Descubre las cervezas más bebidas en España por regiones: Mahou domina en la mitad del país

Un informe de Worldpanel dibuja el mapa cervecero español donde la lealtad a la marca supera a la variedad. En seis comunidades manda Mahou, pero las joyas regionales como Estrella Galicia o Ambar son imbatibles en sus tierras.

¿Alguna vez te has preguntado por qué en Madrid es casi imposible pedir una cerveza que no sea Mahou y en Galicia lo raro es no tener un Estrella Galicia en la mano? No es casualidad: el último informe de Mahou San Miguel, elaborado con la metodología Brand Footprint de Worldpanel by Numerator, desvela cómo la fidelidad cervecera de los españoles sigue estando escrita por el código postal.

España es el segundo mayor consumidor de cerveza de Europa, con una media de 50 litros por persona al año. Sin embargo, el surtido infinito de marcas que llena los lineales no se traduce en infidelidad. La mayoría de los españoles repite siempre la misma etiqueta, y esa costumbre tiene razones que van más allá del sabor: son la historia, el territorio y la pertenencia.

La pandemia aceleró un cambio que ya se intuía: más del 60% del consumo de cerveza se produce ya en los hogares, un vuelco que ha reforzado la presencia de las grandes marcas en la despensa. Pero, al mismo tiempo, ha consolidado el amor por esas marcas de siempre que asociamos al sofá, al partido o a la cena rápida.

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El secreto del éxito

La radiografía nacional tiene tres claves que explican por qué unas marcas reinan y otras no consiguen arañar ni una comarca.

  • La identidad regional: La cerveza es patrimonio emocional. Cruzcampo en Andalucía o Ambar en Aragón son parte del ADN colectivo; pedir otra cosa puede levantar cejas.
  • La capilaridad de Mahou: Décadas de distribución, patrocinios deportivos y gamas como Cinco Estrellas o Maestra han blindado su presencia en seis comunidades, colándose en la cesta de la compra como un producto de primera necesidad.
  • El auge del consumo en casa: El canal hogar premia a las marcas con más espacio en el lineal y mejores promociones. Las grandes cerveceras juegan con ventaja.

Es curioso cómo una cerveza se convierte en en un símbolo territorial. La muestra del estudio, basada en más de 12.000 hogares representativos, confirma que la variedad del lineal choca con un consumidor que, en el fondo, es muy de tradiciones.

El hecho de que sea la propia Mahou San Miguel quien comparta el informe no es casual: la compañía presume de capilaridad y quiere dejar claro que, incluso en la era de la cerveza artesana, la clásica sigue siendo la reina. Y los datos le dan la razón.

En España, la cerveza no se elige: se hereda. Y cambiar de marca en según qué bar puede ser casi una declaración de secesión.

De norte a sur: el mapa cervecero

En el centro peninsular, Mahou es la indiscutible. Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Asturias, Extremadura y Navarra prefieren el sabor madrileño. No es solo cuestión de cercanía geográfica: la marca lleva décadas tejiendo una red de distribución y patrocinios que la hacen omnipresente.

Pero al cruzar Despeñaperros, Cruzcampo se adueña de la sed andaluza con su sabor más ligero y su vínculo con la calle y la feria. El Levante se rinde a la centroeuropea Amstel, mientras que en Cataluña manda Estrella Damm, una cerveza que ha sabido asociarse al estilo de vida mediterráneo. En el norte, Estrella Galicia no solo convence a sus paisanos —su calidad artesana tiene devotos en toda España—, sino que ha conquistado Baleares. Murcia se mantiene fiel a Estrella Levante, la zaragozana Ambar es intocable en Aragón, y en el País Vasco San Miguel se impone con fuerza. Cantabria también se inclina por Amstel, y en las islas afortunadas, la Cerveza Tropical sigue siendo la reina de los guachinches. La Rioja, por su parte, no arroja una mayoría clara: allí la batalla está más abierta.

Más allá del dato: cómo disfrutar tu cerveza regional

Si viajas, atrévete con la tirita local: pide la que lleve toda la vida en ese territorio, la que te recomiende el camarero sin titubear. En casa, guarda una caja de tu marca de cabecera para los días de partido y otra de una rival para cuando quieras viajar sin moverte del sofá. Porque, aunque Mahou domine el mapa, la cerveza perfecta es la que te sabe a tu tierra.

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