Las muertes en el trabajo se disparan en Cataluña: 45 fallecidos hasta abril

Los accidentes laborales mortales crecen un 40,6% en el primer cuatrimestre de 2026 respecto al año anterior. Barcelona concentra el 63% de las muertes en jornada y los siniestros 'in itinere' casi se triplican.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A todos los trabajadores en Cataluña, especialmente los de sectores industriales y de servicios en Barcelona, donde se han producido 21 de las 33 muertes en jornada laboral. El perfil más golpeado es el de hombre, con 30 fallecidos frente a 3 mujeres.
  • ¿Cuándo ocurre? Los datos corresponden al primer cuatrimestre de 2026, cerrado en abril. Solo en ese mes se sumaron 8 accidentes mortales en el puesto de trabajo y otros 3 in itinere, lo que indica que la tendencia no cede.
  • ¿Qué cambia hoy? El Observatori de Treball i Model Productiu ha hecho públicos estos números y ya se compara con el mismo periodo de 2025. La Generalitat se ve empujada a reforzar las inspecciones tras un incremento del 40,6 % de las muertes laborales.

Cataluña ha empezado 2026 con una cifra de siniestralidad laboral que no se veía desde hace años. Hasta abril, 45 personas han perdido la vida en accidentes de trabajo, lo que supone un repunte del 40,6 % respecto a las 32 del mismo periodo del año anterior. El Observatori de Treball i Model Productiu, dependiente del Departament d’Empresa i Treball, es la fuente oficial de estos datos que están poniendo el foco sobre la prevención en los centros laborales.

Del total de fallecidos, 33 ocurrieron durante la jornada de trabajo —frente a los 27 de 2025— y los otros 12 se registraron como accidentes in itinere , es decir, en el trayecto de ida o vuelta al trabajo. Este último apartado casi triplica los cinco siniestros mortales del mismo tipo contabilizados hace un año, lo que revela una movilidad laboral cada vez más expuesta al riesgo.

Un incremento que supera el 40 % y que no da tregua en abril

Los datos no solo hablan del acumulado del cuatrimestre. El mes de abril por sí solo dejó 11 nuevos fallecidos (8 en jornada y 3 in itinere), una cifra que no supone una ruptura de la tendencia sino una confirmación de que la siniestralidad sigue alta. Los accidentes mortales han crecido en todos los indicadores respecto al mismo mes del año pasado.

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El Observatori ha detallado además que los accidentes graves también se incrementaron. Hasta abril se han notificado 194 casos, un 14 % más que en el primer cuatrimestre de 2025. Este dato añade presión sobre la seguridad en unos entornos en los que no solo aumentan las muertes sino también los percances con secuelas severas.

Cataluña ha pasado de 32 a 45 muertos en el trabajo en solo un año: la prevención no está siguiendo el ritmo de la actividad.

Barcelona, la provincia que concentra dos de cada tres víctimas

El análisis geográfico dibuja un mapa de riesgo muy concentrado. Barcelona acumula 21 de los 33 fallecimientos en jornada laboral, es decir, el 63 % del total. Las otras tres provincias suman los 12 restantes, lo que coloca a la demarcación metropolitana como el principal punto caliente de la siniestralidad mortal.

En cuanto al perfil de las víctimas, la brecha de género es elocuente: 30 de los muertos en jornada eran hombres y solo 3 mujeres. Esta diferencia no es casual y apunta a la sobrerrepresentación masculina en actividades con mayor exposición al riesgo, como la construcción, la industria o la logística.

¿Por qué repunta la siniestralidad y qué presión llega a la Generalitat?

Los datos del Observatori de Treball no van acompañados de un diagnóstico oficial inmediato, pero las fuentes sindicales ya vinculan el aumento con la reactivación económica postpandemia, la externalización de servicios y la relajación en el control de las medidas preventivas. En el primer cuatrimestre de 2025 se contaron 32 muertes, una cifra que ya entonces encendió alarmas, pero que ahora se supera con creces.

Desde el Departament d’Empresa i Treball se ha insistido en que la Inspecció de Treball ha intensificado las visitas a empresas, pero no se ha concretado ningún plan de choque extraordinario tras la publicación de estas cifras. La presión sindical y de la patronal —con PIMEC y Foment del Treball reclamando más formación— empuja al Govern a mover ficha antes de que el verano, estación tradicionalmente con más accidentes mortales, empeore el balance.

El propio Observatori recuerda que el año pasado, el total de muertes laborales cerró en torno a las 130, una cifra que en 2026 podría batirse si la tendencia actual persiste. Eso situaría a Cataluña en registros de hace una década, lo que según varios expertos evidencia que el sistema de prevención no está absorbiendo el aumento de la actividad en sectores de riesgo.

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Mientras se esperan decisiones concretas, las cifras dejan una certeza incómoda: la siniestralidad laboral en Cataluña ha dejado de bajar y vuelve a subir a un ritmo preocupante. La comparativa con abril de 2026 —aún sin cerrar— será el próximo termómetro.