EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El último sondeo del New York Times y la Universidad de Siena, con 5.708 entrevistados entre el 23 de octubre y el 1 de noviembre, da nueve puntos de ventaja al Partido Republicano entre quienes decidieron su voto en el último mes en siete carreras clave al Senado.
- ¿Quién está detrás? Donald Trump cierra la campaña en Iowa y Kansas; el Partido Demócrata mantiene la ventaja agregada, con Michigan (+11) y Texas (+7) como mejores datos.
- ¿Qué impacto tiene? El control del Senado se decide el 3 de noviembre y de él dependen los aranceles, el gasto en defensa que Washington reclama a la OTAN y el marco comercial que afecta a las exportaciones españolas.
Las encuestas de las elecciones de medio mandato han dejado el dato que la Casa Blanca quería oír. Los votantes que decidieron su voto en el último mes favorecen al Partido Republicano por nueve puntos en las siete carreras al Senado que van a decidir el control de la Cámara alta, según el último sondeo del New York Times y la Universidad de Siena, difundido este domingo por la noche.
Los indecisos de última hora rompen hacia el Partido Republicano
El estudio se realizó entre el 23 de octubre y el 1 de noviembre sobre una muestra de 5.708 votantes y aterriza a 48 horas de la cita con las urnas del 3 de noviembre. En el agregado, los demócratas mantienen la delantera en las siete carreras: Michigan (+11), Texas (+7), Maine (+6), Ohio (+5), Kansas (+5), Alaska (+2) y un Iowa que el propio informe describe como empate técnico. Todos los candidatos demócratas, salvo Mary Peltola en Alaska, mejoraron su posición respecto al sondeo anterior del Times y Siena.
Durante el último mes de campaña, los demócratas han golpeado la gestión de Donald Trump del conflicto con Irán y el comportamiento de la economía. Los republicanos han respondido con otro marco: presentar a la oposición como una formación fuera de la realidad en los asuntos sociales y demasiado cómoda con el socialismo. Es el guion clásico de un cierre de campaña americano. Lo nuevo es quién se mueve al final.
Con un margen de error que oscila entre los 4,8 puntos de Alaska y los 3,3 de Texas, los datos exigen prudencia. El informe añade una advertencia técnica que en Washington se sigue con lupa: los trabajadores manuales blancos son el grupo más difícil de alcanzar en una encuesta. Sobre ese segmento, y sobre los late deciders —los que se deciden en la recta final—, se han concentrado históricamente los mayores errores de medición. El nueve por ciento puede ser real o puede ser un espejismo de la muestra.
El cierre de campaña en Iowa y Kansas
Trump cierra este lunes la campaña en Iowa y Kansas, los dos estados donde su equipo cree que el desplazamiento de última hora puede inclinar la balanza. En Iowa el sondeo registra un empate técnico; en Kansas, territorio de tradición republicana, la candidatura demócrata llega con cinco puntos de ventaja. Cada escaño cuenta: el Senado renueva un tercio de sus miembros y la mayoría se decide en un puñado de estados.

El domingo por la mañana, la congresista Haley Stevens, que perdió las primarias demócratas de Michigan frente a Abdul el-Sayed, anunció su apoyo al republicano Mike Rogers. El giro cayó como un jarro de agua fría entre los dirigentes demócratas, que consideran Michigan imprescindible para recuperar la Cámara alta. Nadie lo vio venir.
Nueve puntos entre quienes decidieron en el último mes no son una victoria, pero explican por qué la Casa Blanca habla ya de mayoría republicana.
En Alaska, la campaña de Mary Peltola afronta acusaciones de haber reclutado a un candidato con nombre similar al del senador Dan Sullivan para restarle votos. El equipo de Peltola lo niega y el sondeo se completó, en su mayor parte, antes de que estallara la historia. Ese tipo de episodios, sumado a la denuncia cruzada de los cuarteles generales, suele mover a los electores que aún dudan.
Los independientes, en cambio, siguen viendo con mejores ojos a los siete candidatos demócratas que a sus rivales republicanos, según el mismo estudio. La paradoja es la historia real de estas elecciones: el electorado no rechaza a los demócratas, pero tampoco termina de abrazarlos. Y los números no se mueven solos.
La Lógica de Washington
Desde dentro del sistema político americano, la lectura es menos dramática. Un presidente a mitad de mandato suele pagar un precio en las urnas, y el actual llega a esta cita con la economía en el centro del debate y un conflicto abierto con Irán que la oposición ha convertido en ariete. La coalición que sostiene al Partido Republicano no necesita ganar el voto popular: le basta con que el mapa del Senado, diseñado por estados rurales, siga jugando a su favor. Ese es el problema estructural del Partido Demócrata desde hace tres ciclos.
El mapa manda.
El precedente más útil es 2022. Entonces las encuestas anticiparon una ola republicana que se quedó en simple marea, y el Senado se resolvió por un puñado de miles de votos en Nevada, Georgia y Arizona. La comparación con 1994, cuando el Contrato con América de Newt Gingrich entregó a los republicanos las dos cámaras, recuerda que las olas reales se ven en el escrutinio, no en el sondeo.
Queda la duda de si ese nueve por ciento resiste el filtro de la participación. En 2020 y en 2016 los indecisos también se movieron tarde y los modelos tardaron en capturarlo; en ambos casos la foto final se pareció más al promedio de las encuestas que al último titular. Quien decide tarde suele ser también quien más fácil se queda en casa.
Para España, el reparto del Congreso no es una curiosidad académica. De la mayoría que salga del 3 de noviembre dependen la continuidad del marco arancelario pactado entre Bruselas y Washington en 2025, el ritmo del gasto en defensa que la OTAN reclama a sus socios y la letra pequeña de la revisión de inversiones extranjeras.
Ahí se juega parte del negocio de grupos como Inditex, Iberdrola o Ferrovial, con presencia consolidada en el mercado americano. Un Congreso republicano significa continuidad en las reglas del juego; un Congreso dividido, meses de bloqueo y negociación pieza a pieza. El nuevo Congreso toma posesión el 3 de enero de 2027 y la próxima cita que miran los mercados es la reunión del FOMC de diciembre. Nada de eso se decide en un mitin de Iowa. Pero todo empieza ahí.
Ficha del Caso
- El caso: El último sondeo del New York Times y Siena, difundido la noche del domingo, detecta una fuga de indecisos hacia el Partido Republicano a 48 horas de las elecciones de medio mandato.
- Datos clave: 5.708 entrevistados entre el 23 de octubre y el 1 de noviembre; nueve puntos de ventaja republicana entre quienes decidieron en el último mes; margen de error de entre 3,3 y 4,8 puntos; los demócratas lideran en Michigan (+11), Texas (+7), Maine (+6), Ohio (+5), Kansas (+5) y Alaska (+2), con Iowa empatado.
- Para España: El reparto del Senado y de la Cámara de Representantes condiciona los aranceles, el gasto en defensa que se exige a los socios de la OTAN y la seguridad jurídica de las empresas españolas con inversiones en Estados Unidos.

