Teherán desmiente a Trump y desmonta su relato sobre los ataques cancelados

Teherán asegura que solo mantiene contactos con Omán para gestionar el paso por el estrecho de Ormuz y descarta cualquier conversación directa con Washington. El crudo cae más de un 4 % en la apertura asiática tras el anuncio de Trump.

Irán ha desmentido este lunes que existan negociaciones directas con Estados Unidos y ha dejado claro que sus únicos contactos son con Omán para gestionar el estratégico estrecho de Ormuz. La afirmación contradice la versión ofrecida ayer por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien había anunciado que las conversaciones comenzarían esta misma tarde tras haber cancelado, según dijo, un ataque masivo contra el régimen islámico.

El cruce de declaraciones llega en un momento de máxima volatilidad en la región. El precio del petróleo West Texas Intermediate cayó un 4,7 % en la apertura asiática, hasta los 80,72 dólares por barril (unos 69,99 euros), después de que Trump informara del inicio de las negociaciones. La guerra entre Washington y Teherán comenzó el 28 de febrero de 2026 y, tras meses de calma relativa y esporádicos contactos diplomáticos, las hostilidades se habían recrudecido el mes pasado.

La versión de Trump: negociación inminente y ataque cancelado

Trump dijo a los periodistas a bordo del Air Force One que había decidido frenar un ataque que, según sus propias palabras, habría sido «el mayor desde la Segunda Guerra Mundial». Aseguró que tanto Irán como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Qatar le habían pedido que no ejecutase la ofensiva. «Ahora lo que estamos haciendo es hablar con ellos en forma de negociación. Empieza mañana por la tarde», declaró el domingo el presidente estadounidense sin precisar el lugar ni los participantes.

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El mandatario estadounidense vinculó esas futuras conversaciones a dos cuestiones clave: la gestión del estrecho de Ormuz, ruta vital para el suministro energético global, y la desnuclearización de Irán. Washington acusa a Teherán de buscar la bomba atómica, algo que la república islámica siempre ha negado, insistiendo en que su programa nuclear es exclusivamente civil.

El desmentido de Teherán: «Solo hablamos con Omán»

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, fue tajante durante la rueda de prensa semanal celebrada este lunes: «Actualmente no estamos negociando con Estados Unidos. Nuestras negociaciones son con Omán para asegurar el paso por el Estrecho de Ormuz». Además, los medios iraníes negaron que Teherán hubiera solicitado a Trump que no atacara.

La versión de Washington choca con la de Teherán: mientras Trump dice que las conversaciones empiezan hoy, Irán afirma que no hay ningún contacto directo.

Irán ha confirmado que está cerca de cerrar un acuerdo con Omán para una nueva ruta que atraviese el estrecho, una solución que pretende respetar los derechos soberanos de ambos países. Baqaei insistió, no obstante, en que ese entendimiento no equivale a la reapertura total de la vía marítima. «No estamos hablando de reabrir el estrecho, sino de una ruta aceptable para ambas partes», matizó.

La disputa sobre quién controla el paso ha sido el detonante del repunte de la violencia. Antes del conflicto, la libre circulación era la regla; durante la guerra, Irán cerró el estrecho y ahora exige mantener el control y cobrar peajes, algo que Estados Unidos rechaza de plano. El domingo, un petrolero frente a las costas de Omán reportó haber oído una explosión cercana, lo que subraya la inestabilidad del corredor marítimo.

El impacto del pulso por el estrecho de Ormuz para España y Europa

Para España, la tensión en el estrecho de Ormuz no es un asunto lejano. Cerca del 20 % del crudo que importa la UE atraviesa esta vía, y cualquier interrupción prolongada dispara los precios de la energía y pone en riesgo la seguridad de suministro. El desplome del West Texas Intermediate tras el anuncio de una posible negociación muestra cuánto pesa la diplomacia en los mercados, pero también refleja la fragilidad del escenario: un nuevo incidente podría devolver la volatilidad en horas.

El Gobierno español ha seguido la crisis con preocupación y ha defendido en los foros europeos la necesidad de diversificar rutas y proveedores. Mientras la diplomacia de ida y vuelta mantiene en vilo al mercado energético, las empresas españolas con intereses en Oriente Medio observan cada movimiento en el estrecho con la certeza de que la próxima noticia puede cambiarlo todo.

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Lo esencial

  • 📌 ¿Qué ha ocurrido? Irán ha desmentido a Trump y ha asegurado que no hay negociaciones directas con EE.UU., sino solo conversaciones con Omán sobre el estrecho de Ormuz.
  • 👤 ¿Quiénes están implicados? El presidente estadounidense Donald Trump y el portavoz de Exteriores iraní Esmaeil Baqaei, junto a los mediadores omaníes, saudíes, emiratíes y cataríes mencionados por Trump.
  • ⏭️ ¿Qué pasa ahora? La incógnita sobre la negociación directa mantiene los mercados a la expectativa; mientras, Omán e Irán avanzan en un acuerdo técnico que no implica la reapertura inmediata del estrecho.