El juicio del Caso Koldo acomete el final con 40 testigos: Hidalgo, José Ruz y la UCO

Este martes a partir de las diez de la mañana comenzarán a pasar por la silla de testigos del Alto Tribunal en el primer juicio del Caso Koldo. Tras un descanso de seis días, todos los citados que faltan por declarar pasarán por el Supremo en apenas 3 días.

Este 21 de abril hay previstas 11 declaraciones, entre ellas las de Piedad Losada, secretaria de Aldama, Ana María Aranda, secretaria del ministerio con Ábalos y Juan Ignacio Díaz Bidart, ex jefe de Gabinete de la ex ministra de Industria Reyes Maroto. Ya por la tarde comparecen Javier Hidalgo, CEO de Globalia, propietaria de Air Europa, Rafael Pérez, ex secretario de Estado de Seguridad y Rubén Villalba, comandante de la Guardia Civil, apartado de sus funciones por el momento. Esta ronda de testificales serán solo el primer plato de esta semana.

El miércoles están citados a declarar Ricardo Mar, ex jefe de Gabinete de Ábalos en el ministerio y actual secretario de Paradores, Mariano Moreno, antes gerente del PSOE y ahora presidente de ENUSA, Celia Rodríguez Alonso, secretaria adscrita a la Secretaría de Organización del PSOE; Carlos Moreno, director del gabinete de María Jesús Montero en Hacienda; el empresario José Ruz, acusado de pagar mordidas a la trama a cambio de la adjudicación de obras públicas, y Pedro Saura, ex secretario de Estado de Infraestructuras y actual presidente de Correos.

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El miércoles por la tarde será el turno para otros cuatro testigos, entre ellos las dos caras visibles de la empresa Soluciones de Gestión, en el centro de la trama por haber vendido mascarillas por 53 millones de euros, Juan Carlos Cueto y José Ángel Escorial.

El jueves, día 23, hay siete declaraciones previstas, entre ellas las de las tres auditoras del MITMA tras la salida de Ábalos o la de la perito caligráfica que dictaminó que la letra de Koldo en los papeles sobre las adjudicaciones de obras que Aldama entregó al Tribunal pertenecía a Koldo García.

Por la tarde, también declararán otros dos peritos propuestos por las defensas y cuatro agentes de la Sección de Criminalística (Secrim) de la Guardia Civil, aunque es de esperar que si sus declaraciones van a ir en el mismo sentido, se acorte su comparecencia.

El lunes 27 de abril llega otro de los momentos importantes del juicio con las declaraciones de siete agentes de la UCO que llevaron todo el peso de la investigación. Sus declaraciones son importantes, porque al ser agentes de la ley están consideradas como testimonios objetivos, sin carga opinativa.

El miércoles 29 de abril el juicio tendrá su plato fuerte de la semana, con las declaraciones de los imputados por el orden que fueron citados: Víctor de Aldama, Koldo García y José Luis Ábalos. Como se esperan declaraciones largas el Tribunal Supremo también ha habilitado la sesión de tarde, a partir de las 15.30 horas. El día 30 de abril se destinará a la presentación de pruebas documentales e informes de las partes. Si este día no terminase el juicio el Alto Tribunal ha previsto poder continuarlo el 5 de mayo.

Será importante escuchar la declaración de Rafael Pérez, ex número 2 de Marlaska en Interior, para aclarar el encargo de las mascarillas de Interior, por 3,6 millones de euros, algo que hasta el momento no ha quedado suficientemente explicado. Como Pérez no figura como investigado en ninguna otra causa comparece sin abogado y con la obligatoriedad de contestar a todas las preguntas de Fiscalía, acusación popular y la defensa de los investigados. Rafael Pérez conoce perfectamente la ley porque es juez de carrera y además está adscrito a la Presidencia del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

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Rafael Pérez salió del Gobierno el pasado mes de junio coincidiendo con dos circunstancias diferentes: la campaña de descrédito contra las investigaciones de la UCO y el teniente coronel de la unidad, Antonio Balas, y el polémico contrato de 16 millones de balas para la Policía Nacional, que se mantuvo con una empresa israelí y que desde presidencia del Gobierno se intentó cancelar sin éxito.

También será importante, si se produce, la declaración del comandante Villalba de la Guardia Civil. Villalba está acusado de dotar de teléfonos móviles seguros a Koldo García. Fue detenido en marzo de 2024, por sus compañeros de Asuntos Internos, poco después de que estallase el Caso Koldo. Fue puesto en libertad y suspendido de sus funciones hasta ahora, por lo que su traslado previsto a la embajada en Venezuela quedó paralizado. Villalba y Koldo García se conocían desde el paso del primero por la comandancia de la Guardia Civil en Vizcaya.

El caso Koldo salpica a Globalia

Las acusaciones populares esperan la declaración de Javier Hidalgo, que deberá comparecer también sin asesoría legal y con la obligación de contestar. La pregunta clave es si pagó medio millón de euros o no para conseguir favores de la trama en una bolsa de deportes a Koldo García, tal y como declaró una testigo, Leonor González Pano, ex pareja de Aldama, que habría recibido esa información del empresario. Pese a que este juicio no decide sobre el pago o no de esa supuesta comisión por el rescate de Air Europa, el juez instructor lo incluyó en sus investigaciones en su auto final previo al juicio oral, al incluir en la investigación el pago por una nota de prensa del ministerio anunciando el rescate de Air Europa. Por tanto, la pregunta será lícita.

El interrogatorio de Mariano Moreno, ex gerente del PSOE, versará sobre los pagos en metálico a Ábalos y Koldo García, al igual que las preguntas dirigidas a Celia Rodríguez. El mismo día tendrá que declarar el empresario José Ruz, a quien se le acusa de financiar un piso en la calle Miguel Ángel. La relación de Ruz con Koldo García comenzó en 2019. Fue entonces cuando José Ruz acudió al Ministerio de Transportes, que lideraba José Luis Ábalos, en busca de soluciones.

Según los informes de la investigación judicial, Ruz solicitó una reunión con el hombre de Ábalos, Koldo García, para exponer sus problemas financieros en Argelia, donde le adeudaban 14 millones de euros. Koldo le habría recomendado contactar con Víctor de Aldama, un empresario que tenía contactos en varios países para intentar recuperar esa deuda.

Koldo García habría proporcionado un teléfono «seguro» a Ruz, al que se referían como «café». Según los informes de la UCO, hablaban de “tomar café” incluso a altas horas de la noche o cuando se encontraban en localizaciones distintas, concertando a través de numerosos mensajes sus comunicaciones por esa vía: «Te llamo luego, con café, que para eso tienes el café» o «mira el café», son algunos de los mensajes en clave intercambiados por ambos.