El aceite de oliva se paga en la Comunitat Valenciana un 30% por debajo de los costes, según denuncia LA UNIÓ Llauradora al inicio de campaña. La organización reclama al Gobierno una ayuda directa de 400 euros por hectárea y la retirada del 20% de la producción para sostener los precios en origen. La alerta llega en el arranque de una campaña con buenas perspectivas de cosecha en el olivar valenciano.
Qué pide LA UNIÓ: 400 euros por hectárea y retirar el 20% de la producción
La advertencia de la organización no se queda en el diagnóstico. Considera que el precio en origen no cubre la estructura de costes de las explotaciones y por eso plantea medidas concretas que debería adoptar el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
El punto de partida es una paradoja conocida en el olivar: la campaña arranca con buenas perspectivas de cosecha, pero esa producción no se traduce en rentabilidad para quien la cultiva. La organización sitúa el precio en origen un 30% por debajo de los costes de producir.
- Una ayuda directa de 400 euros por hectárea, para compensar el desfase entre lo que cuesta producir y lo que se paga en origen.
- La retirada del 20% de la producción, con el fin de ajustar la oferta disponible y sostener las cotizaciones.
- La interlocución con el Gobierno central, al que la organización traslada la propuesta para su articulación.
La retirada de producto del mercado es uno de los instrumentos que la normativa comunitaria contempla para episodios de crisis de precios. No es una herramienta nueva: se activa cuando la abundancia de oferta hunde las cotizaciones por debajo de los umbrales de rentabilidad.
La propuesta de LA UNIÓ se formula por superficie cultivada, no por volumen producido. Es decir, la ayuda de 400 euros se calcularía sobre cada hectárea de olivar, con independencia del rendimiento de la parcela. Esa fórmula protege especialmente a las explotaciones de secano y de baja producción, las más expuestas cuando el precio cae.
Por qué una buena cosecha no se traduce en rentabilidad

El mecanismo es sencillo de explicar y difícil de romper. Cuando la cosecha es abundante, la oferta crece, y si la demanda no acompaña, el precio que llega al agricultor cae. Si al mismo tiempo los insumos —fertilizantes, gasóleo, electricidad, mano de obra— mantienen su nivel, el margen desaparece.
El olivar valenciano se reparte entre Castellón, Valencia y Alicante, con un peso importante del cultivo en secano (el que depende solo del agua de lluvia, sin riego) en comarcas de interior. Son explotaciones pequeñas y medianas, muchas familiares, con poca capacidad para negociar el precio de una cosecha que se vende en su mayor parte a granel.
Una campaña con buena cosecha puede ser un mal año para el olivicultor si el precio en origen se queda un 30% por debajo de los costes.
La organización insiste en que el problema no es la cantidad, sino la formación del precio en el primer eslabón de la cadena. Es ahí donde reclama la intervención pública.
A quién afecta: el olivar de interior y las comarcas que dependen de él
El impacto se mide en las cuentas de las explotaciones, pero también en el territorio. Un precio que no cubre costes desincentiva el cuidado del olivar, sobre todo en las parcelas menos productivas y en municipios donde el cultivo es una de las pocas actividades que sostiene empleo. La recolección arranca en estas semanas y con ella la decisión de cada productor sobre qué hacer con su aceituna.
El eslabón siguiente, las almazaras y cooperativas, también nota el efecto. Con precios bajos en origen, el valor que se reparte en la cadena se comprime en la base, y las instalaciones industriales del medio rural ajustan compras y almacenamiento.
Hay un riesgo conocido a medio plazo: abandono de fincas, menor inversión en modernización y más dificultades para el relevo generacional (la incorporación de jóvenes que sustituyan a los agricultores que se jubilan) en las comarcas de interior.
Por el momento, no hay respuesta confirmada de el MAPA a las dos demandas. La organización mantiene su petición de la ayuda de 400 euros por hectárea y de la retirada del 20% de la producción, pendiente de que el ministerio se pronuncie.
🚜 Ficha de la convocatoria
- Convoca: LA UNIÓ Llauradora, en la Comunitat Valenciana.
- Reivindicaciones principales: ayuda directa de 400 euros por hectárea y retirada del 20% de la producción de aceite de oliva.
- Destinatario: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y Gobierno central.
- Respuesta de la administración: pendiente de confirmación oficial.
- Próximos pasos: sin movilización anunciada por el momento.
Claves del Mundo Rural
- 📌 Lo que debes saber: LA UNIÓ sitúa el precio del aceite de oliva valenciano un 30% por debajo de los costes de producción.
- 👥 A quién afecta: a los olivicultores de Castellón, Valencia y Alicante, en su mayoría pequeños productores de secano.
- ⏭️ Qué consecuencias puede traer: si el precio no se recupera, crece el riesgo de abandono de fincas y de falta de relevo.

