La Junta de Andalucía ha activado la alerta sanitaria por el virus del Nilo Occidental en Fuengirola y el núcleo de Las Lagunas, en Mijas, tras detectarse la presencia del patógeno en mosquitos de la zona. La decisión, comunicada este fin de semana por la Delegación Territorial de Sanidad y Consumo de Málaga, busca reforzar la prevención y evitar la transmisión a humanos en una de las comarcas con mayor afluencia turística del litoral andaluz.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Junta ha declarado el nivel de alerta por circulación del virus del Nilo en Fuengirola y Las Lagunas (Mijas) tras un positivo en una de las 215 trampas de vigilancia entomológica.
- ¿Dónde y quién? La Delegación Territorial de Sanidad de Málaga ha notificado la medida a los ayuntamientos de Fuengirola y Mijas, que deberán intensificar los tratamientos antimosquitos en un radio de 1,5 kilómetros.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Se recomienda usar repelentes, instalar mosquiteras y eliminar acumulaciones de agua. La alerta durará al menos cuatro semanas, hasta el 21 de agosto, sin que se hayan confirmado casos humanos en la provincia de Málaga.
Una trampa en Mijas activa el protocolo
El sistema de vigilancia entomológica de la Junta, que agrupa dispositivos propios y de diputaciones, universidades y organismos científicos, ha realizado 3.310 análisis esta temporada en más de 200 puntos de la comunidad. Una de las trampas instaladas en el término municipal de Mijas detectó la presencia del virus, lo que elevó de inmediato el nivel de riesgo sanitario. La circulación del patógeno ya se había confirmado previamente en otras cinco provincias andaluzas: Almería, Jaén, Granada, Córdoba y Sevilla.
Con la incorporación de Fuengirola, Las Lagunas y el municipio sevillano de Bollullos de la Mitación, ya son 15 los municipios andaluces declarados áreas en alerta esta temporada. La red permanente de 215 trampas permite detectar de forma precoz la llegada del virus del Nilo occidental (VNO) a los mosquitos y decidir si es necesario elevar el nivel de protección o adoptar nuevas medidas.
Refuerzo en Fuengirola y Mijas: control de focos y campañas informativas
La activación del nivel de alerta obliga a los ayuntamientos de Fuengirola y Mijas a aumentar los tratamientos contra las poblaciones de mosquitos que pueden transmitir la enfermedad. Los controles se extenderán más allá de los cascos urbanos: deberán alcanzar focos de larvas y refugios de mosquitos adultos en un radio de hasta 1,5 kilómetros alrededor de las zonas habitadas. La Delegación Territorial de Sanidad ya ha coordinado la estrategia con ambos consistorios y con la Diputación Provincial.
En paralelo, se intensificarán las campañas informativas en centros sanitarios, farmacias comunitarias y a través de profesionales de enfermería. El objetivo es que los vecinos de Fuengirola y Las Lagunas conozcan cómo reducir el riesgo de picaduras: usar repelentes autorizados, mosquiteras en puertas y ventanas, ropa que cubra la mayor parte del cuerpo y evitar acumulaciones de agua en macetas, cubos, bebederos o pequeñas piscinas. Las autoridades recuerdan que la actividad de los mosquitos es mayor al amanecer y al anochecer.
La red andaluza de vigilancia entomológica ha analizado más de 3.300 muestras esta temporada, demostrando la eficacia de la detección precoz antes de que el virus llegue a la población.
La Lectura Andaluza
Desde que el virus del Nilo Occidental irrumpió con fuerza en Andalucía en 2020, la comunidad ha tejido un sistema de vigilancia que hoy es referente en el sur de Europa. La red de 215 trampas, gestionada por la Consejería de Salud y Consumo en colaboración con universidades y diputaciones, permite anticipar brotes y proteger tanto a los residentes como a los millones de turistas que visitan la Costa del Sol cada verano. En lo que va de temporada, los cinco casos humanos confirmados —todos leves, en municipios de Sevilla como Palomares del Río, Villamanrique de la Condesa, La Puebla del Río y Coria del Río— confirman que el riesgo, aunque bajo, sigue presente y que la colaboración ciudadana es clave.
Para los residentes y veraneantes de Fuengirola y Mijas, el mensaje es nítido: la alerta no supone restricciones a la movilidad ni al ocio al aire libre, pero sí exige un gesto de prudencia cotidiana. Revisar el balcón en busca de agua estancada, aplicarse repelente antes de salir a cenar a un chiringuito o poner una mosquitera en la ventana del dormitorio son acciones sencillas que reducen drásticamente la probabilidad de picadura. La infección cursa de forma asintomática en la mayoría de las personas, y los cuadros graves —afecciones neurológicas— son muy infrecuentes. Aun así, la Junta mantiene activo el protocolo de vigilancia en humanos y animales para actuar con rapidez si aparecieran nuevos positivos.
La proyección inmediata pasa por mantener la alerta hasta el 21 de agosto, tal como ha establecido Sanidad, y reevaluar la situación en función de los resultados de los muestreos entomológicos y la posible aparición de casos humanos en la provincia de Málaga. El dispositivo se completa con el refuerzo de los centros de salud, que recibirán información actualizada para sospechar y notificar cualquier síntoma compatible. Andalucía afronta el pico estival con la lección bien aprendida: la vigilancia temprana es la mejor vacuna contra un virus que no da tregua cada vez que suben las temperaturas.

