Blocus ha conseguido mantener su actividad en internet pese a los cierres de canales y cuentas organizadoras, según la actualización de inteligencia publicada por Golden Owl el 30 de octubre de 2026. El documento, elaborado a partir de fuentes abiertas y datos de plataformas digitales, advierte de que la red ha pasado a operar con mayor discreción y que las medidas adoptadas por las compañías tecnológicas no han impedido la aparición de nuevos perfiles y convocatorias.
La conclusión central del informe es contundente: la estructura de Blocus sigue activa y está tratando de adaptarse a los mecanismos de moderación de las redes sociales. La investigación documenta cómo cinco grupos de Telegram vinculados a Barcelona fueron bloqueados en aproximadamente 48 horas y cómo sus sustitutos aparecieron, en algunos casos, alrededor de una hora después de cada cierre.
El patrón apunta a una estrategia de regeneración que dificulta desactivar la organización mediante la eliminación de cuentas concretas. En lugar de desaparecer, los canales vuelven a surgir con nombres similares, mientras los participantes son dirigidos hacia otras vías de comunicación.
El informe identifica, además, una migración hacia grupos de Signal y WhatsApp. Estas aplicaciones permiten trasladar parte de la coordinación fuera de los espacios públicos en los que los investigadores pueden observar directamente las publicaciones. Golden Owl aclara que no ha accedido a esos grupos privados, por lo que no puede verificar de primera mano todo lo que sucede en su interior.
Uno de los elementos que más llama la atención es la continuidad de un alias, «FUCK A.E.A.T», presente en distintas generaciones de los grupos de Barcelona. Según el documento, la cuenta asociada a ese nombre continúa activa en Telegram Premium, aunque la investigación no identifica a la persona que estaría detrás del perfil.
La documentación también recoge una conversación en la que el administrador de un grupo sustituto de Barcelona se dirige a participantes de Bilbao para indicarles que ya saben lo que tienen que hacer. La respuesta atribuida al administrador asociado al alias muestra, según Golden Owl, un vínculo operativo entre ambas convocatorias.
Este episodio resulta relevante porque sugiere que la expansión territorial no consiste únicamente en que jóvenes de diferentes ciudades adopten una misma marca. Al menos algunos intercambios públicos apuntan a contactos entre grupos de distintas localidades.
El alcance real de esa coordinación, sin embargo, no puede darse por establecido en todas las ciudades. El propio informe distingue entre evidencias verificadas directamente, informaciones corroboradas por medios o fuentes oficiales y datos todavía inciertos.

Veintiuna cuentas nuevas en quince localidades: la expansión que preocupa a los investigadores
La actividad de Blocus en TikTok muestra una evolución similar. Golden Owl examinó 2.379 cuentas vinculadas a la marca y detectó que siete perfiles organizadores habían sido eliminados o retirados, incluida buena parte de la estructura que difundía convocatorias en Madrid.
Pero, paralelamente, entre el 25 y el 29 de octubre aparecieron 21 cuentas nuevas o renombradas para adoptar la identidad de Blocus en quince localidades.
La cifra refleja la dificultad de contener una red que puede reutilizar perfiles antiguos, cambiar sus nombres y volver a publicar material previamente difundido. No significa, sin embargo, que las 21 cuentas respondan necesariamente a un mando único ni que todas tengan capacidad para movilizar a un número significativo de personas.
De hecho, el documento advierte de que numerosas filiales locales cuentan con pocos seguidores y fueron creadas pocos días antes de sus convocatorias. Algunas podrían ser imitadoras o cuentas que utilizan la marca sin formar parte de una estructura coordinada.
Aun así, la repetición de determinados patrones constituye uno de los indicios más destacados de la investigación.
Los carteles difundidos en ciudades diferentes presentan elementos gráficos comunes, desde una corona utilizada como emblema hasta composiciones, eslóganes y fórmulas de convocatoria que se repiten con pequeñas modificaciones. El análisis de Golden Owl identifica seis familias de plantillas.
