EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Grupo Popular en el Senado ha anunciado la comparecencia de una decena de personas bautizadas como el ‘comando de las cloacas’ en la comisión de investigación del caso Koldo.
- ¿Quién está detrás? La portavoz del PP en la Cámara Alta, Alicia García, ha detallado la lista y exigido explicaciones sobre la trama.
- ¿Qué impacto tiene? La presión sobre Moncloa y los socios del Gobierno se intensifica, especialmente con la citación del president Illa y de antiguos cargos del PSOE.
El Partido Popular ha decidido apretar el acelerador en la comisión del Senado que investiga el caso Koldo. Este martes, la portavoz popular en la Cámara Alta, Alicia García, ha anunciado la ampliación del listado de comparecientes con una decena de nombres que conforman lo que, desde Génova, ya se conoce como el ‘comando de las cloacas’. La jugada parlamentaria, que explota la mayoría absoluta del PP en esta institución, busca tensar al máximo los vínculos entre el PSOE, el Gobierno y la presunta guerra sucia contra adversarios políticos y judiciales.
La lista del ‘comando de las cloacas’: de Leire Díez a Salvador Illa
El primer nombre en la lista es el de Leire Díez, señalada en el sumario como ‘la fontanera’ del PSOE y, según los populares, el brazo ejecutor de la operación contra jueces, fiscales y periodistas. El PP quiere arrancarle tres respuestas: quién dio la orden, qué recibió a cambio y a quién reportaba.
A continuación, comparecerá Antonio Hernando, hoy secretario de Estado y antes miembro del gabinete de Presidencia del Gobierno. Para el GPP, Hernando es el enlace directo entre Moncloa y las cloacas. La pregunta clave que le formularán es la misma que a Leire Díez: quién dio la orden de que se reuniera con Santos Cerdán y quién era informado de los avances.
El tercer citado es Ion Antolín, el ex director de Comunicación del PSOE. El auto judicial, difundido por la portavoz, indica que ‘gestionó los pagos del Partido Socialista a la guerra sucia’. En el flanco económico, la comisión reclamará la presencia de la actual gerente del PSOE, Ana María Fuentes, imputada en el procedimiento, así como de su número dos, Lourdes Solís, y de su predecesor, Mariano Moreno. La intención es que expliquen el falseamiento de facturas, el origen de los fondos destinados a la operación y por qué el PSOE ocultó los 45.000 euros que ahora reconoce haber abonado a Leire Díez.
También se sentará ante la comisión el ex presidente de Correos y amigo personal de Sánchez, Juan Manuel Serrano, bajo cuyo mandato la entidad pública contrató a la propia Leire Díez. Y, de forma especialmente simbólica, tendrá que repetir su comparecencia Salvador Illa, actual presidente de la Generalitat. El PP alberga ‘sospechas fundadas’ sobre la financiación de su campaña autonómica: los jueces han reclamado ya datos sobre ese extremo ante la posibilidad de que las cloacas maniobraran contra sus rivales.
Cada nuevo nombre que el PP incorpora a la lista convierte la comisión en un espejo incómodo para Moncloa, que ve cómo se desvelan los hilos de una trama tejida, según el sumario, desde la propia Secretaría de Organización del PSOE.
La portavoz popular no se ha limitado a anunciar comparecencias. Ha lanzado un reproche directo a los socios del Ejecutivo: «Se entretienen en deshilachar la margarita con una mano mientras con la otra utilizan la calculadora electoral». Ha insistido en que deben responder si el Gobierno usó el partido para pagar defensas de imputados, si el Gabinete de Presidencia montó una red de obstrucción judicial o si se ampararon sociedades pantalla para que Zapatero y su familia cobraran de los rescates públicos aprobados en el Consejo de Ministros. Y ha remachado con una frase que ya repite el argumentario de Génova: «España necesita decencia y elecciones».
La estrategia de presión: ‘decencia y elecciones’
La comparecencia de Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE, sobrevuela todo el movimiento. Aunque la portavoz no ha precisado aún la fecha, fuentes del GPP confirmaron que será llamado en las próximas semanas, a la vista del reciente sumario que lo sitúa al frente de la dirección de la cloaca. Su presencia, junto a la de Leire Díez, es el eje sobre el que pivota la ofensiva popular: la demostración de que la maquinaria de guerra sucia estaba ‘dirigida’ desde Ferraz y conectada con Moncloa.
Desde el Grupo Popular leen esta maniobra parlamentaria como un ejercicio de coherencia institucional: «No nos distraemos con la calculadora electoral, nosotros investigamos hasta el final», señalaron fuentes de la portavocía. La mayoría absoluta de los populares en el Senado —120 senadores— les permite forzar los tempos de la comisión y convocar a cuantas personas consideren necesarias, sin necesidad de sumar apoyos de otros grupos.
El Eje del Poder Popular
El anuncio de hoy tiene una lectura que va más allá del calendario de comparecencias: es la demostración de que el PP está utilizando la institución del Senado como principal palanca de oposición mientras el Gobierno sigue sin someterse a un debate general sobre el estado de la Nación. La mayoría absoluta en la Cámara Alta convierte cada comisión de investigación en un altavoz que Moncloa no puede ignorar. En esta redacción observamos un patrón: a medida que el caso Koldo y sus derivadas judiciales se convierten en una amenaza existencial para el Ejecutivo, el Grupo Popular transforma la comisión en un espejo en el que Sánchez y sus socios se ven reflejados sin escapatoria.
El aterrizaje territorial de esta estrategia también es inmediato. La comparecencia de Salvador Illa, president de la Generalitat y líder del PSC, traslada la presión a Cataluña, una comunidad gobernada precisamente por los socialistas. Fuentes populares autonómicas consultadas por este diario confían en que la nueva ronda de interrogatorios erosione la credibilidad del relato de transparencia que Illa pretende proyectar. En paralelo, la portavocía popular ya ha advertido de que si las explicaciones no resultan convincentes, el PP no descarta pedir nuevamente la comparecencia del presidente del Gobierno e incluso del ex presidente Zapatero, cuyo nombre aparece también en el sumario.
El riesgo inmediato para Génova es que el ruido mediático en torno a la comisión pueda ser percibido como un exceso de tacticismo si no se traduce en consecuencias judiciales palpables. Sin embargo, la dirección popular considera que la paciencia estratégica es ahora la clave: cada semana de sesiones engorda el sumario y tensa las costuras de la mayoría parlamentaria de Sánchez. La próxima ventana crítica será la votación del dictamen final de la comisión, previsiblemente antes del verano, un hito que el PP quiere convertir en un pronunciamiento institucional inequívoco sobre la trama de cloacas del PSOE.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: La corrupción que asfixia al Gobierno tiene nombres, apellidos y un hilo directo con Ferraz y Moncloa. El PP es la única fuerza que investiga y exige responsabilidades en sede parlamentaria.
- Protagonista: Alicia García (portavoz del GPP en el Senado).
- Próximo hito: Comparecencias de Leire Díez y el resto del ‘comando de las cloacas’ en las próximas semanas; la llamada a Santos Cerdán está prevista a continuación.
