Cortes nocturnos en la M-607: el tercer carril obliga a desvíos hasta la madrugada del viernes

El tramo afectado va del kilómetro 23,9 al 26,6, entre la salida 24 y la salida 25, con cierre de la calzada principal de 23:00 a 06:00. La última de las tres noches cambia de sentido y golpea a quienes viajan hacia Madrid.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los conductores que circulan de noche por la M-607 entre Madrid, Tres Cantos y Colmenar Viejo, y a los vecinos y trabajadores del corredor norte que dependen de esa carretera.
  • ¿Cuándo ocurre? Tres noches seguidas, de 23:00 a 06:00: del martes 3 al miércoles 4, del miércoles 4 al jueves 5 y del jueves 5 al viernes 6 de noviembre.
  • ¿Qué cambia hoy? Que a partir de las 23:00 se cierra la calzada principal en sentido Colmenar Viejo entre los kilómetros 23,9 y 25,4: hay que salir por la 24 y reincorporarse en la entrada del kilómetro 25.

Los cortes de la M-607 encaran esta noche su segunda cita, con la calzada principal cerrada en sentido Colmenar Viejo. No es el mismo tramo que el lunes ni será el mismo que el jueves: cada madrugada tiene su propio esquema de desvíos.

Las restricciones arrancaron el lunes 2 de noviembre y se prolongarán hasta la madrugada del viernes 6, siempre de 23:00 a 06:00, y en tramos distintos de la misma obra: la ampliación a un tercer carril entre los kilómetros 23,9 y 26,6 de la carretera M-607, el eje que enlaza Madrid con Tres Cantos y Colmenar Viejo.

Tres noches, tres cortes: qué se cierra y por dónde hay que desviarse

Esta misma noche, desde las 23:00 y hasta las 06:00 del miércoles 4, quedan cortados todos los carriles de la calzada principal en sentido Colmenar Viejo entre los kilómetros 23,9 y 25,4. El itinerario alternativo pasa por la salida 24 y la reincorporación en la entrada del kilómetro 25; los vehículos circularán por el carril más exterior, el correspondiente a la salida 25.

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La noche del miércoles 4 al jueves 5 desplaza el cierre unos metros más adelante: calzada principal cortada entre los kilómetros 25,3 y 26,6, también hacia Colmenar Viejo, con salida por la 25 y reincorporación en la entrada del kilómetro 26.

El jueves 5, de 23:00 a 06:00 del viernes 6, cambia el sentido. El corte afecta a la calzada principal entre los kilómetros 25,4 y 24,8 en dirección Madrid, y el tráfico se ordena por el carril más exterior del tronco principal según la organización provisional establecida para estos trabajos.

Quién circula a esas horas y qué margen real tiene

A las once de la noche el corredor norte ya no se parece al de la hora punta, pero sigue vivo. Turnos que salen de hospitales y polígonos, transporte de mercancías, vecinos que vuelven tarde de la capital. Para todos ellos el coche es la única opción: el servicio de Cercanías no cubre esa franja, y el desvío por la salida 24 alarga el recorrido justo donde la obra aprieta. A eso se suma el aviso que acompaña a la actuación: el calendario puede cambiar por meteorología, factores externos o imprevistos durante la ejecución.

El problema no son tres noches de desvíos; es que la obra no ha dicho cuántas más van a hacer falta.

La señalización provisional y las indicaciones de los operarios mandan sobre cualquier ruta memorizada. Mantener los límites de velocidad no es una recomendación de cortesía: con trabajadores en el arcén, a las tres de la mañana y con la calzada reorganizada, el margen de error se estrecha.

Por qué la obra se ejecuta de noche y qué queda por saber

La lógica del horario nocturno se explica sola. Cerrar de día un corredor que da salida a Tres Cantos y Colmenar Viejo obligaría a desviar el tráfico en las horas de mayor demanda, con un efecto dominó sobre la A-1 y los accesos a la capital. El peaje se paga de madrugada, y lo pagan quienes menos pueden elegir el horario. Ahí está la contradicción de fondo: la franja elegida para molestar menos es, en la práctica, la que golpea a un perfil de conductor con menos alternativas para reordenar su vida.

Lo que no consta, al menos en la información difundida hasta ahora, es un calendario cerrado más allá de la madrugada del viernes 6. Tres noches, tres tramos y tres desvíos diferentes: quien haga el recorrido a diario tendrá que leer la señalización en cada salida, porque el esquema no se repite. En una actuación de esta envergadura, llamada a durar bastante más que estas tres madrugadas, esa falta de horizonte es la parte que más incomoda tanto al vecino como al transportista que planifica rutas con días de antelación.

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Hay, además, un detalle que conviene no perder de vista: los itinerarios alternativos devuelven el tráfico a la M-607 pocos cientos de metros después del corte, es decir, en la zona donde siguen trabajando las máquinas. La reincorporación es el punto crítico de cada noche, y es ahí donde la señalización y la prudencia hacen más falta.

Mientras tanto, la recomendación es la de siempre y no por repetida deja de ser cierta: salir con margen, respetar la señalización y no fiarse del itinerario de la noche anterior. La calzada principal debería recuperar la normalidad, si nada se tuerce, a las 06:00 del viernes 6 de noviembre. Hasta entonces, tres madrugadas de desvíos entre la salida 24 y la salida 25, con el tercer carril como horizonte y la incertidumbre del calendario como única certeza.