Sánchez promete ante el Cercle d’Economia cumplir los pactos con Junts y ERC

El presidente del Gobierno asegura en Barcelona que los acuerdos con ERC y Junts 'están sentando bien al conjunto del Estado'. La legislatura depende de la renovación de unos pactos que llevan meses bajo tensión.

Pedro Sánchez aseguró este miércoles en Barcelona que cumplirá los acuerdos de investidura firmados con ERC y Junts. ‘Reivindico los acuerdos y la estabilidad derivada de ellos’, afirmó durante la clausura de la reunión del Cercle d’Economia. El presidente del Gobierno se comprometió a cumplir los compromisos con los partidos independentistas que le mantienen en el poder pese a haber perdido las últimas elecciones generales.

Sánchez citó explícitamente los ‘acuerdos de Bruselas’, como se conoce al pacto de investidura que alcanzó con Junts en otoño de 2023. ‘Nuestros pactos con formaciones nacionalistas e independentistas están sentando bien al conjunto del Estado y ahí están las cifras económicas’, subrayó.

El presidente agradeció al Govern de Salvador Illa los últimos avances en financiación, inversiones y autogobierno. También expresó su confianza en que la justicia europea ratifique la ley de amnistía aprobada hace justo dos años, lo que permitiría el regreso del expresident Carles Puigdemont, huido a Bélgica desde otoño de 2017 tras la declaración unilateral de independencia.

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La intervención se produce en un momento delicado para la legislatura. .

Pese a las tensiones de los últimos meses, Sánchez lanzó un mensaje de paz a Junts, cuyo apoyo ha sido tortuoso desde el primer día. ‘Mi deber es afrontar y resolver el conflicto político’, aseguró, empleando la misma terminología que el bloque independentista para referirse a la situación catalana.

El doble filo de ‘pasar página’ al procés

La insistencia de Sánchez en que el ‘reencuentro’ con Cataluña sigue siendo una prioridad coincide con una legislatura que depende de dos formaciones que nunca han regalado un sí. La amnistía de 2024 y el acuerdo de Bruselas fueron los cimientos de la investidura, pero su estabilidad política está atada a nuevos gestos. La mención expresa a la financiación autonómica apunta a la próxima gran batalla en el Congreso.

El análisis de Moncloa.com refleja que el presidente busca a la vez atar los votos y proyectarse como el líder que cerró el procés. El riesgo es evidente: cualquier concesión que se perciba como un privilegio a Cataluña enciende el rechazo del resto de comunidades, mientras que los incumplimientos desatan la furia de ERC y Junts. La cuerda floja se tensa a cada votación.

No obstante, el tono conciliador de Sánchez y el agradecimiento al Govern de Illa —que estabiliza la relación con la Generalitat— le proporcionan un respiro temporal. La prueba de fuego llegará cuando se concrete el nuevo modelo de financiación. Si el Ejecutivo cumple lo pactado, la legislatura podría alargarse. En caso contrario, la geometría parlamentaria se volvería insostenible.

La estabilidad de la legislatura sigue dependiendo de dos partidos que no regalan nada: ERC y Junts.