Puigdemont llama a hacer un escrache al Papa en la Sagrada Família por la polémica del catalán

El expresidente de la Generalitat ha instado a recibir al Papa León XIV con esteladas y silbidos durante la bendición de la Torre de Jesucristo. La decisión de usar el castellano en ese acto, y no el catalán, ha enfurecido al independentismo, que ve una ofensa a la lengua propia

A una semana exacta de la visita del Papa León XIV a Barcelona, el expresidente Carles Puigdemont ha llamado a la movilización independentista para recibir al Pontífice con ‘esteladas y silbidos’ ante la Sagrada Familia. El motivo: la bendición de la Torre de Jesucristo, uno de los actos centrales de la visita, se realizará íntegramente en castellano, sin incluir el catalán.

La bendición en castellano enciende al independentismo

El Vaticano publicó el programa litúrgico, donde se especifica que la misa del centenario de Gaudí en la basílica incluirá el catalán en varios pasajes, pero la bendición de la Torre de Jesucristo será en castellano. Un texto breve, de apenas medio centenar de líneas, pero cargado de simbolismo mediático. La decisión ha enfurecido al independentismo, que ha lanzado una ofensiva a siete días del evento.

Puigdemont ha cargado contra el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, y contra el expresidente Aznar. ‘Omella ha preferido hacer caso a Aznar —con la frase ‘el que pueda hacer, que haga’— antes que ser fiel a la encíclica que acaba de publicar León XIV’, ha acusado en sus redes. El líder de Junts ha difundido en en su perfil de X un mensaje que incluye una imagen generada por inteligencia artificial: Omella con una antorcha y un pergamino ardiendo donde se lee ‘llengua catalana’, con una bandera española de fondo.

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La convocatoria de Puigdemont se suma a la de entidades como la ANC, Òmnium Cultural y el Consell de la República, que habían pedido a los independentistas acudir con esteladas, silbidos pancartas y todo tipo de pitos. El objetivo es convertir la ceremonia religiosa en una manifestación política sobre el estatus del catalán.

El independentismo busca convertir una ceremonia religiosa en un plebiscito sobre la identidad lingüística de Cataluña.

La contracarta de Convivencia Cívica

Mientras el independentismo eleva el tono, más de 700 personas y entidades han firmado una misiva de apoyo a la decisión del Papa. La asociación Convivencia Cívica enviará este miércoles al Vaticano una carta en la que anima a León XIV a usar ‘también la lengua castellana, junto con el catalán’, subrayando que ‘el castellano no es en Cataluña una lengua ajena, externa o secundaria’. Recuerdan que en Barcelona es la lengua materna de una parte muy mayoritaria de la población.

La misiva responde a las presiones independentistas y muestra ‘preocupación’ por que ‘determinados sectores políticos pretendan presentar Cataluña como una comunidad lingüísticamente homogénea’. El choque entre ambas visiones se libra mientras la cuenta atrás para la visita papal avanza.

El tablero político catalán y la posición del Govern de Illa

La maniobra de Puigdemont sitúa al President Salvador Illa en una posición incómoda. El Govern de la Generalitat, liderado por el PSC, debe gestionar un acto internacional de primer orden sin alinearse explícitamente con la protesta soberanista, pero sin despreciar una reivindicación lingüística que comparten sectores del independentismo y de la izquierda. La semana pasada, Illa defendió la ‘convivencia lingüística’ y evitó entrar en la polémica.

Fuentes del Govern consultadas por Moncloa.com reconocen que la visita del Papa era esperada como un impulso al turismo y a la marca Barcelona, pero ahora temen que se convierta en una trifulca simbólica. La Generalitat ha cedido la organización litúrgica al Vaticano, pero deberá garantizar el orden público en el exterior de la Sagrada Familia el próximo 11 de junio.

Para el Gobierno central, la situación también es delicada. Moncloa sigue con atención las reacciones en Cataluña, consciente de que cualquier incidente durante una visita papal podría tener repercusiones diplomáticas. La estrategia de Puigdemont, que vincula la protesta con la encíclica papal sobre el derecho de los pueblos a existir, busca internacionalizar el conflicto lingüístico. En el Palau de la Generalitat, la consejería de Interior ya prepara un dispositivo especial de Mossos d’Esquadra para evitar altercados.

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