Amazon invierte 10.000 millones en Europa: 25.000 empleos y robotización de almacenes para entregas exprés

La multinacional estadounidense promete 25.000 empleos y acelera la robotización de sus centros en Europa. El plan, que incluye la llegada de sistemas como Stark a España, dispara la competencia por las entregas ultrarrápidas y plantea dudas sobre su impacto laboral.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Amazon ha anunciado una inversión de 10.000 millones de euros en Europa para robotizar sus almacenes y crear 25.000 empleos.
  • ¿Quién está detrás? La multinacional estadounidense, con centros en España (Barcelona, Madrid) y un historial de despidos de 30.000 personas en el último año.
  • ¿Qué impacto tiene? Acelera las entregas exprés hasta 30 minutos, desafía a Glovo y Uber Eats, y reabre el debate sobre la automatización y el empleo en la UE.

Amazon ha comunicado este miércoles una inversión de 10.000 millones de euros en Europa para robotizar sus centros logísticos y crear 25.000 puestos de trabajo. El gigante del comercio electrónico persigue acortar los tiempos de entrega a 30 minutos en las grandes ciudades, un movimiento que sacude el mapa de la distribución en el continente.

Inversión récord y 25.000 empleos prometidos

Amazon ha anunciado este 4 de junio una inversión de 10.000 millones de euros para ampliar y modernizar su red logística en Europa. La compañía, que el año pasado destinó 60.000 millones a la región, asegura que creará 25.000 nuevos puestos de trabajo en almacenes en los próximos años, aunque no concreta plazos. La cifra incluye 800 millones extra para formación de empleados, con el objetivo de reciclar a medio millón de trabajadores a escala global.

La operación se enmarca en una ofensiva de Amazon por acelerar las entregas exprés. Londres es ya la única ciudad europea con el servicio Amazon Now —productos esenciales en 30 minutos— que se extenderá a Manchester y Birmingham este año. En España, Madrid figura entre las cinco urbes con entrega en el mismo día, un servicio que planea extenderse a más de 25 localidades europeas adicionales en 2026.

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Mariangela Marseglia, directora de Amazon Stores en Europa, presentó el plan en el megacentro logístico de Londres, el mayor del continente. La ejecutiva destacó que la inversión en Europa desde 2010 suma 380.000 millones de dólares, y que la robotización no mermará el empleo. Sin embargo, la multinacional ha despedido a 30.000 personas en todo el mundo en los últimos meses, incluyendo un ERE de 920 en España que afectó a áreas corporativas, no a logística.

Robotización: el factor diferencial para la entrega exprés

La automatización es la apuesta central. Centros altamente robotizados, como el de Luisiana (EEUU), han reducido el tiempo de procesamiento por pedido un 25%, permitiendo entregas más rápidas. Amazon quiere replicar ese modelo en Europa con innovaciones como Vulcan —un brazo robótico con visión artificial que ya opera en Hamburgo— y Proteus, un vehículo autónomo que transporta carros de hasta 400 kilos y entiende instrucciones en lenguaje natural.

En España, Barcelona ya acoge el sistema Stark, un robot colaborativo que manipula contenedores y trabaja codo con codo con los empleados. Este año se desplegará en otros 15 centros europeos. La nueva generación de Proteus, que funciona en 25 grandes almacenes de EEUU, llegará a Europa en el primer semestre de 2027, según confirman fuentes de la compañía consultadas por Moncloa.com.

Amazon logística

La robotización de los almacenes no solo acorta los plazos de entrega; redefine la competencia logística en un continente donde el comercio electrónico mueve más de 700.000 millones de euros al año.

El Eje del Poder Europeo

El plan de Amazon se lee en clave de geopolítica económica. La Comisión Europea ha intensificado la vigilancia sobre las grandes tecnológicas con el Reglamento de Servicios Digitales (DSA) y el Reglamento de Mercados Digitales (DMA), pero esta inversión masiva en infraestructura física y empleo puede suavizar el escrutinio. Bruselas se enfrenta al dilema de fomentar la digitalización sin ceder soberanía ante un gigante estadounidense que concentra el 12% del comercio electrónico europeo.

Para España, las implicaciones son mixtas. La planta de Amazon en San Fernando de Henares (Madrid) y los centros de Barcelona ya generan miles de empleos directos. Pero la robotización amenaza la calidad de esos puestos —muchos serán técnicos especializados, no operarios—, y la posible llegada de Amazon Now pondría contra las cuerdas a plataformas de reparto como Glovo o Uber Eats. El Gobierno español, que en 2025 alcanzó un acuerdo con los sindicatos para la formación en competencias digitales, deberá negociar que la inversión se traduzca en empleo de calidad y no en destrucción neta.

La lectura a medio plazo es clara: la UE necesita una estrategia logística propia. La dependencia de un único actor privado para las entregas expós genera vulnerabilidades en la cadena de suministro. Francia ya ha impulsado un programa de subvenciones a centros de distribución locales. Sin embargo, la escala de Amazon —con 230.000 empleados directos en Europa— dificulta cualquier alternativa. La clave estará en si la Comisión logra aplicar el principio de “competencia leal” recogido en el DMA para evitar que la robotización masiva se convierta en una barrera de entrada insalvable para los operadores europeos.

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En 2018, Amazon invirtió 5.000 millones en India con un modelo similar: robotización + expansión rápida, y terminó acaparando el 30% del mercado. Europa tiene la oportunidad de condicionar la inversión a contrapartidas —formación, participación de pymes locales, cumplimiento ambiental estricto— antes de que sea demasiado tarde. El tiempo corre.