EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Consejo de Gobierno de Canarias ha aprobado el primer decreto que regula los campings y los alojamientos turísticos al aire libre, con cinco modalidades distintas.
- ¿Quién está detrás? La Consejería de Turismo y Empleo, dirigida por Jéssica de León, impulsa una norma que el Ejecutivo de Fernando Clavijo presenta como pionera en el archipiélago.
- ¿Qué impacto tiene? Los promotores deberán presentar una declaración responsable ante el cabildo insular y los establecimientos ya abiertos tendrán cinco años para adaptarse.
Canarias aprueba el decreto de campings que ordena el alojamiento al aire libre y las autocaravanas en las islas.
Cinco modalidades para una actividad que hasta ahora dependía de las ordenanzas municipales
El decreto, aprobado a propuesta de la Consejería de Turismo y Empleo, establece un marco común para cinco modalidades: campings; áreas de acampada para autocaravanas, caravanas y vehículos similares; áreas de pernocta para esos mismos vehículos; áreas de acampada en edificaciones rurales aisladas, y alojamientos turísticos singulares, como las yurtas o las cabañas en los árboles. Cinco categorías con requisitos distintos de instalaciones y servicios. Hasta ahora, la actividad no contaba con una normativa autonómica específica y actualizada que ordenara esas variantes, según el Ejecutivo regional.
La frontera entre aparcar y acampar queda escrita. Las áreas de pernocta se destinan al descanso y permiten una estancia máxima de 72 horas, mientras que el estacionamiento sigue sujeto a las normas de tráfico y a las restricciones que se apliquen en cada lugar. El texto incorpora además sistemas de clasificación para los campings y para las áreas de acampada de autocaravanas, y fija condiciones de higiene, abastecimiento de agua, gestión de residuos, seguridad y accesibilidad.
El decreto abre la puerta al medio rural con alojamientos vinculados a edificaciones y a actividades agrícolas, ganaderas o tradicionales, y admite alojamientos singulares siempre que el planeamiento urbanístico lo permita. No habilita terrenos ni convierte en turístico cualquier suelo. La advertencia es explícita en el texto: la norma no permite instalar estos alojamientos en cualquier parcela. Aquí no hay atajo.
Qué cambia para los municipios, los promotores y los dueños de autocaravanas
Para abrir un establecimiento, el promotor deberá presentar una declaración responsable (el documento con el que certifica que cumple los requisitos y asume la responsabilidad de su veracidad, sin necesidad de autorización previa) ante el cabildo insular correspondiente, la institución que gobierna cada isla y que en Canarias asume competencias turísticas propias. A ello se suman las licencias urbanísticas, ambientales y de seguridad que exija la normativa. El cabildo se convierte en la ventanilla de entrada del alojamiento al aire libre.
Los establecimientos que ya están en funcionamiento tendrán cinco años para adaptar sus instalaciones y servicios a la nueva regulación. Los municipios que aún no cuenten con con este tipo de oferta podrán habilitar zonas de forma temporal, siempre que cumplan los requisitos previstos en la norma. Canarias reparte sus 88 municipios en ocho islas, y el texto deja ese margen a los ayuntamientos que quieran sumarse.
Ordenar el alojamiento al aire libre es decidir, de una vez, dónde descansa una autocaravana y dónde empieza un camping sin licencia.
La norma entrará en vigor tres meses después de su publicación en el Boletín Oficial de Canarias. Durante ese periodo, la Dirección General de Ordenación, Formación y Promoción Turística recorrerá las islas para explicar el contenido del decreto y resolver dudas, tanto a las administraciones públicas como al sector privado. La consejera Jéssica de León sostiene que ese plazo permitirá dar a conocer una norma pionera, aportar seguridad jurídica a los usuarios y ofrecer un marco claro a los emprendedores. El texto es un decreto del Ejecutivo, no una ley, de modo que no ha necesitado el respaldo del Parlamento de Canarias (la cámara autonómica, con 70 escaños).
Para el usuario, el cambio más visible es que la pernocta queda separada del simple estacionamiento y que los campings contarán con una clasificación homologada. Nadie sabrá igual dónde puede pasar la noche.
El Pulso Territorial
El decreto aterriza en un Ejecutivo de coalición entre Coalición Canaria y el PP, presidido por Fernando Clavijo, que afronta el tramo final del mandato con las elecciones autonómicas de mayo de 2027 en el horizonte. No hace falta votación parlamentaria para sacarlo adelante, pero sí una gestión fina con los cabildos, gobernados por fuerzas distintas según la isla, y con los ayuntamientos, que conservan la última palabra sobre el suelo. Ese es el nudo.
La dimensión insular es la particularidad canaria. Canarias es la única comunidad del mapa autonómico con cabildos insulares, una figura que reparte la gestión turística entre siete corporaciones con competencias propias, algo que no ocurre en ninguna otra de las comunidades de nuestro ámbito. El debate sobre la saturación turística recorre las islas desde hace años, igual que en Baleares, aunque allí los instrumentos regulatorios han ido por otro camino. El calendario no espera: publicación en el BOC, tres meses de formación, cinco años de adaptación para los que ya operan y, en medio, la campaña electoral de 2027. El riesgo es conocido. Si la ventanilla del cabildo se atasca, el decreto se quedará en papel mojado y el alojamiento irregular seguirá campando a sus anchas.
Ficha Autonómica
- El caso: Canarias cuenta desde este viernes con el primer decreto que ordena campings, áreas de autocaravanas y alojamientos singulares al aire libre, una actividad sin normativa autonómica actualizada hasta ahora.
- Datos importantes: Cinco modalidades; estancia máxima de 72 horas en áreas de pernocta; cinco años para que los establecimientos existentes se adapten; entrada en vigor tres meses después de la publicación en el BOC.
- Resumen: El decreto está aprobado y pendiente de publicación. Quedan por delante la ronda informativa por las islas, la adaptación de la oferta existente y el encaje con el planeamiento urbanístico de cada municipio.

