Feijóo acusa a Sánchez de preferir sus viajes a China antes que visitar Adamuz

Feijóo denuncia que el Gobierno gasta el dinero de los ciudadanos en asesores mientras las infraestructuras del país siguen muy abandonadas.

En una sesión marcada por la tensión acumulada, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha lanzado una de las ofensivas más crudas de la legislatura contra Pedro Sánchez, centrando su discurso no solo en las sospechas de irregularidades que cercan al Gobierno, sino en lo que define como una desconexión emocional irreversible con la ciudadanía. La dureza de las palabras del líder gallego refleja un cambio de estrategia que busca golpear directamente en el flanco de la empatía gubernamental.

La intervención comenzó con un ataque frontal a la gestión de las crisis recientes. Feijóo acusó al presidente de ser implacable a la hora de recaudar impuestos pero carecer de la sensibilidad necesaria para comprender el día a día de los españoles. Según el líder del PP, el inquilino de la Moncloa vive en una burbuja de poder que le impide pisar el terreno real. “Está a años luz de ellos. Por eso ha ido más veces a China que a Adamuz o Paiporta”, sentenció desde la tribuna, subrayando una supuesta preferencia por la agenda internacional frente a las tragedias o necesidades locales de municipios que han sufrido recientemente.

La ética del gasto público bajo lupa

El discurso de Feijóo se centró especialmente en la falta de humanidad que, a su juicio, demuestra el Ejecutivo al no pedir perdón a las víctimas de diversas negligencias o crisis territoriales. El reproche fue directo y personal, acusando a Sánchez de mantener una actitud soberbia ante el sufrimiento ajeno. “¿De verdad cree que no le debe una disculpa a nadie?”, le espetó con tono severo, para luego vincular esa actitud con el uso del erario público para fines que considera inmorales en el actual contexto económico.

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El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y la portavoz del PP en el Congreso, Ester Múñoz, durante una sesión plenaria en el Congreso, a 22 de abril de 2026, en Madrid (Fuente: Agencias)

La sombra de la corrupción planeó sobre el hemiciclo cuando el presidente del PP cuestionó el destino de los fondos destinados a la seguridad y el comportamiento de ciertos miembros del gabinete. “¿De verdad cree que los españoles merecemos que con nuestro dinero de seguridad se paguen las amigas del anterior ministro de Transportes? ¿O paguemos el sueldo del ministro actual que se dedica a insultar a todo el mundo en redes sociales porque usted se lo indica?”, añadió, vinculando directamente la gestión de los recursos públicos con un comportamiento que calificó de degradante para la institución que representa.

Incompetencia y gestión de infraestructuras

La segunda parte de su intervención se apoyó en los datos macroeconómicos para intentar desmontar el relato de la recuperación económica. Feijóo hizo especial hincapié en el desmesurado crecimiento de la deuda pública, que se ha incrementado un 42% bajo el mandato actual.

El líder popular planteó una pregunta retórica que buscaba evidenciar una mala gestión de los recursos: “¿Dónde están los 500.000 millones de euros que ha incrementado la deuda pública si las infraestructuras, autovías, AVE, no funcionan?”. Esta crítica a la falta de inversión tangible se tradujo en una preocupación por la seguridad vial, afirmando que existen “millones de españoles que suben al coche temerosos de tener un accidente por el estado de las autovías”.

Para cerrar su intervención, Feijóo vinculó la ética personal con la capacidad de gestión, dibujando un panorama desolador donde la ineficacia administrativa es el único contrapeso a los escándalos políticos. “Señor Sánchez, lo único que es más vergonzoso que su corrupción es su falta de humanidad”, reiteró antes de rematar con una sentencia final sobre el estado de la inversión en España: “Usted ha tenido un récord de incremento de impuestos y de deuda pública, pero España está a la cola de la Unión Europea en inversión en infraestructuras en términos de Producto Interior Bruto”. Con este balance, el líder de la oposición dejó claro que, para su formación, el Gobierno ya no solo gestiona mal, sino que gobierna activamente contra los intereses y la dignidad de los ciudadanos.