La Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana ha duplicado el dispositivo de la Policía Nacional en el centro de Valencia ante las movilizaciones convocadas para el sábado 31 de octubre.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? La Delegación del Gobierno y el Ayuntamiento de Valencia activan un dispositivo policial reforzado para las movilizaciones del sábado.
- ¿Dónde y cuándo? Centro de Valencia, sábado 31 de octubre; los comercios cerrarán a las 16:00 horas.
- ¿Qué resultado? El despliegue duplica los efectivos previstos para Halloween y ya hay 5 detenidos por presunta incitación a disturbios y saqueos.
El operativo se acordó en una Junta Local de Seguridad extraordinaria celebrada este viernes 30 de octubre, en la que se coordinaron la Policía Nacional, la Policía Local y el Ayuntamiento. El consistorio ha aplicado las recomendaciones policiales: retirada de contenedores de vidrio, vallas y otros materiales que pudieran emplearse como proyectiles, además de la retirada de terrazas en las zonas consideradas de mayor riesgo.
Los comercios del centro han anunciado que echarán el cierre a las 16:00 horas del sábado. La alcaldesa, María José Catalá, ha pedido a vecinos y turistas que no se acerquen a la zona: «no sabemos a lo que nos exponemos», ha advertido. Los bares y restaurantes han recibido la misma recomendación.
Un despliegue que duplica los efectivos previstos
El dispositivo pactado entre el Ayuntamiento y la Delegación del Gobierno duplica en efectivos los previstos inicialmente para la noche de Halloween y blinda el perímetro comercial del centro histórico. El delegado del Gobierno, Roger Cerdá, lo ha definido como un operativo «suficiente, contundente y flexible», con «una presencia policial evidente hasta que sea necesario».
Catalá ha lanzado además un mensaje directo a los movimientos juveniles que se organizaban para salir a la calle como contramanifestantes en defensa de los comercios. «Les pido que no acudan a las posibles convocatorias, porque pueden ser contraproducentes», ha señalado la alcaldesa, que ha advertido de que un agente que atienda un altercado entre menores dejará desprotegido el comercio al que se había acudido a defender. «Si queréis echar una mano, quedaos en casa», ha resumido.
La Policía Nacional, la Policía Local y la Guardia Civil operan bajo una sola coordinación en Valencia: la Junta Local de Seguridad activada este viernes.
Cinco detenidos por presunta incitación a los disturbios
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han detenido a 5 personas por su presunta vinculación con la incitación a disturbios públicos y saqueos, según ha confirmado la Delegación del Gobierno. Tres de las detenciones se han practicado en la provincia de Valencia.
Entre los arrestados figura el presunto fundador y principal impulsor en España del movimiento Blocus, detenido por la Guardia Civil en Picanya por su presunta relación con la organización de los altercados. La Delegación del Gobierno no ha precisado el número exacto de agentes que integran el dispositivo ni si la investigación derivará en nuevas detenciones.
«La Policía Local de Valencia lleva trabajando con el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil toda la semana», ha subrayado Catalá, que ha reconocido expresamente el trabajo de las fuerzas de seguridad en la detención de los presuntos cabecillas de estos grupos.
El contexto institucional
Los episodios de alteración del orden público vinculados a convocatorias nacidas en redes sociales y foros juveniles han dejado de ser un fenómeno residual en las grandes ciudades españolas. La respuesta institucional se articula siempre en dos tiempos: la anticipación —inteligencia policial, identificación de los promotores y detención de los presuntos cabecillas— y la protección física del espacio urbano mediante dispositivos de seguridad ciudadana. Valencia ha activado los dos este viernes.
La escala del despliegue se entiende mejor con las cifras del propio operativo: los efectivos previstos para la noche de Halloween se han multiplicado por dos y la cobertura se extiende a todo el perímetro comercial del centro histórico. A ello se suma el trabajo de investigación que ha permitido 5 detenciones por presunta incitación a disturbios y saqueos, incluida la del presunto impulsor del movimiento en España. España cuenta con más de 150.000 agentes entre la Policía Nacional y la Guardia Civil, según las plantillas que publica el Ministerio del Interior, y las juntas locales de seguridad son el cauce ordinario para coordinar ese despliegue con los ayuntamientos.
La proyección es clara: el dispositivo seguirá activo «hasta que sea necesario», en palabras del delegado del Gobierno, y la jornada del sábado 31 será la prueba real de su eficacia. La detención de los presuntos promotores antes de la convocatoria es, en la práctica, el mejor indicador del nivel de anticipación alcanzado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. El objetivo declarado por las instituciones es que la protesta, si se produce, se limite a la calle y no toque ni una persiana del comercio valenciano.