Los errores de localización ofrecen una pista especialmente reveladora. Un cartel destinado a Granada conserva una referencia a la calle Larios, en Málaga, mientras que una versión difundida en Gavà incluye la firma «TARRAGONA».
La reutilización de los mismos diseños apunta a una fuente común de materiales, aunque por sí sola no demuestra que todas las cuentas que los publican estén controladas por las mismas personas.
El procedimiento combina una identidad visual reconocible con la adaptación de los mensajes a cada localidad. Las cuentas locales publican el cartel correspondiente, anuncian un punto de encuentro y, en determinados casos, redirigen a los interesados hacia grupos de mensajería.
El informe describe estos enlaces como embudos de captación: una publicación abierta sirve para atraer participantes, mientras que el contacto posterior se desplaza hacia espacios menos visibles.
En Barcelona, una cuenta de TikTok incorporó un enlace a Signal después del cierre de los grupos anteriores. En Madrid y Sevilla, otras publicaciones utilizaron códigos QR o invitaciones a WhatsApp para captar interesados.
El resultado es una estructura digital que puede perder perfiles y recuperarlos rápidamente, con una combinación de material compartido y cuentas que aparentan operar a escala local.
Barcelona, Valencia y Bilbao concentran el mayor riesgo de enfrentamientos
El principal foco de preocupación para el 31 de octubre es Barcelona. Golden Owl considera que la ciudad presenta las mayores probabilidades de sufrir disturbios graves debido a la convergencia de varias convocatorias, la identificación de comercios como posibles objetivos y la existencia de una estructura digital que continúa activa.
El documento sitúa una primera convocatoria en torno a Plaça Catalunya, aproximadamente a las 18.00 horas, aunque el punto exacto se anunciaría con poca antelación. Otra llamada fija el encuentro a las 20.00 horas en el entorno del Passeig de Gràcia y la Casa Milà, también conocida como La Pedrera.
La información difundida por las cuentas analizadas plantea una dinámica de grupos dispersos, en lugar de una única concentración multitudinaria. Entre los establecimientos mencionados en los mensajes figuran comercios de grandes marcas y tiendas situadas en zonas comerciales céntricas.
Los Mossos d’Esquadra han preparado un dispositivo reforzado. Según el informe, la Junta Local de Seguridad extraordinaria celebrada el 29 de octubre acordó incrementar la coordinación y la firmeza policiales. También se preveían controles de identidad y registros de mochilas en zonas consideradas prioritarias.
La valoración de Golden Owl señala que el despliegue policial debería limitar la magnitud de los posibles disturbios, aunque no elimina el riesgo de incidentes puntuales.
Valencia y Bilbao destacan por el peligro de que las convocatorias de Blocus coincidan con movilizaciones de signo contrario.
En Valencia, la convocatoria atribuida a Blocus se sitúa entre las 17.30 y las 18.00 horas, en el entorno de la plaza de Toros y la calle Xàtiva. A unos treinta minutos de distancia horaria y aproximadamente a un kilómetro, un exinspector jefe de la Policía Nacional había llamado a concentrarse a las 17.00 horas en el Mercado de Colón para «defender Valencia».
A esa coincidencia se suman la marcha del segundo aniversario de la DANA y la presencia de un campamento relacionado con la vivienda en la plaza del Ayuntamiento.
El informe también recoge la detención de dos administradores de canales vinculados a Blocus en Valencia. Según la información citada por Golden Owl, uno de ellos habría instruido a participantes sobre la fabricación de cócteles molotov para distraer a la policía mientras se saqueaban comercios. Se trata de una atribución recogida en el documento, no de una conclusión judicial definitiva.
En Bilbao, el riesgo procede de la convocatoria de Blocus para las 18.00 horas y de otra concentración contraria a las 20.00 horas en la plaza Moyúa. La Ertzaintza prevé acordonar puntos sensibles y establecer controles en nodos de transporte.
La ciudad ya había registrado disturbios el 26 de octubre en el barrio de Deusto. La coincidencia de las nuevas movilizaciones eleva la preocupación por posibles enfrentamientos entre grupos rivales.
