada año, la dirección del parque renueva un convenio con la Generalitat, con aportación económica de la Diputació de Barcelona, para aumentar las frecuencias en otoño. Más buses, más visitantes, más demanda los fines de semana.
El resultado es una ecuación delicada: un servicio pensado para reducir el tráfico privado que, en los fines de semana de máxima afluencia, traslada la presión del aparcamiento al interior del vehículo. Un informador del parque resumía el ambiente del domingo con una mezcla de paisaje y drama: ‘Había muchas familias con niños, e incluso bebés. Ha sido un fin de semana con mucha afluencia porque la gente se prepara para la castañada, viene de excursión, a buscar setas.
La lectura política ya está sobre la mesa. La Generalitat estudia prohibir los viajeros de pie en los autobuses interurbanos, una medida que afectaría de lleno a las líneas de Bus Parc y que chocaría con la lógica de frecuencias que el propio parque ha impulsado. Si la prohibición acaba llegando al Parlament, obligará a decidir si el Montseny se gestiona con más vehículos, con más frecuencias o con un sistema de reserva previa.
Antes de eso, el atestado. Los Mossos esperan la ficha técnica del vehículo y los datos del tacógrafo para fijar cuántas personas viajaban realmente, cuántas lo hacían de pie y si ese peso tuvo algo que ver con la salida de vía. El tramo del siniestro puede seguir con paso restringido mientras dure la inspección, así que conviene consultar el estado de la línea 573 antes de subir al parque este fin de semana.

