Rufián avisa a Sánchez: ante la corrupción, el ‘y tú más’ se convierte en ‘y yo también’

El portavoz de ERC en el Congreso advierte al presidente del Gobierno de que el argumentario basado en señalar al adversario erosiona la confianza de los votantes progresistas y equipara a ambas formaciones. La advertencia se produce tras un tenso cara a cara en la sesión de cont

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha advertido al presidente Sánchez de que responder a las acusaciones de corrupción con el ‘y tú más’ equivale a asumir un ‘y yo también’. Lo ha hecho tras la sesión de control al Gobierno en la que Feijóo exigió la dimisión del presidente.
  • ¿Quién está detrás? Gabriel Rufián, portavoz parlamentario de Esquerra Republicana, socio de investidura y apoyo recurrente del Gobierno en el Congreso.
  • ¿Qué impacto tiene? Eleva la presión sobre los límites del apoyo de ERC al PSOE y sitúa la financiación ilegal como una línea roja, justo cuando el GPS reafirma su estrategia de agitar la corrupción del PP.

Gabriel Rufián ha lanzado este martes un aviso nítido al presidente del Gobierno. Tras el tenso cara a cara entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo en la sesión de control, el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso ha recurrido a su perfil en la red social X para resumir el problema de fondo: responder a las acusaciones de corrupción con el clásico ‘y tú más’ es, a ojos de la ciudadanía, reconocer un ‘y yo también’.

La intervención de Rufián llega en un momento de máxima tensión parlamentaria, con el líder del PP reclamando la dimisión de Sánchez y el presidente del Gobierno restregándole al adversario sus propios escándalos judiciales. Lo ha hecho sin salir de la tribuna y con la misma intensidad que ha llevado al GPS a intensificar el argumentario contra las cloacas del PP. Pero el independentista catalán ha querido poner límites desde el primer minuto.

La ‘izquierda somos otra cosa’ y el aviso que Ferraz debería leer

En un mensaje en X, Rufián ha escrito sin rodeos: «El Gobierno debería entender (de una vez por todas) que el ‘Y tú más’ es ‘Y yo también’. No vale decir que el PP es peor y punto. La izquierda somos otra cosa». La frase no es un exabrupto, es una enmienda en línea directa al planteamiento estratégico que Ferraz y La Moncloa han venido desplegando cada vez que un caso judicial sacude al partido. Decir que las cloacas populares fueron más profesionales y las socialistas más «cutres», como también ha verbalizado el portavoz de ERC en los pasillos, no soluciona el problema; lo subsume en un ruido que le cuesta votos al bloque progresista.

Publicidad

El diputado republicano ha recordado que ya hicieron caer un Gobierno del PP «porque se financiaba irregularmente» y ha subrayado que la coherencia exige aplicar la misma vara de medir. Eso sí, no ha pedido elecciones: «No. Hay que aprovechar el tiempo que queda», ha dicho antes de describir la situación del país como «dramática». Rufián separa la investidura —que sostiene con condicionantes muy claros— del desgaste electoral que sufre el PSOE entre votantes progresistas que quieren que el Gobierno se mantenga «pero no quiere votar al PSOE, sobre todo ahora».

Ese matiz es todo lo que necesita Sánchez para leer entre líneas: ERC no va a tumbar el Ejecutivo —al menos no con una moción de censura a la vista— pero sí va a apretar las tuercas legislativas y el relato público cada vez que la corrupción socialista copa titulares. El margen de maniobra se estrecha a la izquierda del GPS.

Cosas que pasan en política.

¿Conocía Sánchez las actividades de Leire Díez? La respuesta de Rufián que salpica a Moncloa

Preguntado directamente si cree que el presidente del Gobierno sabía de las gestiones de la exmilitante socialista Leire Díez, cuya agenda se está conociendo estos días, Rufián ha sido tajante: «Seguro». Ha añadido que concede a esos documentos la misma veracidad que dio en su día a los papeles de Bárcenas, colocando ambos casos bajo un mismo paraguas de prácticas irregulares.

La declaración supone un golpe argumental porque llega justo cuando Ferraz insiste en desvincular al presidente de cualquier trama. Que el portavoz de uno de sus socios parlamentarios más relevantes dé por hecho el conocimiento presidencial no solo agrieta la línea de defensa; también alimenta un relato mediático que el PSOE trataba de contener puertas adentro. A eso se suma la chispa irónica que Rufián ha dejado al describir ambos mundos: corrupción «cutre» en el PSOE y «profesional» en el PP, un reparto que, lejos de exculpar a nadie, iguala en la percepción ciudadana.

El aviso de ERC marca un punto de inflexión: Ferraz ya no podrá agitar los casos del PP sin que su propio socio le pase factura.

El Eje del Poder Socialista

Para el Grupo Parlamentario Socialista, la jornada ha tenido dos caras. En la tribuna, Sánchez respondió a Feijóo con la misma fórmula que ha funcionado en otras sesiones de control: contraponer el goteo de causas judiciales del PP a una defensa genérica de la honorabilidad del presidente. Pero en los pasillos, la advertencia de Rufián ha descolocado a más de un diputado socialista, consciente de que la línea roja de ERC es la financiación ilegal. Y en ese terreno, el margen refutable se reduce. Ferraz siempre ha leído a ERC como un socio exigente pero predecible; ahora la previsibilidad viene con un recado explícito: no nos hagáis elegir entre corruptos «cutres o premium».

Publicidad

El aviso llega, además, con ecos en las CCAA gobernadas por el PSOE. Presidentes autonómicos como Emiliano García-Page, que ya en otras crisis de decoro institucional ha pedido gestos de ejemplaridad a Ferraz, observan cómo el principal aliado parlamentario verbaliza lo que algunos de ellos piensan en privado. En Castilla-La Mancha y en Asturias, los equipos de Page y Barbón no quieren que el ruido jurídico estatal erosione la reputación de gestión que han construido en sanidad, educación y fiscalidad progresiva. Y en la Generalitat, Salvador Illa comparte con ERC la necesidad de preservar un «espacio votable» progresista, aunque su guerra sea otra: la de ensanchar la base electoral del PSC en Catalunya.

De hecho, la alerta de Rufián conecta con una preocupación transversal de los gobiernos autonómicos socialistas: si el votante de centro-izquierda no percibe diferencias éticas entre los dos grandes partidos, el voto se fragmenta o se abstiene. Esa es exactamente la razón por la que Rufián pide «crear un espacio votable» y por la que Ferraz debería leer su mensaje menos como pulsión independentista y más como termómetro de una base progresista quemada por el ruido.

La lectura a medio plazo es incómoda para Sánchez. El presidente necesita mantener a ERC dentro de la mayoría de investidura para aprobar los Presupuestos, las medidas del Estado del bienestar y las leyes de la transición ecológica. Pero también necesita que la credibilidad de su Gobierno no quede herida de muerte. En el GPS saben que, si algún día el límite de Esquerra dejara de ser solo la financiación ilegal y escalara hasta la confianza personal en el presidente, la legislatura entraría en zona de alto riesgo. Por ahora, Rufián no ha movido el pestillo, pero ha dejado claro que sabe dónde está la llave.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: ERC marca una línea roja entre la crítica al adversario y la equiparación ética, y sitúa la financiación irregular como el verdadero límite del apoyo parlamentario al Gobierno.
  • Protagonista: Gabriel Rufián (portavoz de ERC en el Congreso).
  • Próximo hito: Negociación presupuestaria con los socios parlamentarios y debate sobre la coherencia institucional en el Congreso en las próximas semanas.