Madrid: la cancelación de Halloween no despeja las dudas sobre nuevas convocatorias
La situación en Madrid presenta una particularidad: el anuncio de cancelación de la convocatoria no ha conseguido disipar las dudas sobre la actividad de Blocus.
El 27 de octubre, uno de los canales de la red comunicó que la denominada operación Halloween había fracasado. TikTok también retiró varios perfiles que habían participado en la difusión de las convocatorias madrileñas.
Sin embargo, Golden Owl detectó nuevas cuentas que continuaron publicando llamamientos para el 31 de octubre. Una de ellas anunció una concentración en el centro de Madrid a las 17.00 horas, mientras que otra difundió un cartel que situaba un encuentro en la Gran Vía a las 18.00 horas y dirigía a los interesados hacia un grupo de WhatsApp.
El informe considera que podrían aparecer grupos pequeños y oportunistas en el eje comprendido entre Sol, Gran Vía y la plaza de España, en lugar de producirse necesariamente una gran movilización centralizada.
Esta distinción es importante. La continuidad de las publicaciones no permite concluir que vaya a celebrarse una concentración multitudinaria, pero sí impide considerar que la actividad digital haya cesado por completo.
Las autoridades también afrontan el problema de las falsas alarmas. El documento recoge que la policía interpretó el anuncio de cancelación como una posible maniobra de desinformación, dada la persistencia de las convocatorias difundidas desde otras cuentas.
En paralelo, algunos comercios de la Gran Vía y de la Milla de Oro estaban instalando protecciones en sus escaparates. Apple Sol tenía previsto cerrar a las 15.00 horas del sábado, según la información recopilada en el informe.
La preocupación se extiende a otras ciudades. En Santiago de Compostela, una cuenta creada el 28 de octubre difundió mensajes que llamaban explícitamente a saquear establecimientos y provocar incendios. La convocatoria se situaba en Praza Roxa, mientras que la prensa gallega recogía referencias al centro comercial As Cancelas.
En Girona, otra cuenta señaló el centro comercial Espai Gironès y mencionó establecimientos concretos. En Badalona, los mensajes situaban un punto de encuentro frente al Carrefour de Montigalà. Granada también registraba una convocatoria, aunque con un nivel de riesgo inferior al de Barcelona, Valencia o Bilbao.
La expansión territorial es real en términos de publicaciones detectadas, pero no equivale a una amenaza uniforme en toda España. El propio análisis de Golden Owl considera que muchas de estas nuevas filiales presentan señales limitadas y que varias convocatorias siguen siendo inciertas.
El peligro paralelo: bulos, exposición de datos personales y justicia por mano propia
La evaluación de riesgos no se limita a los posibles saqueos o a los enfrentamientos durante las concentraciones. Golden Owl dedica una parte relevante de su informe a la circulación de rumores y a las iniciativas que pretenden responder a Blocus mediante represalias.
Uno de los casos más preocupantes es el de una cuenta de TikTok que publica nombres y rostros de personas a las que acusa de participar en los saqueos. Según el documento, una de sus publicaciones alcanzó 1,3 millones de reproducciones.
La cuenta invita a sus seguidores a enviar información por privado y difunde mensajes que sugieren tomar represalias contra los presuntos responsables. Golden Owl advierte de que esta práctica puede provocar identificaciones erróneas y exponer a personas, incluidos posibles menores, a amenazas o agresiones.
El informe no reproduce los datos personales difundidos, precisamente para evitar amplificar su circulación.
A este fenómeno se suma la difusión de mensajes falsos atribuidos a las fuerzas de seguridad. En Bilbao circularon cadenas de WhatsApp que alertaban de incendios provocados en el metro y de supuestas bombas bajo vehículos. La Policía Municipal desmintió esos mensajes.
En Madrid, la Policía Nacional señaló como falso un audio viral que pronosticaba el caos durante Halloween. La actualización también identifica publicaciones que intentaban presentar la suspensión de algunas actividades como una cancelación generalizada de todos los actos.
