La fruta barata de temporada que los médicos recomiendan a diario para bajar el colesterol

4
El matiz sanitario que hay que advertir: la fruta no sustituye la estatina y el pomelo interactúa con ella

An avocado, lime, and mango lie on wood

Ninguna fruta, por sólida que sea la evidencia sobre su fibra soluble, equivale a una estatina. Los cálculos que manejan las guías ayudan a situar el tamaño del efecto: aumentar entre 5 y 10 gramos diarios de fibra soluble —lo que aportan varias piezas de fruta entera— reduce el colesterol LDL en torno a un 3-5%, mientras que una estatina lo baja entre un 20% y un 50% según el fármaco y la dosis. Sumando todos los cambios dietéticos (menos grasa saturada, pérdida de peso, más fibra, esteroles vegetales) se llega a un 20-30%, una cifra respetable pero que se queda corta en quien tiene el colesterol muy elevado, hipercolesterolemia familiar o un riesgo cardiovascular alto. De ahí la advertencia que repiten las sociedades científicas y las guías de práctica clínica: la fruta acompaña al tratamiento, no lo sustituye, y la medicación no se suspende ni se ajusta por haber mejorado una analítica.

El otro matiz sanitario no afecta a la naranja ni a la mandarina, sino al pomelo, y conviene tenerlo claro porque la confusión es habitual entre cítricos. El pomelo y su zumo inhiben el CYP3A4 intestinal, la enzima que degrada la simvastatina, la lovastatina y la atorvastatina; el fármaco pasa más cantidad a la sangre de la prevista y crece el riesgo de miopatía y, en casos raros, de rabdomiólisis. Algunos estudios cifran ese aumento de niveles en torno al 260% para simvastatina y lovastatina y del 80% para atorvastatina con un vaso diario, y la ficha técnica de la simvastatina comercializada en España indica que debe evitarse el zumo de pomelo durante el tratamiento. No basta con separar la toma unas horas: el efecto enzimático persiste hasta tres días, así que la recomendación práctica es suprimir la fruta mientras dure la prescripción. Pravastatina y rosuvastatina se metabolizan por otra vía y suelen considerarse alternativas, pero el cambio lo decide el médico.