Los servicios de emergencias de Málaga atendieron el pasado domingo a al menos 60 turistas, entre ellos niños y personas mayores, por una intoxicación en la piscina de un hotel de Benahavís (Málaga). Todos los afectados fueron dados de alta y no hay ningún herido hospitalizado, según confirmaron fuentes sanitarias del Hospital Universitario Costa del Sol y del Centro de Emergencias Sanitarias 061.
Cómo se produjo la intoxicación en la piscina
Las primeras comprobaciones de los servicios de inspección de la Junta de Andalucía apuntan a un fallo en el sistema que controla el cloro y el pH del agua. Según las mismas fuentes, un posible fallo eléctrico habría provocado que saltara el diferencial de la instalación, dejando inoperativos los mecanismos de regulación mientras continuaba la emisión de otros gases. Esta circunstancia podría explicar la irritación sufrida por los bañistas.
Además, se investiga si una avería en la bomba de presión encargada de inyectar cloro y ácido pudo contribuir al incidente. Las comprobaciones técnicas determinarán si el descontrol de los productos químicos se debió a un único factor o a una combinación de todos ellos.
La piscina quedó clausurada y precintada tras el incidente
Después de la intoxicación, el establecimiento procedió al cierre inmediato de la piscina, que fue precintada para impedir su uso hasta que se aclaren las causas. Los clientes que llegaron al día siguiente fueron informados de que la instalación permanecería fuera de servicio por “cuestiones de mantenimiento”, según fuentes del sector.
Técnicos de un laboratorio especializado en análisis de aguas accedieron al hotel para tomar muestras y evaluar los niveles de los productos químicos. La Delegación Territorial de Salud sigue recabando datos para emitir un informe sobre lo ocurrido.
Todos los afectados fueron dados de alta y no se ha registrado ningún ingreso hospitalario, según confirmaron fuentes sanitarias oficiales.
Atención sanitaria y alta de todos los afectados
El hospital de referencia, el Costa del Sol de Marbella, asistió a cerca de 60 personas, que fueron valoradas por los profesionales y recibieron el alta médica tras la atención. Por su parte, el 061 tiene constancia de haber atendido a dos adultos y dos menores, una diferencia que responde a las distintas vías y dispositivos por los que llegaron los huéspedes.
Los síntomas descritos por los afectados coinciden con la exposición a niveles inadecuados de cloro o de subproductos de su mezcla: irritación ocular y de mucosas, tos, molestias respiratorias y náuseas. Ninguna persona precisó ingreso, y todas las atenciones se resolvieron el mismo día del incidente.
Posibles denuncias y estado de la investigación
Fuentes cercanas a los afectados señalan que algunos de ellos estudian presentar una denuncia por lo sucedido. El hotel, de momento, ha declinado hacer declaraciones públicas sobre el incidente.
La investigación deberá determinar si el origen del fallo fue exclusivamente eléctrico, una avería en la bomba de dosificación o un conjunto de causas. Mientras tanto, la piscina continúa sin servicio y los análisis técnicos siguen su curso.