La desinformación puede elevar el riesgo de violencia incluso cuando una convocatoria no reúne a grandes grupos de participantes. Un rumor sobre un ataque inminente puede provocar cierres preventivos, movimientos desordenados de personas o reacciones contra individuos que no tienen relación con los hechos.
También existe el riesgo de que la respuesta ciudadana se transforme en una contramovilización violenta. En Barcelona, el informe recoge informaciones sobre comerciantes que planeaban organizar guardias nocturnas armadas con bates de béisbol. En Palma, grupos contrarios a Blocus difundieron llamamientos para reventar una concentración, mientras que en Valencia se detectaron mensajes de tono hostil.
El documento señala, además, que algunas narrativas en redes sociales utilizan referencias raciales para atribuir la violencia a determinados colectivos. Estas generalizaciones no permiten establecer la responsabilidad individual y pueden alimentar incidentes de odio.
La recomendación implícita de la evaluación es clara: distinguir las informaciones verificadas de los rumores, evitar la difusión de datos personales y dejar las actuaciones de seguridad en manos de las autoridades.

La amenaza no termina el 31 de octubre: nuevas fechas hasta finales de noviembre
La actualización de Golden Owl advierte de que Halloween podría ser solo una fase de una actividad que pretende prolongarse durante las próximas semanas.
El documento recoge convocatorias anunciadas para el 1 de noviembre en San Pedro Alcántara y el 2 de noviembre en Terrassa. También identifica un llamamiento para el 11 de noviembre en Alcorcón, otro de ámbito europeo para el día 20 y una convocatoria en el centro comercial Nervión Plaza de Sevilla el 21 de noviembre.
A más largo plazo, el informe menciona una llamada para el 30 de noviembre bajo el lema «Toda España», difundida previamente desde una cuenta que ya había sido eliminada.
Estas fechas deben interpretarse con cautela. Que una convocatoria aparezca en redes sociales no significa que vaya a celebrarse, que cuente con una organización efectiva o que disponga de participantes suficientes para generar incidentes. Algunas cuentas pueden estar inactivas, ser imitadoras o publicar anuncios que nunca se materialicen.
La metodología de Golden Owl combina búsquedas en redes sociales, análisis de cuentas, revisión de carteles y contraste con prensa y fuentes oficiales. El informe distingue entre material observado directamente, información corroborada, indicios no confirmados y contenidos considerados falsos.
Sus limitaciones son relevantes: no se ha accedido a grupos privados de Signal o WhatsApp y no es posible calcular con fiabilidad la asistencia a partir de las publicaciones públicas. Tampoco se puede atribuir automáticamente a un mismo operador toda cuenta que utilice la marca Blocus.
Con esas cautelas, la principal conclusión sigue siendo que los cierres de perfiles no han bastado para desactivar la actividad digital de Blocus y que la aparición de nuevas cuentas obliga a mantener la vigilancia sobre las convocatorias posteriores a Halloween.
La jornada del 31 de octubre concentra la mayor preocupación inmediata en Barcelona, mientras que Valencia y Bilbao presentan un riesgo añadido por la coincidencia de movilizaciones enfrentadas. Madrid continúa bajo seguimiento pese al anuncio de cancelación, y otras ciudades registran señales de actividad con distintos grados de fiabilidad.
Más allá de las convocatorias concretas, el caso pone de relieve una dificultad creciente para las plataformas y las fuerzas de seguridad: actuar contra redes que reconstruyen sus canales, reutilizan materiales y trasladan parte de su coordinación a espacios menos visibles.
La amenaza, según la evaluación de Golden Owl, no depende únicamente del tamaño de una concentración. También está relacionada con la capacidad de mantener activos los canales de captación, señalar establecimientos, difundir rumores y estimular respuestas violentas.
El desafío inmediato consiste en impedir que la actividad digital desemboque en saqueos o enfrentamientos sin convertir las alertas no verificadas en una fuente adicional de alarma social. La evolución posterior al 31 de octubre permitirá comprobar hasta qué punto las convocatorias detectadas responden a una estructura coordinada y cuáles se quedan en anuncios sin continuidad.
