EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Vecinos de la Comunidad de Madrid: familias con escolares, usuarios de piscinas, trabajadores de juzgados y colectivos vulnerables (mayores, embarazadas, enfermos crónicos).
- ¿Cuándo ocurre? Del 15 de mayo al 15 de septiembre de 2026. Las piscinas abren este viernes; las medidas en colegios y juzgados se activan según las temperaturas.
- ¿Qué cambia hoy? Ya puedes ir a la piscina a partir de mañana, los centros educativos pueden reajustar horarios si el calor aprieta y dispones de ayudas de hasta 500 euros para cambiar el aire acondicionado por uno más eficiente.
Madrid activa este viernes el Plan Calor 2026 con la apertura de todas las piscinas municipales y un nuevo protocolo que permite a los colegios adaptar sus horarios. La consejería de Sanidad coordina el dispositivo, que incluye desde un refuerzo en las sedes judiciales hasta una campaña de hidratación en residencias de mayores.
La inversión total para mejorar la refrigeración en edificios públicos alcanza los 21,6 millones de euros esta legislatura, un 33% más que en el curso anterior. Las medidas buscan prevenir los efectos de las olas de calor sobre los colectivos más expuestos, desde los niños en los patios escolares hasta los pacientes con dolencias cardíacas.
Piscinas desde el viernes con tarifas congeladas y descuentos de hasta el 30%
Las piscinas de verano de la región abren sus puertas este viernes y se mantendrán operativas hasta el 6 de septiembre. Las tarifas generales no varían respecto al año anterior, pero se aplican descuentos significativos: un 30% de rebaja para mayores de 65 años, menores de entre 3 y 13 años, personas con discapacidad y familias numerosas. Los menores de tres años y las víctimas del terrorismo acceden gratis.
El plan adelanta la temporada de baño en pleno mayo, una medida que en años anteriores se activaba más tarde. Para los valientes que se animen con el agua aún fresca la oferta de piscinas al aire libre está completa, aunque con aforos controlados en los momentos de mayor afluencia.
Colegios flexibles y más sombra: la receta para que las aulas no se conviertan en hornos
Los centros escolares públicos podrán reorganizar sus horarios durante los episodios de calor extremo, respetando la autonomía organizativa de cada colegio. La consejería de Educación ha aprobado que las actividades físicas y las salidas al patio se eviten en las horas centrales del día. También se podrán impartir clases en espacios exteriores con sombra cuando las temperaturas aprieten.
Además, se reforzarán elementos como toldos, estores, pérgolas y ventiladores, especialmente en las escuelas infantiles de 0 a 3 años. En este último curso, el Ejecutivo autonómico ha invertido cerca de 18 millones de euros en climatización escolar, un 33% más que el año anterior, lo que ha permitido completar 106 actuaciones en colegios.
Con 18 millones extra, las escuelas tendrán toldos y horarios flexibles, pero el aire acondicionado sigue siendo un lujo en muchas aulas.
El plan no se limita a los colegios. Las sedes judiciales contarán con revisiones de sistemas de refrigeración y equipos adicionales, con una inversión acumulada de más de 800.000 euros desde 2025. En los centros de mayores y de día se activarán protocolos específicos de identificación de usuarios de alto riesgo y se intensificará la vigilancia nocturna. La Tarjeta Sanitaria Virtual mostrará avisos de temperatura y los hospitales podrán ampliar camas si es necesario. En metro, las frecuencias subirán para reducir esperas y se vigilará la climatización de trenes. Además, desde el 10 de mayo ya se ha reforzado el operativo de incendios, que a partir del 15 de junio desplegará 480 efectivos diarios.
Mucho ventilador y poco aire acondicionado: la cuenta pendiente del plan autonómico
A pesar del refuerzo económico, la realidad de los colegios públicos madrileños sigue siendo desigual. El plan permite adaptar horarios, pero no garantiza que todas las aulas tengan sistemas de refrigeración adecuados. Según datos de la propia Comunidad, en 2025 solo la mitad de los centros disponía de algún tipo de climatización fija. Los ventiladores y toldos son un alivio temporal, pero el termómetro en muchas clases supera los 30 grados en junio y septiembre.
Ya en 2023, las olas de calor forzaron a varios ayuntamientos a adelantar el cierre escolar o a habilitar espacios alternativos. Este plan intenta evitar aquel escenario, pero el modelo de adaptación horaria es voluntario y queda en manos de cada dirección. Las familias temen que la flexibilidad se traduzca en jornadas reducidas que compliquen la conciliación.
En el ámbito doméstico, las ayudas de hasta 500 euros para cambiar el aire acondicionado por uno más eficiente siguen siendo una gota en el océano. Con un equipo de clase media que ronda los 1.500 euros, la subvención cubre solo un tercio del coste. Además, los fondos comprometidos ascienden a 392,5 millones de euros de origen europeo, pero la ejecución real todavía está lejos de esa cifra.
El verano de 2026 será el primero en el que las familias puedan acogerse a estas medidas. Aunque el plan supone un avance, la pregunta que flota en el ambiente es si los colegios estarán realmente listos cuando llegue la primera ola de calor.
