El Banco de Alimentos de Ourense entra bajo mínimos y se juega el reparto de Navidad en la Gran Recogida del 13 y 14 de noviembre

La entidad repartirá este año unos 240.000 kilos, lejos de los más de 50.000 que solía tener en reserva al arrancar el calendario. Necesita leche, conservas y voluntarios para dos días decisivos.

El Banco de Alimentos de Ourense afronta la Navidad con 29.000 kilos en almacén y sin colchón para enero.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Banco de Alimentos de Ourense (BAO) llega al reparto navideño con 29.000 kilos de víveres; este ejercicio repartirá unos 240.000 kilos.
  • ¿Quién está detrás? Una red de casi 50 entidades colaboradoras que atiende a unos 3.000 hogares de la provincia, con la Gran Recogida del 13 y 14 de noviembre como última bala.
  • ¿Qué impacto tiene? Sin donaciones no habrá reparto de Navidad ni abastecimiento en el primer trimestre; la entidad pide alimentos, voluntarios y aportaciones económicas.

Un almacén con 29.000 kilos para 3.000 hogares

Las estanterías del almacén lo dicen antes que cualquier informe. Quedan 29.000 kilos de víveres, y el reparto de Navidad se llevará por delante esa última reserva. Después, nada.

«Estamos bajo mínimos, no tenemos productos suficientes para el reparto de Navidad», admite la coordinadora de la entidad, Natalia González Valencia. Y añade, sin adornos: «Se me rompe el corazón. Las estanterías están vacías y eso significa familias que no van a recibir productos».

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El mapa que hay detrás de esas estanterías es el de 3.000 hogares vulnerables de la provincia de Ourense, atendidos a través de casi 50 entidades colaboradoras. Esa red también ha menguado: falta relevo voluntario y se han perdido ayudas que antes sostenían el circuito.

Los números explican el vértigo. Este ejercicio el banco repartirá unos 240.000 kilos de alimentos, muy lejos de las campañas en las que se arrancaba con más de 50.000 kilos de remanente guardados. A eso se suma la escalada de precios de la cesta básica la menor entrada de excedentes agrarios y la desaparición del fondo europeo FEAD tras la implantación de las tarjetas monedero.

Un almacén vacío en noviembre no se nota en las estadísticas: se nota en enero, cuando la red asistencial no tiene de dónde tirar.

Dos días para llenar el almacén

La respuesta tiene fecha: viernes 13 y sábado 14 de noviembre. La Gran Recogida instala su punto de recepción en San Cibrao das Viñas y busca, sobre todo, leche, conservas y productos de Navidad. También necesita manos. La entidad reclama voluntarios y recuerda que las donaciones monetarias permiten comprar en función de lo que falte en cada momento. Se puede colaborar a través de su web o en el teléfono 988 24 23 44.

Ayer, 6 de noviembre, el almacén recibió una visita política. Acudió Miguel Santalices, candidato del PP al Senado por Ourense, que realizó una donación y anunció que entregará a la entidad la recaudación de su próximo libro. La organización mantiene, en paralelo, el llamamiento a donantes anónimos, empresas y colectivos de la provincia.

El contexto no es solo local. La sustitución del FEAD por tarjetas monedero trasladó la ayuda a un formato distinto y dejó a las entidades con menos margen para acumular producto físico. Lo que se ve en Ourense es la otra cara del cambio: menos stock, más compra sobre la marcha y una red que hace de amortiguador entre la administración y las familias que llegan a fin de mes con el frigorífico justo.

El Laboratorio Gallego

Cada otoño, cuando la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela) y el Parlamento de Galicia (la cámara unicameral de 75 deputados) discuten las cuentas públicas, la pobreza alimentaria vuelve al debate presupuestario. Lo hace con el PPdeG en el Gobierno autonómico, el BNG como primera fuerza de la oposición y el PSdeG en tercera posición, cada formación con su propia lectura de cuánto debe cubrir la administración y cuánto el tercer sector. El caso de Ourense no cierra esa discusión: la aterriza. La red asistencial de la provincia más envejecida de Galicia, según el IGE, reconoce que no tiene colchón, y eso traslada la pelota al calendario. Primero la recogida. Después, el reparto.

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La lectura nacional también existe. El diseño de las tarjetas monedero es una decisión de alcance estatal, y su efecto se mide en provincias como Ourense, donde la dispersión encarece la logística y la despoblación reduce la base de voluntarios disponibles. Nadie discute el objetivo del cambio de modelo. Se discute su resultado sobre el terreno. La incógnita es si dos días de recogida pueden reponer lo que antes se acumulaba durante meses de excedentes y campañas. Si la respuesta es no, el primer trimestre de 2027 empezará sin red en el interior de Galicia, y ese es un problema que ninguna administración querrá explicar en enero.

Ficha del Caso

  • El caso: El Banco de Alimentos de Ourense llega al reparto navideño con 29.000 kilos, sin reserva para el primer trimestre, y fía su suerte a la Gran Recogida del 13 y 14 de noviembre.
  • Datos importantes: 29.000 kilos en almacén; unos 240.000 kilos repartidos este ejercicio; más de 50.000 kilos de remanente en campañas anteriores; 3.000 hogares y casi 50 entidades colaboradoras; punto de recepción en San Cibrao das Viñas; contacto 988 24 23 44.
  • Resumen: Sin leche, conservas, productos navideños y voluntarios, la entidad no cubrirá el reparto de Navidad ni enero; el caso muestra el efecto de las tarjetas monedero sobre la red asistencial gallega.
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