EH Bildu registra en Gipuzkoa una norma foral de fiscalidad y vivienda ante la emergencia habitacional

El texto plantea eliminar el régimen especial del alquiler en Sociedades, elevar Transmisiones desde la tercera vivienda y aplicar un recargo del 20% al alquiler turístico. Se debate el 4 de noviembre en el Pleno de las Juntas Generales.

EH Bildu ha registrado en las Juntas Generales de Gipuzkoa una propuesta de norma foral para gravar la especulación de la vivienda. El texto modifica cuatro tributos y se debatirá en el Pleno Ordinario del 4 de noviembre.

La iniciativa parte de un diagnóstico de urgencia: el precio de la vivienda encadena subidas año tras año y la acumulación de inmuebles con fines de inversión ha desplazado el uso residencial. El objetivo declarado es ‘devolver a la vivienda su función social esencial’ y reducir al máximo su tratamiento como activo de negocio, según la documentación difundida por EH Bildu.

El paquete afecta a cuatro tributos: el Impuesto de Sociedades, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, el Impuesto sobre el Patrimonio y el IRPF. Todos son competencia de la Diputación Foral de Gipuzkoa, que los regula mediante normas forales aprobadas por las Juntas Generales del territorio.

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Qué cambia en cada uno de los cuatro impuestos

En el Impuesto de Sociedades, EH Bildu plantea suprimir el régimen especial de las empresas cuya actividad es el alquiler de viviendas. Su argumento es que los ahorros fiscales deben dirigirse a los sectores productivos y no a la especulación residencial.

En Transmisiones Patrimoniales, la propuesta eleva el tipo impositivo a quien compra una tercera vivienda o más y lo incrementa todavía más para los grandes tenedores con más de cinco o diez inmuebles. La escala más alta se reserva a los fondos de inversión. La formación mantiene el tipo reducido para la primera vivienda, de modo que no pague lo mismo quien compra para residir que quien compra para hacer negocio.

El Impuesto sobre el Patrimonio se acercaría a la normativa navarra y se calcularía teniendo en cuenta el valor real de los inmuebles. La formación sostiene que la medida se dirige solo a grandes patrimonios: el umbral de tributación se mantiene en 700.000 euros de patrimonio neto, con la vivienda incluida, lo que en la práctica sitúa el límite por encima del millón de euros.

La propuesta toca los cuatro tributos que la Diputación Foral de Gipuzkoa gestiona y que las Juntas Generales deben aprobar: Sociedades, Transmisiones, Patrimonio e IRPF.

El cuarto eje afecta al alquiler turístico. EH Bildu plantea un recargo del 20% en el IRPF sobre los rendimientos de estos arrendamientos, al considerar que reducen la oferta de vivienda habitual y presionan los precios al alza. En paralelo, propone vincular la fiscalidad de los alquileres de larga duración al precio del mercado.

El recorrido institucional de la norma foral

No se trata de un decreto, sino de una iniciativa del grupo de EH Bildu en las Juntas Generales, donde la formación está en la oposición. Para prosperar necesita el respaldo de otros grupos, que hasta el momento no han hecho pública su posición sobre el texto.

El concierto económico sitúa la capacidad normativa sobre los tributos en las instituciones forales. En Gipuzkoa, la Diputación propone y gestiona; las Juntas Generales aprueban la norma foral. El debate del 4 de noviembre es el primer paso de la tramitación y, en caso de prosperar, el texto debería seguir el procedimiento habitual del órgano legislativo foral hasta su aprobación definitiva.

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El precedente navarro y la armonización entre territorios

La referencia a Navarra tiene recorrido institucional. El Convenio Económico navarro y el concierto vasco comparten arquitectura foral, y la Hacienda Foral de Navarra aplica parámetros propios en Patrimonio. En Euskadi, cada territorio histórico aprueba sus propias normas forales, de manera que un cambio en Gipuzkoa convive con la normativa vigente en Bizkaia y Araba, sometida a las reglas de armonización tributaria de la comunidad.

El primer examen llega el 4 de noviembre, en el Pleno Ordinario de las Juntas Generales. Si la toma en consideración prospera, el texto abriría la vía a una modificación fiscal de calado en Gipuzkoa, con efectos sobre el alquiler residencial, la compra de terceras viviendas y la tributación de los fondos que operan en el mercado del territorio.