EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los vecinos del sur de Madrid, especialmente de Carabanchel y el entorno de Madrid Río, y a los usuarios de las líneas 6 y 11 del Metro.
- ¿Cuándo ocurre? Hoy, 11 de junio de 2026, la tuneladora Mayrit ha alcanzado la futura estación. La obra completa no estará lista hasta 2028.
- ¿Qué cambia hoy? Se completa el 21 % del tramo entre Comillas y Madrid Río y se demuestra que el túnel bajo el Manzanares es viable, acercando un nuevo intercambiador que conectará el suroeste con el centro en diagonal.
La ampliación de la Línea 11 del Metro de Madrid ha alcanzado hoy un hito de ingeniería que pocos vecinos del sur conocían al detalle: la tuneladora Mayrit llegó a la posición de la futura estación de Madrid Río tras perforar 1.116 metros de túnel. Desde que arrancara el pasado 26 de marzo, la máquina de 1.500 toneladas ha avanzado a una media de 15 metros diarios, con picos de 30 metros en algunas jornadas, y ha instalado 656 anillos de revestimiento.
Según los datos facilitados por la Comunidad de Madrid, los trabajos se enmarcan en el proyecto que unirá Plaza Elíptica con Conde de Casal, en el que se están invirtiendo más de 558 millones de euros. El tramo completo entre Comillas y Madrid Río sumará 5.227 metros; lo excavado hasta ahora representa aproximadamente el 21 % del total.
La travesía bajo el Manzanares, en cifras
El recorrido de Mayrit no ha sido trivial: bajo el río Manzanares y la M‑30, los técnicos han tenido que verificar la alineación y la precisión de las tuneladoras que operan desde distintos frentes mediante el denominado «cale». La operación se ha completado sin incidencias y confirma que el diseño del túnel permite salvar sin riesgos la cota freática y las infraestructuras viarias que atraviesa.
Los 400 profesionales que trabajan ininterrumpidamente en la obra ya han comenzado a preparar el siguiente tramo, mientras en superficie los vecinos apenas notan actividad salvo en las bocas de acceso. El proyecto está concebido para que la Línea 11 funcione como el futuro eje diagonal del Metro: conectará el suroeste con el nordeste de la ciudad, descongestionando la Línea 6 y acortando trayectos que hoy obligan a realizar varios transbordos.
Lo que la conexión Madrid Río‑Comillas aportará a los barrios del sur
La estación de Madrid Río no es un simple apeadero. Estará junto a la de Comillas —ambas en el mismo segmento— y permitirá a los residentes de Carabanchel Alto, San Isidro y el entorno de Marqués de Vadillo acceder directamente a la línea circular sin pasar por las concurridas paradas del centro. Las estimaciones de la Consejería de Transportes apuntan a una reducción de hasta nueve minutos en los desplazamientos hacia el eje de la Castellana y la zona de Atocha.
Además, la conexión con la futura estación de Conde de Casal —prevista en la fase siguiente del proyecto— multiplicará el número de combinaciones posibles. Los comerciantes y las asociaciones vecinales del distrito llevan años reclamando una conexión transversal; el avance de Mayrit convierte por fin esa demanda en algo tangible. Las obras que comenzaron en marzo avanzan sin sobresaltos los vecinos ya notan el cambio.
La llegada de Mayrit demuestra que la obra subterránea bajo el Manzanares es viable; ahora falta que el resto del trazado mantenga el ritmo.
¿Cumplirá los plazos? El historial madrileño invita a la cautela
La fecha oficial de finalización es 2028, y la Comunidad de Madrid subraya que el cronograma se está respetando. Sin embargo, cualquier obra de esta envergadura corre el riesgo de sufrir retrasos por hallazgos arqueológicos, filtraciones de agua o problemas de suministro. Basta recordar el corte de la Línea 1 entre 2016 y 2017, que se alargó más de lo previsto, o los sobrecostes de la ampliación de la Línea 3 hasta Villaverde Alto, concluida en 2007 con un presupuesto muy superior al inicial.
Con todo, las condiciones actuales son más favorables: la tecnología de tuneladoras ha evolucionado mucho y la obra se financia con cargo a los presupuestos de la Comunidad, blindada por el acuerdo con el Consorcio Regional de Transportes. La gran incógnita es si la segunda fase —desde Conde de Casal hacia el nordeste— mantendrá el mismo impulso político y económico cuando se acerquen las elecciones autonómicas de 2029. Por el momento, lo único cierto es que hoy el túnel bajo el Manzanares ya es una realidad y que, si se cumplen los plazos, en dos años los usuarios del sur de Madrid podrán estrenar un recorrido que les cambiará la movilidad cotidiana.
