Evita el 95% de los virus con yogures y hierbas para activar tu sistema inmunitario

Un sistema inmunitario en correcto funcionamiento es la mejor defensa contra los virus, y para ello es necesario mantener un estilo de vida que lo fortalezca. Es por eso que aquí te explicamos la importancia y cómo hacerlo.

Los virus se han convertido en un tema recurrente cada vez que hablamos de salud, prevención y bienestar, y no solo porque formen parte de nuestro entorno, sino porque siguen siendo una de las principales amenazas silenciosas para el organismo. En una conversación reciente con el inmunólogo Alfredo Corell, quedó claro que, más allá de los tratamientos o las modas, el verdadero escudo frente a los virus está en un sistema inmunitario que funcione como debe. Y para lograrlo, el estilo de vida, la alimentación, el descanso y el movimiento diario pesan más de lo que solemos imaginar.

En esa misma línea, Corell desgranó cómo operan las defensas del cuerpo y por qué a veces sentimos que enfermamos “de la nada”. Según explicó, la inmunidad se sostiene sobre tres barreras fundamentales que trabajan en conjunto para frenar la entrada de los virus. Lo interesante de su visión es que no se limita a lo clínico, sino que vincula estas barreras con acciones concretas que cualquiera puede adoptar para reforzar su salud. Desde consumir yogur por sus probióticos hasta entender por qué un sueño reparador nos hace menos vulnerables, su enfoque mezcla ciencia y hábitos cotidianos con una claridad que invita a repensarlo todo.

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Alimentación práctica y mitos que entorpecen la defensa

“Los probióticos del yogur son fundamentales”. Fuente: Freepik

Uno de los puntos clave de la entrevista fue la relación entre la alimentación y la capacidad del cuerpo para enfrentarse a los virus. Corell puso especial énfasis en los probióticos, presentes en algo tan cotidiano como el yogur. Consumirlos a diario puede mejorar la microbiota intestinal, un componente directamente relacionado con la fortaleza de nuestra inmunidad. También mencionó el papel de ciertas hierbas y alimentos naturales que ayudan a mantener ese equilibrio, aunque recordó que nada funciona por sí solo si no forma parte de un hábito sostenido.

Además, desmontó ideas que se repiten cada invierno, como la supuesta eficacia de la vitamina C para curar resfriados. Según el inmunólogo, este tipo de creencias puede generar falsas expectativas y hacernos olvidar lo que verdaderamente importa, como una rutina estable de descanso, ejercicio moderado, manejo del estrés y una dieta rica en alimentos frescos, cosas con las que el cuerpo puede plantarle cara a los virus de una manera real y duradera.