El Banco de la República de Colombia deja los tipos en el 12,25% y esa pausa se siente en Madrid.
La junta del Banco de la República votó cuatro a tres mantener la tasa cuando el consenso esperaba una subida de 25 puntos básicos. Dos consejeros que habían respaldado un alza el mes anterior cambiaron de criterio. Para Santander y BBVA, el desenlace no es neutro: el precio del dinero en Colombia decide cuánto ganan con el crédito y cuánto pierden con la mora.
El 12,25% que el mercado no esperaba
Los números ayudan a entender la decisión. La inflación se situó en el 6,03%, ligeramente por debajo de lo previsto, y la inflación básica —la que excluye alimentos y energía por su volatilidad— bajó del 6,1% al 6%. El enemigo a batir es otro: el fenómeno de El Niño, el patrón climático que altera cosechas y precios, señalado por la propia junta como riesgo al alza para alimentos y tarifas reguladas.
Las expectativas tampoco invitan a relajarse. Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República, explicó que los analistas elevan al 6,9% su previsión de inflación para diciembre de 2026 y mantienen en el 4% la mirada a dos años, todavía por encima del objetivo. La tasa acumula 300 puntos básicos de subida en lo que va de 2026, desde el 9,25% de enero. Y la encuesta de expectativas de Citigroup lo dejó claro: 13 de los 21 analistas consultados daban por hecha un alza de un cuarto de punto.
La otra pata del argumento es la actividad. Villar apuntó que el crecimiento anual se habría desacelerado en el tercer trimestre, con un consumo público y privado más flojo según los indicadores de demanda interna. Y añadió un aviso relevante: las finanzas públicas condicionan la política monetaria y su influencia sobre la inflación es directa.
Lo que se juegan Santander y BBVA en Colombia
Santander y BBVA no son actores secundarios en el país. Sus filiales figuran entre las mayores entidades privadas del sistema y el negocio colombiano forma parte del núcleo latinoamericano de ambos grupos. Un tipo oficial del 12,25% sostiene el margen financiero —lo que cobran por prestar—, pero también encarece el crédito al consumo y a las empresas y empuja la morosidad hacia arriba.
Un tipo del 12,25% protege el margen de los bancos españoles y, al mismo tiempo, estrecha la capacidad de pago de sus clientes colombianos.
El doble filo no es retórica. Cada punto que el emisor deja de subir alivia la carga financiera de hogares y empresas, y de paso frena el ritmo al que crece la cartera vencida. Pero si la inflación se enquista por El Niño y la junta tiene que apretar más adelante, el ajuste llegará con el crédito ya enfriado. Ese escenario es el que vigilan los departamentos de riesgos en Madrid.

La lectura interna del negocio tampoco es complaciente. Alejandro Reyes, economista principal de BBVA Research para Colombia, resumió la decisión como una forma de dar por descontado que habrá algo más de inflación y que ese cuadro resulta consistente con mantener la tasa, aunque la incertidumbre sobre la intensidad de El Niño sigue siendo elevada.
La compra de dólares al Gobierno: el detalle que cambia la lectura
En la misma sesión, la junta autorizó comprar de forma directa al Gobierno 2.000 millones de dólares, adicionales al programa de acumulación de reservas internacionales de hasta 4.000 millones anunciado en julio. Villar precisó que en poco más de tres meses ya se habían adquirido cerca de 1.100 millones y que el ritmo supera lo previsto. Los recursos captados financiarán el Presupuesto de 2026, según el Ministerio de Hacienda, que arrancará 2027 con menos caja.
Aquí está el matiz que casi nadie cuenta. No es una compra de mercado: el emisor adquiere divisas al propio Ejecutivo, que a su vez las usa para cuadrar sus cuentas. El banco central lo justifica en un contexto de tasas globales altas y condiciones financieras estrechas, cuando conviene tener más dólares de respaldo frente a episodios de inestabilidad externa. La lógica financiera es razonable. La lectura fiscal es menos tranquilizadora: la frontera entre política monetaria y financiación del déficit se vuelve borrosa.
Conviene recordar por qué esto importa a este lado del Atlántico. Los grupos españoles consolidan esas filiales en las cuentas que presentan ante el Banco de España, y Colombia es una de sus plazas consolidadas en la región. Lo que allí se decide sobre el precio del dinero aterriza aquí en forma de resultados, de provisiones y de dividendo. La exposición latinoamericana explica el perfil de riesgo de la banca española.
La próxima cita de la junta llega con El Niño como variable descontrolada y las expectativas a dos años ancladas en el 4%. Si la inflación cede, la pausa de hoy se leerá como prudencia. Si no, el emisor tendrá que subir con la economía ya frenada, y las filiales españolas lo notarán primero en la mora y después en el dividendo. Los tipos del Banco de la República de Colombia se siguen desde Madrid con la calculadora en la mano.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: La junta del Banco de la República de Colombia mantiene los tipos en el 12,25% por cuatro votos a tres, frente al consenso que esperaba un alza de 25 puntos básicos.
- Datos importantes: Inflación del 6,03% y 300 puntos básicos acumulados en 2026, desde el 9,25% de enero. El emisor comprará además 2.000 millones de dólares al Gobierno.
- Resumen: La decisión sostiene el margen de Santander y BBVA en Colombia, pero encarece el crédito y tensiona la mora en un país clave para su negocio latinoamericano.
