Durante este verano, puedes disfrutar del sol sin poner en riesgo la salud de tu piel. Existe una técnica que puede ayudar a potenciar el efecto del protector solar y esto es clave para cuidar el bienestar del cutis. Durante los últimos años, se ha hablado mucho sobre la importancia del uso de protección solar, sin embargo estos productos requieren de un uso adecuado para aprovechar al máximo su efecto.
Existen algunos trucos que ninguna persona debe dejar pasar por alto para que el factor de protección solar sea completamente efectivo y no se disminuyan esos niveles de seguridad que proporcionan las cremas, geles, aerosoles y demás presentación de bloqueadores de los rayos UV. Aquí te damos los tips que necesitas saber inmediatamente.
Esta es la técnica para prolongar la protección solar

La técnica más recomendada para que la protección solar dure un largo periodo de tiempo es reaplicar el protector cada 2 horas incrementar la frecuencia en aquellos momentos que hay sudoración excesiva o nos encontramos nadando. Para determinar el tiempo adecuado de reaplicación, es necesario tomar en cuenta varios factores. En primer lugar, debes saber cuál es el factor de protección solar (FPS) de tu protector, aquellos son de 30 o más suelen brindar más tiempo de seguridad.
También es necesario conocer tu tipo de piel, pues si tienes un cutis graso o propenso al acné, es probable que requieras una replicación más frecuente. Además, si el sol es demasiado intenso, lo mejor será incrementar la cantidad de reaplicación para evitar quemaduras. También debes considerar el tipo de producto, debido a que algunos secan de forma más sencilla en la piel, mientras que otros son mucho más líquidos, de modo que pueden caerse fácilmente.
¿Cuál es la técnica para aplicar mi protección solar correctamente?

Para tener una buena protección contra el sol es importante tener una buena técnica para aplicar muy bien el producto. Lo primero es tener la piel completamente seca, debido a que el sudor y el agua pueden diluir la crema o gel. Además, debes aplicar una cantidad generosa de producto, de modo que todas las áreas expuestas al sol queden completamente cubiertas, esto incluye el rostro, el cuello, las orejas, las manos y los pies.
Además, es necesario que busques otros métodos para protegerte del sol. Busca lugares con sombra para evitar una exposición directa, usa sombreros y gafas, y elige ropa protectora que evite la llegada directa de los rayos UV a tu piel, esto reducirá el riesgo de quemaduras solares.
