EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Residentes de Cataluña que planean hacer la compra o visitar centros comerciales.
- ¿Cuándo ocurre? El lunes 25 de mayo, festividad de la Segunda Pascua en numerosos municipios catalanes.
- ¿Qué cambia hoy? La mayoría de supermercados y grandes superficies ajustan sus horarios; algunos cierran por completo y otros abren solo en determinadas zonas. Consultar la web o la app de cada cadena es clave para evitar desplazamientos en vano.
La Segunda Pascua ( Segona Pasqua ) vuelve a ser un quebradero de cabeza para los consumidores catalanes. Aunque no es una fiesta nacional, en Cataluña muchas poblaciones suspenden la actividad comercial, y las grandes cadenas adoptan políticas dispares. Este 2026, el lunes 25 de mayo plantea la misma incógnita de cada año: ¿abre mi supermercado de confianza?
Una guía publicada por El Periódico recorre las principales enseñas y ofrece un esbozo de qué esperar. Según el diario, la decisión de abrir o cerrar depende en gran medida de la ubicación del establecimiento, y no hay una regla uniforme para todas las marcas. La información recabada apunta a que cadenas como Mercadona, Lidl o El Corte Inglés abrirán al menos parte de sus establecimientos, pero la letra pequeña está en el código postal.
En términos generales, Mercadona suele cerrar los festivos en toda España, aunque en puntos estratégicos de Barcelona y el área metropolitana algunas tiendas permanecen abiertas. Lidl mantiene abierta buena parte de su red catalana en jornadas señaladas, siempre que la normativa municipal lo permita. El Corte Inglés, en cambio, abre prácticamente todos los días del año en sus centros más emblemáticos; por ejemplo, en la Diagonal de Barcelona y en la Gran Via.
Una radiografía municipal: por qué tu barrio puede marcar la diferencia
La clave está en la regulación de los festivos de apertura de cada ayuntamiento. Cataluña es una de las comunidades con mayor autonomía local en materia comercial, y eso se traduce en un mapa fragmentado. Lugares como Barcelona, Tarragona o Girona autorizan la apertura turística en parte de su territorio, mientras que otros municipios, sobre todo de interior, son mucho más restrictivos. Según fuentes consultadas por la Generalitat, alrededor del 30% de los establecimientos de alimentación en Cataluña cierran por la Segunda Pascua, aunque la cifra varía según la comarca.
El festivo de Segunda Pascua es un reflejo de la diversidad normativa catalana: lo que en un municipio es día de compras, en el de al lado es jornada de persianas bajadas.
Para los consumidores, el consejo es tan sencillo como contundente: antes de salir, confirmar. Las webs de las cadenas y de los centros comerciales suelen actualizar los horarios especiales con antelación. Herramientas como Google Maps o las apps propias de Mercadona, Lidl o El Corte Inglés permiten filtrar por tienda y día. Si el establecimiento aparece como ‘abierto’ en la aplicación, es probable que cumpla, pero siempre conviene contrastar con la página oficial.
Alternativas de compra: tiendas de conveniencia y gasolineras
Ante un cierre generalizado, los supermercados de proximidad salvan la papeleta. Cadenas como Condis, Suma o Caprabo, muy extendidas en Cataluña, suelen tener horarios más flexibles los festivos y en muchos casos permanecen operativas, sobre todo si están situadas en áreas urbanas. Las gasolineras con tienda (Repsol, Meroil o Galp) también son una opción recurrente para compras de última hora, aunque con un surtido limitado.
Otro recurso son las plataformas de reparto rápido, como Glovo o Getir, que en ciudades como Barcelona mantienen el servicio durante los festivos y pueden cubrir necesidades básicas sin necesidad de desplazamiento. La contra: los precios suelen ser algo más elevados y el catálogo, limitado.
La danza de los horarios festivos: cuestión de costumbre y de ley
La confusión alrededor de la Segunda Pascua no es nueva. Cada año, los consumidores se topan con las mismas dudas, y la falta de una respuesta unificada por parte de las grandes cadenas alimenta el desconcierto. En Cataluña, la liberalización de horarios comerciales es un debate recurrente: el Parlament ha aprobado varias moratorias que limitan las aperturas en domingos y festivos, pero la presión del turismo y las zonas de gran afluencia (ZGAT) ha ido ampliando las excepciones.
Precedentes cercanos, como el debate en torno a la apertura de centros comerciales en días como Sant Joan o la Diada, muestran que el calendario festivo catalán seguirá siendo un galimatías mientras no haya un marco autonómico único. Mientras tanto, al consumidor le toca hacer de detective y revisar horarios uno a uno.
