Arcadi España rechaza el fondo de nivelación y sitúa la financiación autonómica valenciana en el centro del pulso con el PP.
El ministro de Hacienda defendió este viernes el modelo que el Gobierno planteó esta legislatura, y que ahora queda en suspenso, con una frase que ordenó todo el acto: «La financiación autonómica de los valencianos no la puede decidir el señor Feijóo». Lo dijo en Valencia, ante un auditorio con buena parte del socialismo valenciano en primera fila y a tres semanas del 29-N.
El fondo de nivelación que España defendía y ahora rechaza
El desayuno informativo de Nueva Economía Fórum, conducido por Amparo Piqueres y presentado por la ministra de Ciencia y Universidades y secretaria general del PSPV, Diana Morant, dedicó buena parte del coloquio a la reforma de las cuentas autonómicas. Ahí llegó el giro. El fondo de nivelación —la herramienta que compensa a las comunidades con menor financiación por habitante— lo defendía España cuando formaba parte del gobierno del Botànic. Ahora lo rechaza: «No tiene sentido si vas a tener ahora una solución en los ingresos y la deuda».
Las cifras funcionaron como argumento político. España puso número a lo que, a su juicio, no ocurriría con un gobierno de derechas: 21.000 millones de euros para el conjunto de las comunidades autónomas y 3.669 para la Comunitat Valenciana. «Tenemos que ser conscientes de eso», advirtió. Traducido: cada euro del próximo modelo depende de quién esté en La Moncloa tras el 29 de noviembre.
El reproche no apuntaba a Feijóo, sino al president de la Generalitat Valenciana. Juanfran Pérez Llorca rechaza la propuesta del Ejecutivo y el ministro le pidió «creerse el cargo» y no esperar «que un señor desde la calle Génova le diga lo que tiene que hacer». Un día más, la financiación autonómica valenciana se dirimió en clave de jerarquías internas del PP.
El modelo aún no tiene texto articulado. España aseguró que será «el modelo progresista» y que lo planteará «en los primeros meses del año que viene» si el PSOE vuelve a gobernar. No hay borrador público, ni calendario en las Corts Valencianes (el parlamento autonómico, con 99 escaños), ni votación anunciada. La promesa es política; el documento, todavía, una intención.
Rechazar hoy el fondo de nivelación y prometer el modelo mañana es la misma operación: ganar tiempo mientras la Generalitat sigue sin saber cuánto recibe.
De la financiación a Vox: el acto también fue campaña

La campaña atravesó el desayuno de lado a lado. «Parece que el redactor del programa electoral del PP es Vox», dijo, antes de elevar el tono: «Es la primera vez que un partido extremista puede llegar a gobernar y eso tiene que ser una señal de alerta para los demócratas». La advertencia señala al pacto que sostiene al Consell de Pérez Llorca, donde Vox gobierna en coalición con el PP.
Hubo también hueco para las infraestructuras. Sobre la dimisión de Óscar Puente, sostuvo que demuestra que «se puede confiar en la política» y que «las responsabilidades se asumen». España defendió que el país «no puede permitirse dos accidentes de alta velocidad» y situó la inversión en alta velocidad y Cercanías como «prioridad del gobierno progresista» si los ciudadanos le dan su confianza en las urnas. Un compromiso sin cifra.
El Escenario Valenciano
En la Generalitat, el debate llega con el Consell de PP y Vox ya consolidado y con una mayoría que no necesita a nadie más para tumbar cualquier propuesta del Ejecutivo central. Pérez Llorca mantiene el rechazo al modelo con el aval de Génova, que ha convertido la financiación en una de sus banderas de campaña. La oposición juega en dos tableros: el PSPV usa el altavoz de Morant para exigir que la Generalitat cifre lo que deja de ingresar; Compromís reclama bilateralidad y recuerda que la infrafinanciación valenciana es una queja sostenida por gobiernos de distinto signo.
La dimensión nacional decide. Los 21.000 millones y los 3.669 solo existen si el próximo Ejecutivo mantiene la senda de ingresos y una solución para la deuda; si no, la Generalitat tendrá que elegir entre el fondo de nivelación que hoy rechaza y un modelo que aún no está escrito. En el Congreso, el PP ha hecho de la financiación un argumento de oposición frontal y Vox lo ha elevado a condición de coalición. La paradoja valenciana es la de siempre: una de las comunidades que más depende del dinero estatal llega a la negociación con menos margen político.
El calendario manda. El 29-N decidirá quién redacta el modelo. Si gana el PSOE, España promete texto «en los primeros meses del año que viene», es decir, ya en 2027 y con las Corts Valencianes en plena actividad legislativa. Si gana el PP, la Generalitat tendrá que explicar, como sostiene el ministro, por qué renuncia a 3.669 millones en nombre de una reforma que Feijóo tampoco ha detallado. Mientras, los presupuestos autonómicos seguirán cuadrando con las mismas entregas a cuenta.
Ficha del Caso
- El caso: El ministro de Hacienda, Arcadi España, rechaza en València el fondo de nivelación que defendió en la etapa del Botànic y condiciona la financiación autonómica valenciana al resultado del 29-N.
- Datos importantes: 21.000 millones para el conjunto de las comunidades autónomas y 3.669 para la Comunitat Valenciana; el modelo sigue sin texto articulado y no llegaría, como muy pronto, hasta los primeros meses de 2027.
- Resumen: El pulso entre la Generalitat y el Gobierno central traslada la financiación a la campaña electoral y deja a los valencianos sin cifras definitivas hasta después de las urnas.

