La Guardia Civil ha detenido a un pirotécnico con 400 kilos de explosivos almacenados sin autorización en el casco urbano de Faura (Valencia), según el comunicado difundido por el Instituto Armado. El hombre está investigado por dos presuntos delitos: depósito de explosivos y otro contra la seguridad colectiva.
Qué ha encontrado la Guardia Civil en el casco urbano de Faura
El material es de naturaleza pirotécnica y estaba acumulado dentro del núcleo urbano de la localidad. La Benemérita cifra el volumen en unos 400 kilos. No contaba con las medidas de seguridad que la normativa exige para guardar sustancias de este tipo, ni con la autorización preceptiva.
La pirotecnia es una actividad regulada: el material debe permanecer en instalaciones habilitadas, con condiciones de seguridad y control documental. La Guardia Civil sostiene que en este caso no se respetaban ni las medidas ni la autorización exigida, y subraya la ubicación. La acumulación estaba en el casco urbano, no en un recinto aislado.
El material no estaba en un polvorín habilitado.
La actuación terminó con la detención del operario, que desarrollaba su actividad en el sector de la pirotecnia. Estos son los datos que el Instituto Armado ha confirmado hasta ahora:
- La detención de un pirotécnico en Faura (Valencia).
- El almacenamiento de unos 400 kilos de material pirotécnico.
- La ubicación del material: el casco urbano de la localidad.
- La ausencia de autorización y de medidas de seguridad.
- Dos presuntos delitos: depósito de explosivos y contra la seguridad colectiva.
La Guardia Civil sitúa unos 400 kilos de material pirotécnico en pleno casco urbano de Faura, sin autorización ni medidas de seguridad.
Los dos delitos que se le atribuyen y el antecedente de Castellón
El detenido queda como investigado (la persona sobre la que recaen indicios, figura que antes se denominaba imputado) por dos presuntos delitos. Uno es el depósito de explosivos; el otro, contra la seguridad colectiva. Ninguno de los dos está juzgado: no existe sentencia ni condena firme, y la presunción de inocencia se mantiene intacta.
El Instituto Armado no detalla en su nota qué peso atribuye a cada uno de los dos tipos penales ni concreta qué productos pirotécnicos se intervinieron.
A ese expediente se suma un antecedente que el propio comunicado recoge: al detenido le constaba una infracción similar en la provincia de Castellón. La nota no precisa la fecha de aquel episodio ni su desenlace administrativo o judicial.
Cómo arrancó la investigación y qué queda por confirmar
El punto de partida fue una sospecha. La Guardia Civil trabajaba con la hipótesis de que un operario de pirotecnia pudiera estar almacenando material de forma clandestina y de que ese material podría haberse adquirido de manera irregular. Con esa premisa se desplegaron seguimientos, actuaciones, y comprobaciones que llevaron a localizar el depósito y a detener al hombre.
La investigación sigue abierta y el Instituto Armado no ha precisado si el detenido ha pasado ya a disposición judicial. Las diligencias (el atestado, el documento policial que recoge las primeras actuaciones) se remiten al juzgado que asuma la causa, conforme al procedimiento habitual.
Por ahora no hay más confirmaciones oficiales que las contenidas en el comunicado. El detenido mantiene la condición de investigado, no de condenado. La instrucción (la fase del proceso penal en la que el juez investiga los hechos) queda en manos del juzgado competente.

