De pequeña, en mi familia siempre se acostumbró a tener como mascotas a un perro; tuvimos varios, pero ahora de adulta, en la puerta de mi casa ha llegado un gato de meses que apenas podía moverse del hambre y la sed. ¿Dejarlo ahí, sin fuerzas… a la buena de Dios?, no me pareció una opción ni tampoco se me ocurrió. Simplemente lo tomé y le di la bienvenida a mi hogar; sin embargo miles de dudas me inundaron en ese preciso momento: ¿qué comen? ¿cómo es lo de la caja de arena?
Incluso, me llegué a preguntar si en realidad los gatos tienen 7 vidas, porque el que rescaté, definitivamente volvió a nacer y ese día recibió el nombre de «Coqui». Y como siempre debemos hacer lo correcto, decidí llevarlo a la misma veterinaria en la que atienden a mi perrita «Pluche». Allí pude conversar mejor para despejar mis dudas y te impresionará de todo lo que pude aprender sobre los gatos y su cuidado en casa.
CÓMO CUIDAR A UN GATO DE MESES: LA GUÍA PRÁCTICA PARA PRINCIPIANTES
Ya sea que te lo hayan regalado, lo adoptes o simplemente lo rescataste de la intemperie de la calle, debe conocer algunas consideraciones. En primer lugar, si el gato es de meses, la alimentación y la rutina son clave; además de la visita al veterinario para estar al día con sus vacunas, debes entender que:
- No puedes darle leche completa: algunos gatos al ser adoptados ya han pasado el proceso de destete, incluir lácteos completos, puede hacerlos intolerantes y provocar diarreas o vómitos. En caso de que no haya completado el proceso de destete, las formulaciones para bebés recién nacidos son lo más aconsejable.
- Alimentación blanda: cuando los gatos están de meses su dieta debe ser de calidad, y como aún están en proceso de masticación, lo mejor es optar por alternativas más blandas como el hígado de pollo en paté o conserva de atún natural.
- No debes bañarlos: al estar tan pequeños, los gatos de meses no deben bañarse; incluso si se han revolcado en el lodo. En su lugar, las toallas húmedas de pH neutro, son lo mejor para acicalar su pelaje.
- No pierdas ni una cita con el veterinario: este punto es muy importante, no estamos hablando de una mascota «Tamagotchi» es un ser vivo que siente y padece. Asimismo, llevar un control de las vacunas es clave para que tu gato viva sus siete vidas sin problemas.
Por su parte, la veterinaria me habló sobre los procesos de socialización. En el caso de «Coqui», lo rescaté de muy pequeño, por lo que en la actualidad es normal que me siga a todos lados, se deje apapuchar y sea todo un juguetón cargado de energía. Este aspecto también es importante, cada gato tiene una personalidad que va desarrollando según la interacción que tenga contigo.
¿TU GATO TIENE 7 VIDAS? LO QUE DICE LA HISTORIA Y LA CIENCIA
Por siglos la raza felina ha sido vinculada con el misticismo y los números de la suerte. En este caso el número 7 representaba en la antigüedad a la perfección y al notar la agilidad casi sobrenatural de estos seres para escapar de caídas mortales, se creyó por mucho tiempo que estos tenían cierto pacto con el destino. No obstante, esta no es una teoría rígida, ya que en países anglosajones el número cambia a 9 por influencia de la cultura egipcia.
Pero, en este punto es donde la ciencia nos da un freno y nos baja de la luna con el «reflejo del enderezamiento». Este reflejo es la explicación a una de las arquitecturas orgánicas más perfectas del mundo animal. Esto sucede gracias a su oído interno y una columna vertebral tan flexible que los hace capaces de girar en el aire en milisegundos para aterrizar como los de «Matrix»: de pie y sin un rasguño.
Si son 9 o 7, lo único que sé y por lo que me explicó la veterinaria es que tanto mi «Coqui» como todos los gatos del mundo solo tienen una sola vida. Por eso, cuidar de su salud es clave para prolongar su longevidad. Se dice que los gatos pueden durar hasta los 22 años con los máximos cuidados.


