Las elecciones Texas 2026 llegan el 3 de noviembre y pueden dar a Greg Abbott un récord que mira España. Si revalida su cuarto mandato, se convertirá en el gobernador que más tiempo ha ocupado el cargo en la historia del estado, por delante de Rick Perry. Y lo que se decide en Austin no se queda en Austin: Texas es una de las principales puertas de entrada de la inversión española en Estados Unidos y un actor con voz propia en el debate arancelario que golpea las cuentas de nuestras empresas.
El récord que Abbott tiene a tiro
Texas no limita los mandatos consecutivos del gobernador. Abbott, elegido en 2014 y reelegido en 2018 y 2022, acumula 11 años y 10 meses en el cargo hasta octubre de 2026, según los registros oficiales disponibles a 29 de octubre. La marca histórica la tiene Perry: 14 años y 30 días, desde que asumió en 2000 tras la renuncia de George W. Bush hasta 2015. La diferencia se resolvería a lo largo del próximo mandato, que arrancaría en enero de 2027 y se extendería hasta 2031.
Las encuestas no permiten cantar victoria. CNN/SSRS, entre el 20 y el 27 de octubre, sitúa a Abbott en el 48% frente al 46% de la demócrata Gina Hinojosa; YouGov Blue, entre el 21 y el 26, invierte el resultado y da tres puntos de ventaja a Hinojosa (49%-46%); y el centro Barbara Jordan, entre el 21 y el 25, concede al gobernador el 50% frente al 47%. Tres sondeos, dos ganadores y un margen que cabe en el error estadístico.
Hay un dato que pesa más que cualquier encuesta: ningún demócrata ha ganado una elección estatal en más de tres décadas. Esa es la ventaja estructural con la que Abbott afronta la cita. La consultora Deirdre Delisi, exjefa de gabinete de Perry, explica que a partir del tercer mandato el gobernador deja de gestionar el corto plazo, coloca a su gente en las agencias y se ve obligado a justificar ante el votante qué le queda por hacer en cuatro años más.
Por qué el resultado mueve la agenda comercial española
Texas es uno de los principales destinos de la inversión española en Estados Unidos y varias compañías del IBEX tienen allí negocio relevante. Iberdrola, a través de su filial estadounidense, opera una de las mayores carteras de renovables del estado. Ferrovial tiene en Texas la sede de una de sus filiales de infraestructuras.

A eso se suma el corredor industrial con México, que atraviesa el estado de norte a sur y es la primera escala de muchas empresas españolas que producen al otro lado de la frontera para vender en el mercado estadounidense.
Doce años en el poder cambian la pregunta: el votante ya no elige un programa, elige un balance.
El detalle que casi nadie cuenta es que Texas es el estado más exportador del país y su economía depende del trasiego diario con México. Cualquier endurecimiento arancelario golpea ahí primero, y las empresas españolas con plantas en el norte de México lo notan en la misma línea de resultados. El gobernador no firma aranceles, pero su oficina pesa en el terreno de juego: permisos energéticos, incentivos fiscales y el tono con el que el estado se vende en el exterior.
Ahí está la parte que afecta de lleno a las renovables. El marco de incentivos que Texas reordenó en 2023, con la ley que sustituyó al viejo sistema de exenciones del capítulo 313, prioriza la generación despachable frente a la eólica y la solar. Traducido: el mismo estado que atrajo a las eléctricas españolas con suelo barato y tramitación rápida ahora les cambia el cálculo de rentabilidad de los proyectos nuevos.
El precedente de Perry y la huella española que Texas no siempre recuerda
La continuidad no es una anomalía tejana: es la norma. Perry gobernó 14 años y 30 días después de que Bush dejara el cargo para irse a la Casa Blanca; Allan Shivers sumó siete años y medio; Dolph Briscoe, seis; y el propio Bush, casi seis antes de marcharse a Washington. Perry, Shivers y Abbott comparten además el récord de reelecciones. Para una eléctrica que firma un PPA —un contrato de venta de energía a largo plazo, a veinte años vista—, la pregunta no es quién gobierna, sino cuánto dura su marco.
Y conviene recordar de dónde viene el nombre. Texas procede de la palabra caddo táysha, que los exploradores españoles transcribieron como tejas; el territorio fue provincia de la Nueva España y después de México hasta 1836. San Antonio nació como misión y presidio en 1718 y recibió en 1731 a familias canarias enviadas por la Corona. El español es anterior al inglés en aquel suelo y sigue vivo en la toponimia, en los apellidos y en la vida cotidiana del estado.
Con ese fondo, la noche del 3 de noviembre importa menos por el color del mapa que por lo que viene después: el escrutinio, una eventual impugnación, la certificación del resultado y, sobre todo, la sesión legislativa que arranca en enero de 2027 en Austin. Ahí se decidirá si el marco energético que condiciona a las empresas españolas se endurece o se suaviza. El récord de Abbott se mide en años; su influencia, en decisiones.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: Texas vota gobernador el 3 de noviembre de 2026. Greg Abbott busca su cuarto mandato frente a la demócrata Gina Hinojosa y, si lo completa, superará el récord de permanencia de Rick Perry.
- Datos importantes: Abbott acumula 11 años y 10 meses en el cargo; Perry gobernó 14 años y 30 días entre 2000 y 2015. Los sondeos de finales de octubre oscilan entre dos puntos de ventaja para Abbott y tres para Hinojosa.
- Resumen: El resultado condiciona el marco energético y fiscal del estado donde operan Iberdrola y Ferrovial, y el peso de Texas en la agenda arancelaria que afecta a las empresas españolas.

