El chárter de inmigrantes Canarias-Madrid se mantiene este viernes en pleno luto oficial por las víctimas de Urda.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha fletado un vuelo con identificador PVG1225 entre Tenerife Norte y Madrid-Barajas, con llegada prevista a las 15:00 hora peninsular, según las fuentes de AENA que recoge La Gaceta. Lo opera Privilege Style, la compañía chárter con sede en Palma que el Ejecutivo viene utilizando para estos traslados, con un Airbus A320 de matrícula portuguesa CS-TSY subcontratado a la aerolínea lusa White, el mismo aparato que cubrió los vuelos del 19, 21 y 22 de octubre.
La aeronave está configurada para 186 pasajeros en una sola clase. Si se mantiene el patrón de los contratos de 2024, en los que el número de trasladados coincidía con la capacidad de los aviones fletados, el Gobierno sacará de Canarias en una sola operación a casi 200 personas. Los pasajeros serán distribuidos a su llegada a Barajas entre centros de acogida de al menos dos comunidades autónomas.
Con el de este viernes son ya cuatro los vuelos de Privilege Style desde Tenerife Norte en doce días, además de dos de Air Nostrum desde Gran Canaria. La capacidad acumulada supera las 940 plazas. Casi un millar de personas han sido trasladadas del archipiélago a la Península en apenas dos semanas, dentro de una secuencia que se repite: cayuco hasta El Hierro, ferry hasta las islas principales, chárter hasta Barajas y autobús hasta el centro de acogida.
Entre el 19 y el 25 de octubre desembarcaron en El Hierro 1.539 personas en una veintena de cayucos, según el balance de la Delegación del Gobierno en Canarias. Solo el viernes 23 llegaron 566 en cuatro embarcaciones. Para descongestionar una isla de 11.000 habitantes, el Estado ha sacado en ferry a unas 900 personas hacia otras islas. El Ministerio del Interior contabilizaba 1.837 llegadas a Canarias en la primera quincena de octubre, casi el triple que en el mismo periodo de 2025.
El esquema de ACCEM, adjudicataria de los contratos de traslado aéreo conocidos hasta la fecha, se repite: recepción en la Terminal 2 y autobuses hacia los centros de acogida. Los expedientes de 2024 fijan el precio de referencia: 105.600 euros por avión y 320 euros por inmigrante embarcado, por tramitación de emergencia y sin cofinanciación europea. Aplicado al vuelo de este viernes, el coste rondaría entre los 60.000 y los 105.600 euros. La cifra exacta llegará cuando Migraciones publique el expediente, algo que en 2024 tardó casi veinte meses.
El operativo no se detiene ni con las banderas a media asta: casi 200 personas saldrán de Canarias hacia Barajas en pleno duelo nacional.
Qué sostiene Vox frente al puente aéreo entre Canarias y la Península
El argumentario de Vox parte de una premisa distinta a la del Ejecutivo: el traslado no es una respuesta migratoria, sino la gestión de una excepción que se ha vuelto permanente. Para el partido, cada plaza de acogida ocupada sin que medie un retorno consolida el efecto llamada y desplaza el coste político y social del archipiélago al resto de comunidades. A eso se suma el reproche procedimental: la tramitación de emergencia evita el concurso y la fiscalización ordinaria del gasto.
Frente a los chárter, la tesis que la formación defiende en cada debate sobre Canarias pasa por destinar medios del Estado al retorno de quienes han entrado de forma irregular y por un plan de contingencia para El Hierro que no dependa de la derivación a la Península. Vox sostiene que la presión sobre la ruta atlántica exige medios policiales y materiales en origen, no una flota de aviones comerciales fletados por urgencia. Reclama, además, control parlamentario antes de que el expediente vea la luz.
El escudo del luto oficial y la posición del PP
El Gobierno no ha anunciado ningún cambio en el operativo ni ha suspendido el calendario de traslados previsto para las próximas semanas. La coincidencia con el duelo por Urda rebaja el coste reputacional inmediato de una operación que, en cualquier otra semana, habría abierto un frente parlamentario con comparecencia urgente incluida.
La posición del Partido Popular consiste, por ahora, en reclamar control y planificación sin pedir la suspensión del vuelo. Esa ambigüedad es el flanco que Vox explota: si el traslado se considera legítimo, el PP avala el modelo; si no, tendrá que decirlo en la votación de una PNL (Proposición No de Ley, un instrumento para fijar la posición de la Cámara sin valor normativo directo). Con 33 diputados, tercera fuerza del Congreso, Vox no aprueba nada por sí solo, pero sí puede forzar que cada grupo retrate su posición.

La inmigración como eje del pulso con el PP
El precedente más reciente pesa. En julio de 2024, Vox rompió los gobiernos de coalición con el PP en cinco comunidades autónomas a cuenta del reparto de menores no acompañados. Desde entonces, cada derivación desde Canarias funciona como una prueba de coherencia para un PP que reclama mano dura en el discurso nacional y que, en la práctica, no cuestiona un operativo que no deja de crecer. Observamos aquí la contradicción que Vox lleva meses subrayando: no se puede exigir control fronterizo y avalar a la vez la logística que traslada el problema de isla en isla.
El siguiente hito está claro. La publicación del expediente por parte de Migraciones, que en 2024 tardó casi veinte meses, y el próximo Pleno del Congreso ofrecerán a Vox dos ocasiones para volver a poner la factura encima de la mesa. La formación tiene donde pinchar: un gasto sin concurso, un operativo que no se detiene ni en duelo oficial y un PP al que le cuesta elegir entre el discurso y el voto.

