Jerez tiene algo que no se puede explicar del todo hasta que se pisa, una mezcla de historia, tradición y vino que se aparece en cada rincón. No se trata solo un destino para los amantes del buen beber, es también un lugar donde las bodegas forman parte del paisaje y del día a día, espacios que cuentan historias sin necesidad de levantar la voz, y entre todas ellas, hay una que destaca con fuerza propia.
Jerez, además, sigue consolidando su prestigio con nombres que llevan décadas haciendo las cosas bien. Es el caso de Lustau, una bodega que ha sabido mantener la esencia sin renunciar a crecer y que, recientemente, ha sido reconocida como la mejor bodega de España. Un título que no llega por casualidad, sino como resultado de una trayectoria sólida y muy cuidada.
2Más de un siglo de historia que sigue creciendo
La historia de Lustau arranca a finales del siglo XIX, cuando José Ruiz-Berdejo comenzó a elaborar vino casi de forma discreta, vendiéndolo a grandes exportadoras. Con el paso del tiempo, el proyecto fue creciendo, primero de la mano de su familia y más adelante con su traslado al centro de Jerez, donde empezó a tomar forma lo que hoy conocemos.
Ese crecimiento no se ha detenido. Desde su incorporación al grupo Luis Caballero, la bodega ha seguido evolucionando sin perder su identidad. Jerez está muy presente en cada etapa de esa historia, en esa manera de entender el vino como algo ligado al territorio y a la tradición, pero también abierto a nuevos retos.

