EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A quien salga a la calle en la Castanyada y en Todos los Santos —castanyadas, revetlles, visitas al cementerio— y a quien tenga previsto moverse en coche por el Pirineo a partir del martes. Las comarcas gerundenses, el litoral y el prelitoral central son las zonas con más boletos para mojarse.
- ¿Cuándo ocurre? El sábado 31 de octubre por la mañana y el mediodía en Girona, y por la tarde en el litoral y el prelitoral de la mitad sur. El cambio de verdad se espera entre el lunes 2 y el martes 3 de noviembre.
- ¿Qué cambia hoy? Nada urgente: el paraguas, a mano en Girona y en la costa sur. A partir del martes toca abrigo, con máximas de 12 grados en el litoral, y precaución si se sube al Pirineo por nieve.
El tiempo en Cataluña para el fin de semana de la Castanyada llega con dos caras. El sábado 31 de octubre se librará de la lluvia generalizada y el domingo 1 de noviembre será soleado y suave en toda Catalunya, pero el frío y la inestabilidad se instalarán a partir del lunes 2, según el pronóstico del Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat).
El responsable de este vaivén es un anticiclón de las Azores que se ha mudado de casa. Normalmente se sitúa en los alrededores del archipiélago, pero estos días ha subido muchos grados de latitud hasta las islas Británicas. Ese desplazamiento desvía las borrascas que suelen circular por el norte de Europa y las empuja hacia la latitud catalana. El resultado: una sucesión de jornadas inestables, una detrás de otra, que se mantendrá durante la primera semana de noviembre con el anticiclón estacionario sobre el continente.
La Castanyada del sábado: gregal, nubes y cuatro gotas en Girona
El sábado 31 arrancará con bonanza en buena parte del país, aunque con la posibilidad de lluvia dispersa en las comarcas gerundenses durante la mañana y el mediodía. A partir de la tarde, los chubascos pueden aparecer también en el litoral y el prelitoral de la mitad sur. El cielo será variable, con nubes que crecerán a lo largo del litoral y del prelitoral y con más presencia de sol en el Pirineo occidental.
El gregal soplará todo el día y lo hará en en la Costa Daurada con más fuerza, un viento que puede facilitar el crecimiento de la nubosidad en esa zona. La temperatura bajará ligeramente respecto al viernes. En poniente, las máximas pueden alcanzar los 20 grados, como en la ciudad de Lleida. Para las castanyadas y las revetlles de la noche del 31, la recomendación es la de siempre: cojan el paraguas por si acaso.
Todos los Santos, el último día de temperaturas suaves

El domingo 1 de noviembre, festividad de Todos los Santos, llega con un regalo: noviembre arranca sin lluvias y con el sol como protagonista absoluto en toda Catalunya. Puede haber nieblas matinales, sobre todo en poniente. La tramontana soplará con fuerza notable en el Empordà y el mistral será más moderado en las Terres de l’Ebre. Las máximas suben hasta los 21 y 22 grados en puntos del litoral central y sur. El aviso es claro: es el último día de temperaturas suaves.
El domingo será el último día de calor suave: a partir del lunes, el termómetro bajará sin pausa y no se espera que remonte en toda la semana.
El lunes 2 llega el primer aviso serio. Habrá nubes bajas constantes en el litoral y el prelitoral, sobre todo en la zona barcelonesa, y solo alguna gotellada local en la costa. La tramontana persistirá, aunque más floja. Las máximas caerán hasta los 16 grados en el litoral central, hasta cinco menos que el domingo en algunos puntos.
El martes 3 la inestabilidad aumenta de golpe. Las nubosidades pueden descargar agua con fuerza desde primera hora de la mañana entre las comarcas de Barcelona y Girona, con posibles nevadas destacadas en el Pirineo. Por la tarde se reactivarían los chubascos en la costa sur, donde habrá que estar muy atentos. El cielo estará bastante cubierto, con tramontana destacada en el Empordà y gregal moderado en el litoral. El frío será de avanzado otoño: máximas de 12 y 13 grados en el litoral y de 7 y 8 grados en el prelitoral, la Catalunya central y poniente.
Del miércoles al viernes: agua, nieve y tramontana
La lluvia generalizada continuará el miércoles 4, con nevadas en el Pirineo, pero con claros que romperán las nubosidades. La tramontana seguirá soplando y las máximas subirán un poco. El jueves 5 el viento del este será intenso en las comarcas gerundenses. El viernes 6, tramontana y descenso de las máximas, sobre todo en el Pirineo occidental.
A partir de ahí, la incertidumbre es alta. Hay modelos que apuntan a una tanda muy intensa de chubascos de cara al final de la semana y otros que dibujan lluvias más dispersas y débiles. Se irá concretando en los próximos días. Lo que no está en discusión es la bajada contundente de las temperaturas, que de momento no parece que vaya a remontar.
El anticiclón que se ha mudado a las islas Británicas
Lo que observamos estos días es un mecanismo clásico de bloqueo atmosférico con consecuencias poco habituales para el calendario. El anticiclón de las Azores, esa pieza estable que suele anclar el tiempo seco sobre la península, se ha desplazado hasta las islas Británicas y ha dejado vía libre a las borrascas atlánticas para circular por una latitud más baja. En la práctica, Catalunya queda en el pasillo.
No es un fenómeno inédito, pero sí una configuración que suele traer episodios de lluvia persistentes en el litoral catalán cuando coincide con la primera entrada de aire frío continental. La tramontana, vieja conocida del Empordà en esta época, actúa de termómetro y de despeje: donde sopla, el cielo se abre; donde no llega, el agua se queda.
La lectura útil para el lector es sencilla. Cuando el anticiclón se coloca al norte, la Castanyada se juega en el litoral y el prelitoral, y el Pirineo se salva. Este año el guion invierte el de los otoños de bloqueo seco: el sábado se libra y la semana se complica. La nieve en la montaña, además, es la primera de la temporada con posibles afectaciones en puertos de montaña y en la N-260.
Si el plan es subir al Pirineo el martes o el miércoles, conviene consultar el estado de las carreteras antes de salir. Si el plan es la costa, deje el paraguas en el coche toda la semana. Y si el plan era la playa de Todos los Santos, el domingo es la única ventana real.
El próximo hito está claro: el domingo 1 de noviembre es el último día de sol y temperaturas suaves. A partir del lunes, Meteocat dibuja una semana de abrigo, agua y nieve en la montaña. Este año el invierno no piensa esperar a diciembre.

