María Corina Machado avaló el jueves 5 de noviembre declarar vacante la presidencia de Venezuela y convocar elecciones en 2027. Lo hizo en una declaración dirigida a la Cumbre Iberoamericana de Madrid, y el plan toca intereses españoles de lleno: Edmundo González vive en España y Repsol mantiene activos de gas en el país.
La líder opositora, premio Nobel de la Paz, regresó a Caracas en octubre tras diez meses de exilio y desde entonces empuja una agenda de transición que ahora se alinea con la hoja de ruta del Departamento de Estado. Vamos por partes, porque el detalle importa: no estamos ante una declaración de intenciones, sino ante un calendario con fechas.
Qué significa declarar vacante la presidencia de Venezuela
El plan tiene tres peldaños. El primero es la renovación del Tribunal Supremo de Justicia antes de que termine 2026. El segundo, la creación de un nuevo Consejo Nacional Electoral. El tercero es el que de verdad mueve el tablero: que la presidenta interina, Delcy Rodríguez, declare la vacante y convoque comicios en un plazo de seis meses. Ningún plazo depende solo de Caracas, y ahí está la clave.
Machado lo justificó sin rodeos: ‘Ante la prolongada situación de facto que atraviesa nuestro país, avalamos este plan como vía razonable para avanzar hacia la plena recuperación del orden constitucional’. La cita es literal, del comunicado difundido el 5 de noviembre. Detrás hay un cálculo político: sin aval opositor, la vacante sería papel mojado.
Rodríguez gobierna en interinidad bajo presión de Washington desde la captura de Nicolás Maduro, recluido en una prisión de Nueva York a la espera de juicio por cargos que incluyen narcoterrorismo. Ha dicho que los comicios se regirán por el mandato constitucional con un árbitro electoral renovado, pero no puso fecha. El canciller Oliver Blanco estuvo en Madrid representándola.
El aval de la oposición transforma una propuesta estadounidense en un calendario con plazos que ya nadie puede ignorar.
Por qué la vacante venezolana llega hasta Madrid
España no es un espectador cualquiera. Edmundo González, a quien el Congreso reconoció en septiembre de 2024 como presidente electo mediante una proposición no de ley, reside en España, y esa condición convierte a Madrid en parada obligatoria de cualquier negociación. La diplomacia española se mueve entre dos aguas: sostener la presión europea y no perder pie en una transición que puede reabrir un país entero.
Hay más. Repsol mantiene junto a Eni el proyecto de gas Cardón IV, uno de los principales yacimientos del país, y una sociedad mixta con Petróleos de Venezuela en la faja del Orinoco. Las rutas aéreas entre Madrid y Caracas son la principal conexión de Venezuela con Europa. Y sigue sobre la mesa una deuda pendiente con compañías españolas que solo un Gobierno reconocido internacionalmente permitiría reclamar con garantías.
En ese contexto se entiende la videoconferencia que Machado mantuvo con Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, quien respaldó la convocatoria urgente de elecciones. Es un dato, no una postura: la oposición venezolana busca interlocutores en todas las instituciones españolas.
El precedente de 2019 y lo que España aprendió
Conviene recordar que esta película ya se proyectó una vez. En enero de 2019, más de medio centenar de países, España entre ellos, reconocieron a Juan Guaidó como presidente encargado. La fórmula no derribó a Maduro y el reconocimiento se fue apagando entre fotos y comunicados. Siete años después, la vacante llega por otra vía: no la de la calle, sino la de un calendario tutelado desde Washington.
La lección para España es doble. Primero, que el reconocimiento sin control del terreno se agota. Segundo, que la reconstrucción de Venezuela no se decide solo en el palacio de Miraflores: se decide en el gas, en la deuda exterior, en las rutas aéreas y en la seguridad jurídica que ninguna empresa dará por hecha hasta ver firmado un marco estable. La comunidad venezolana en España es la otra cara de esa moneda.
Qué conviene seguir desde ahora: si la renovación del tribunal venezolano se prodduce antes del 31 de diciembre de 2026, si el nuevo árbitro electoral se constituye sin boicot y si Rodríguez fija por escrito la fecha de los comicios. Cada uno de esos hitos moverá posiciones en Bruselas y, de rebote, en Madrid.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: Machado avala el plan de Estados Unidos para declarar vacante la presidencia de Venezuela y convocar elecciones en 2027, con renovación previa del Tribunal Supremo.
- Datos importantes: El plan exige nuevo Consejo Nacional Electoral y comicios en seis meses; Maduro fue capturado el 3 de enero de 2026; Repsol opera gas en Cardón IV junto a Eni.
- Resumen: España acoge a Edmundo González y tiene intereses energéticos y de deuda en Venezuela, así que la transición condiciona su diplomacia y a sus empresas.
